Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "querer" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra querer para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No pudo querer eso.
- No me podía querer.
- Lo que se llama querer.
- ¿Pues no he de querer?
- Lo ha hecho sin querer.
- No, no pudo querer eso.
- , como ella sabe querer.
- ¿Pues no las he de querer?
- Y sin querer admitir recibo.
- , que se deja querer, vamos.
- No, no debes querer morirte.
- Es que me tendrá que querer.
- ¡Si no lo va a querer tomar.
- Si usted me quiere querer, yo.
- Lo primero es querer entender.
- ¿Quién me va a querer a mí?
- Mejor, pensaba Ana sin querer.
- Si le habré matado sin querer.
- Pero, sin querer, pensaba en él.
- He hecho una atrocidad sin querer.
- Me parece que le va usted a querer.
- Amigos sí, porque lo que es querer.
- Don Álvaro pensó en Dios sin querer.
- Usted me va a querer, señora ¿verdad?
- ¿Qué podía querer aquel hombre de mí?
- Acéptelo, y déjese de querer a ingratos.
- Pero se me vienen al pensamiento sin querer.
- ¡Déjame en paz! al querer darle una broma.
- Pero lo que es a su nene le tiene que querer.
- Ten en cuenta que han de querer envenenarnos.
- Paco pensó sin querer, que estaba apetitosa.
- Pasó Ana, sin querer leerlas, algunas hojas.
- Querer a quien se quiere no puede ser cosa mala.
- Yo no debo, en Torrijos, querer comer más cosas.
- ¿A qué viene querer provocar celos en tu hermana?
- Yo, cuando no se trata de querer, no tengo voluntad.
- ¿Pero qué culpa tengo yo de no querer a mi marido?
- Porque antes el querer ocultaros de ellos os delataba.
- Pero no le podré querer aunque viva con él mil años.
- Segundo, porque aquel sobrino suyo no se dejaba querer.
- Pero en el querer, ¡aire, aire!, y caiga el que caiga.
- Creí que me convenía y que podría querer a mi marido.
- Y el contrario, sin querer, le dejó otra casilla libre.
- En caso de querer a alguno, este alguno podía ser aquel.
- ¿Cómo ha de ser lo mismo querer ser una cosa que serlo?
- Perdóname, hija mía, sin querer me vuelvo a mis versos.
- Y es que los corazones revientan, de la fuerza del querer.
- Pero él parece querer cortar toda clase de comunicaciones.
- Verá usted, cuando la trate, que también ella se deja querer.
- Todo esto era comedia, y querer echárselas de hombre reflexivo.
- ¡Oh, y lo que es como un padre se había hecho querer, eso sí!
- ¿crees tú, que el mejor día no te vuelve a querer tu Don Juan?
- Todas estas locuras las pensaba, sin querer, con mucha formalidad.
- Dígame una cosa, ¿el querer ser honrada no es lo mismo que serlo?
- Y cuando se la trata, sin querer se vuelve una también algo santa.
- A mí no me importa nada que él la quiera ni que la deje de querer.
- ¡Creyó que le podría querer! ¿Y qué hizo usted para conseguirlo?
- Don Saturno estiró las cejas y dio señales de querer besar el suelo.
- No digamos que le quería, según su concepto y definición del querer.
- Bueno estaría empezar a querer en el mundo cerca de los treinta años.
- ¡Oh, sí! el Magistral le había sugerido, sin querer, una buena idea.
- ¡Pero qué hombre más raro, y qué manera de querer! pensaba Fortunata.
- Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto lejanos.
- Cuál se paseaba como si le hubieran de querer por el portante, como a macho.
- Le irritaba más porque él, sin querer, participaba de aquella fe estúpida.
- Como tenía clavada en su mente la injuria recibida, sin querer hablaba de ella.
- Ana vio esto sin querer, sin pensar apenas en ello, pero fue lo primero que vio.
- Preguntó la de Rubín, que con la idea del querer resolvía todos los problemas.
- Ana confesó al cabo que habían dormido juntos, pero que había sido sin querer.
- ¡Cuántos años había estado sin querer oírle! ¡Y lo que él había padecido!
- Él también había sido joven y sabía cuan pesadas resultan las penas del querer.
- Pero bien podría darle por el misticismo y no querer salir, y quedarme yo in albis.
- Y más, más todavía, pensaba sin poder remediarlo, ella no debía, no podía querer.
- Dijo Fortunata haciendo esfuerzos para expresarse claramente, querer, ¿entiende usted?
- Aunque todo podía conciliarse, me parece a mí, ser santa y querer a este hijo de Dios.
- Y lo que es ahora, te aborreceré de veras, porque yo no puedo querer a quien no me quiere.
- Lulú le contó a Andrés que de chica había pasado una larga temporada sin querer hablar.
- A fuerza de no querer pensar, por huir de sí misma, media hora después se quedó dormida.
- Cuadros lanzó una carcajada, que, en fuerza de querer ser irónica, resultaba espeluznante.
- , qué indecente he sido! Todo por querer más de lo que es debido, por querer como una leona.
- Porque si caes en la tentación de querer a un hombre indigno, adiós mi dinero, adiós decoro.
- Yo creo que mi hermana es la única mujer que en el mundo existe capaz de querer a un crítico.
- Y ahora le dijo Gertrudis a su hermana al oído a querer mucho a tu marido, a hacerle dichoso y.
- Además, pensaba en el marido incapaz de fumar un puro entero y de querer por entero a una mujer.
- Meses enteros sin querer teatros, ni visitas, ni más que escapadas a la Alhambra y al Generalife.
- Y Ana, sin querer, como siempre, mientras iba a tientas por el salón, pero sin tropezar, pensaba.
- Este joven insignificante para mí no existe era lo que parecía querer dar a entender aquel señor.
- Tú déjate querer, grandísima tonta, y hazte cargo de que se te presenta un ancho horizonte de vida.
- Hagámonos más justicia pensó sin querer, por el instinto de conservación que tiene el amor propio.
- No vuelvo yo a querer a ningún hombre, como no sea a mi marido, siempre y cuando haga lo que le mando.
- No había que olvidar que don Fermín no la quería ni la podía querer para sí, sino para don Víctor.
- Y Ana, coqueta sin querer, amenazó graciosa, provocativa, con cerrar las ventanas y las contraventanas.
- No pudo querer que entre él, entre su hombre, entre el padre de sus hijos y yo se interpusiese su sombra.
- El corazón le decía, como él dice las cosas, a la calladita, que Fortunata le había de querer de firme.
- Yo le digo una cosa, pues a eso que tú llamas fuerza, lo llamo yo espíritu, el Verbo, el querer universal.
- Lo principal, lo primero no era querer saber a la fuerza más de lo que ella espontáneamente quería decir.
- A mí me parece que tu mujer debía de querer a ese nene por creerlo tuyo y aborrecerlo por ser de otra madre.
- Vete arrepintiendo de todo, menos de querer a quien te sale de entre ti, que esto no es, como quien dice, pecado.
- Está con mi hermana Severiana, porque yo, como gasto este geniazo, le doy malos ejemplos sin querer, ¿tú sabes?
- Después, los frecuentes encuentros en el camino y las miradas fijas del muchacho, que parecían querer decirla algo.