Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra pupitre

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra pupitre en el contexto de una oración.

Término pupitre: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "pupitre" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra pupitre para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Tiene un pupitre.
  • Sobre el pupitre hay un tintero cuadrado de cristal y tres plumas.
  • Apoyó los codos en el pupitre y escondió la cabeza entre las manos.
  • Frente al pupitre, en sencillo marco de caoba, está una fotografía del autorretrato del Greco.
  • Es mío afirmó la señora de Santa Cruz avanzando más y poniendo la palma de la mano sobre el pupitre.
  • Pidió luz para el despacho, se sentó a su mesa, y separando libros y papeles, dejó encima del pupitre un envoltorio que tenía debajo del brazo.
  • Abriendo Barbacana el cajón de su pupitre, sacaba de él dos enormes pistolas de arzón, prehistóricas sin duda, y las reconocía para cerciorarse de que estaban cargadas.
  • Pasa, rata replicó Moreno, que se acababa de dar un baño y estaba sentado, escribiendo en su pupitre, con bata y gorro, clavados los lentes de oro en el caballete de la nariz.
  • A estas palabras, dichas con seriedad que más bien parecía broma, contestole Guillermina sentándose junto al pupitre, apoyando un codo en él, y mirando frente a frente al sobrino, cuya barba acarició con sus dedos, entre los cuales tenía enredado aún el rosario.
  • Allá abajo, en la trastienda de La Cruz Roja, a la que no se pasaba, desde la casa del Magistral por sótanos, como suponía la maledicencia, sino por ancha puerta abierta en la medianería en el piso terreno, doña Paula, subida a una plataforma, ante un pupitre verde, repasaba los libros del comercio y en serones de esparto y bolsas grasientas contaba y recontaba el oro, la plata y el cobre o el bronce que Froilán iba entregándole, en pie, en una grada de la plataforma, más baja que la mesa en que el ama repasaba los libros.