Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pulso

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pulso en el contexto de una oración.

Término pulso: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pulso" aquí tienes una selección de 42 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pulso para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me tiembla mucho el pulso.
  • Le tomé el pulso, y dije.
  • El pulso estaba muy débil.
  • Y escribía con pulso febril.
  • Pero hay que trabajarla a pulso.
  • Estaba tomándola el pulso a su modo.
  • Se tomó el pulso, se miró las manos.
  • Si no se alza a pulso todo el columpio.
  • Nueva alteración del pulso, según Visita.
  • ¡Era la corazonada! El pulso estaba firme.
  • Ya no le temblaba el pulso ni le vacilaban las piernas.
  • Un hombre como él debía poder levantar a pulso aquel peso.
  • El pulso se alteró, lo sintió ella con gran satisfacción.
  • Salté de peña en peña y comencé a escalar el Stella Maris a pulso.
  • Y tomó un polvo de rapé extraído con mal pulso de una caja de nácar.
  • Como Don Evaristo se preciaba de saber algo de medicina, tomole el pulso.
  • ¿Quiere usted que yo levante este armatoste con los dos encima y a pulso?
  • Tenía el don de estar hablando con mucho pulso mientras pensaba en otra cosa.
  • Se tomó el pulso, y después se puso los dedos de ambas manos delante de los ojos.
  • Al mediodía llegó el médico, que reconoció a Martín la herida, le tomó el pulso y dijo.
  • Echábaselas él de tener un pulso tan fino para apreciar el peso, que ni un adarme se le escapaba.
  • Frígilis encogió los hombros y tomó el pulso a la enferma, que le apretó la mano, perdonándoselo todo.
  • Maxi, al tomarle el pulso, echó por aquella boca una retahíla de frases de medicina, concluyendo por decir.
  • Bastante servicio os hago con prestaros mi casa para que os toméis el pulso hasta ver si hay paces o no hay paces.
  • Gastaba, sí, pero con pulso y medida, y sus placeres dejaban de serlo cuando empezaban a exigirle algo de disipación.
  • Arrimó el banco a la pared, se subió a él, se agarró a los barrotes y a pulso se levantó hasta poder mirar por la reja.
  • Bien podéis andar aquí con mucho pulso en eso de acuñar tanta plata, porque este metal va para abajo y ha de ir mucho más.
  • Empleaba largos preparativos para colocar los brazos de modo que hiciera la fuerza suficiente para levantar el columpio a pulso.
  • Llamó entonces un platicante, el cual le tomó el pulso y dijo que la hambre le había ganado por la mano en matar aquel hombre.
  • Sujetó Bautista la cuerda con un lazo corredizo en un ángulo de un torreón, v subió Martín a pulso, con el palo en los dientes.
  • ¡Pero, hija, qué alborotada está usted, y qué disparates dice! (tomándole el pulso y examinando con alarma el brillo de sus ojos).
  • Y además de libertad, dábale su tía algún dinero para sus placeres de mozo, segura de que no había de gastarlo sino con mucho pulso.
  • Miró la lengua a la enferma, le tomó el pulso, le mandó aplicar al sobaco un termómetro que sacó él del bolsillo, y contó los grados.
  • Dos o tres veces su pulso desasentado le hizo verter el Pajarete que escanciaba al buen don Nemesio, colocado en sitio preferente, a su derecha.
  • Los maridos cogían a sus pequeñuelos por los sobacos y los sostenían a pulso para que contemplasen las últimas contorsiones de los monigotes.
  • La cojita echó en el cortadillo una cantidad, así como un dedo, inclinando la botella con extraordinario pulso para que no saliera más de lo conveniente.
  • No tenía pulso para escribir, se manchaba de tinta los dedos y sudaba mucho, poniéndose sofocada y haciendo con los labios una graciosa trompeta en el momento de trazar el palote.
  • No veía bien los dedos, el pulso latía con violencia, en los párpados le estallaban estrellitas, como chispas de fuegos artificiales, sí, sí, estaba mala, iba a darle el ataque.
  • Pero antes se queden para vestir imágenes que unirse con cualquiera, con el teniente que está de guarnición, con el comerciante que medra midiendo paño, con el médico que toma el pulso.
  • La correspondencia se copiaba a pulso por un empleado que estuvo cuarenta años sentado en la misma silla delante del mismo atril, y que por efecto de la costumbre casi copiaba la carta matriz de su principal sin mirarla.
  • Pero siempre que venga a Madrid, he de ir a tomarle el pulso y a ver cómo anda esa educación, sin perjuicio de que antes de entrar en el convento, le he de dar a usted un buen recorrido de doctrina cristiana para que no se nos vaya allá enteramente cerril.
  • El sol de verano caldeaba la muchedumbre, por entre la cual paseaban las chiquillas despeinadas y en chanclas, con el cántaro en la cadera, pregonando el agua fresca, y los mocetones de brazos hercúleos y arremangados, con pañuelo de seda en la cabeza, sosteniendo a pulso las pesadas heladoras y ofreciendo a gritos la horchata y el agua de cebada.