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Ejemplos de oraciones con la palabra puertos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra puertos en el contexto de una oración.

Término puertos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "puertos" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra puertos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar.
  • Entonces sí que, sin poder él desechar aquellos recuerdos se le presentaba su infancia en los puertos.
  • Constantemente estábamos visitando sitios desconocidos, puertos en donde no había entrado aun el europeo.
  • Las colinas de un verde obscuro y la niebla, por fin, confundiéndose con los picachos de los puertos lejanos.
  • No era este barco como aquellos viejos bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos.
  • Allen sabía que en Liverpool, como en todos los grandes puertos, había enganchadores, comerciantes de hombres.
  • Había nacido en lo más alto de la montaña y hasta los veinte años había servido en los Puertos, cuidando ganado.
  • No era raro, sino muy frecuente, que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos lejanos.
  • Allí donde arribaba, Lope se dedicaba al pillaje, saqueando los puertos, quemando todo cuanto se le ponía por delante, llevado de su loca furia.
  • En todos los puertos de mar, constituídos casi siempre por una población advenediza y aventurera, se forma un espíritu aristocrático endiablado.
  • Capistun y Martín conocían, como pocos, los puertos de Ibantelly y de Atchuria, de Alcorrunz y de Larratecoeguia, toda la línea de Mugas de Zugarramurdi.
  • Si de joven había soñado cosas mucho más altas, su dominio presente parecía la tierra prometida a las cavilaciones de la niñez, llena de tardes solitarias y melancólicas en las praderas de los puertos.
  • Todavía se veían en los puertos, alternando con los bergantines y las fragatas vulgares, las carabelas turcas, las saicas greco romanas, las polacras venecianas, las urcas de Holanda, los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas.
  • El Magistral había sido pastor en los puertos de Tarsa ¡y era él, el mismo que ahora mandaba a su manera en Vetusta! En este salto de la imaginación estaba la esencia de aquel placer intenso, infantil y material que gozaba De Pas como un pecado de lascivia.
  • Quitando los vascos, que iban al lado del capitán por codicia, campesinos en su mayoría, y otros dos o tres, los demás eran una colección de borrachos, de ladrones, de presidiarios, lo peor de lo peor, el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo.