Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra queriendo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra queriendo en el contexto de una oración.

Término queriendo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "queriendo" aquí tienes una selección de 61 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra queriendo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Dijo Fortunata, queriendo aparecer serena.
  • Siempre picando alto y queriendo servir al Estado.
  • Queriendo dar una muestra de su penetración, añadió.
  • Obdulia dijo, queriendo afectar un tono algo desdeñoso.
  • Pero Juan, queriendo divertirse más, procuraba calmarle.
  • Lloraba muy bajito, queriendo hablar y pedir misericordia.
  • ¡Si también le estaré yo queriendo sin saberlo! pensaba.
  • ¡Petra! ¡Petra! dijo, queriendo dar voces sin hacer ruido.
  • ¡Vamos!, ya estás otra vez queriendo marcharte a la cocina.
  • Era Pepeta queriendo separar á Teresa del cadáver de su hijo.
  • ¡mi querida Miss ! gritó Amparito, queriendo tomarla en brazos.
  • Iba vestida de pingajos de seda mal arreglados, queriendo aparentar.
  • No digas desatinos replicó Fortunata, queriendo echárselas de valiente.
  • Preguntó Vegallana, queriendo provocar así la confidencia que esperaba.
  • Pepeta comenzó á dar gritos queriendo imponer su autoridad en esta confusión.
  • Señora dijo de improviso la parida, como queriendo romper un secreto que abruma.
  • Preguntó ella después de una pausa, queriendo alegrar conversación tan lúgubre.
  • La señora dijo él queriendo ser amable, va a tomar un vasito de cerveza con limón.
  • Contestó la otra sofocada, queriendo aparentar un gran desprecio de las dificultades.
  • (Nosotros somos, nosotros somos los que andamos de arriba a abajo queriendo venir aquí.
  • Gritó el Magistral acercándose a la criada, como queriendo salir al paso a las noticias.
  • Pero él lo ostentaba con cierta satisfacción, como queriendo hacer de ello un título de gloria.
  • Poco le faltaba para llorar, y queriendo ocultar su emoción, murmuraba con expresión pedantesca.
  • Sólo Jacinta, más piadosa, agitaba el agua queriendo hacerle creer que aquello era muy divertido.
  • Y prorrumpiendo en lamentos más fuertes, se abalanzó sobre el frío cadáver, queriendo abrazarle.
  • Queriendo tanto y tan bien como decía don Álvaro, nada de más haría la Regenta en corresponderle.
  • Jacinta le observaba con atención recelosa, sin pestañear, queriendo reírse y sin poderlo conseguir.
  • Pero el otro, queriendo divertirse un rato, hostigó la demencia de aquel pobre hombre para que saltara.
  • ¡Churrigueresco! exclamó el compromisario queriendo así compensar la protesta disparatada de su mujer.
  • Instintivamente se agachó, queriendo confundirse con la lobreguez del suelo, no presentar blanco al enemigo.
  • Lo que tú tienes afirmó doña Lupe queriendo sostener su papel, es la tontería que te rebosa por todo el cuerpo.
  • Pero le nombro al señorete, y ya la tiene usted tan avispada, queriendo vivir, y sin duda con intenciones de pecar.
  • ¡Da señas que se entiendan o te rompo el alma! Y tiraba por el látigo como queriendo arrancarlo del poder de la madre.
  • Ya ves, dijo luego, queriendo sonreír, me ofrecían un distrito, un distrito de cunero, sine cura admirable (sine cura, dijo).
  • Ahora búsquela usted sin h exclamó don Frutos, ya muy serio, queriendo tomar un continente digno en el momento de la victoria.
  • Es el vivo retrato afirmó la otra, queriendo cerrar la puerta, con una opinión absoluta, a todas las dudas que pudieran surgir.
  • Y cerca de Ana nerviosa, aprensiva, febril, semejaba el símbolo de la salud queriendo contagiar con sus emanaciones a la enferma.
  • Lo más particular era que seguía queriendo al Pituso, y que su cariño y su amor propio se sublevaban contra la idea de arrojarle a la calle.
  • De esta necesidad de amor previo emanaba la insistencia con que Maximiliano le preguntaba a su ídolo si le quería ya algo, si le iba queriendo.
  • Yo no le impido ni le impediré a usted que le siga queriendo, ni aun que le vea alguna vez dijo la señora, contemplando a Juanín como una tonta.
  • Las demás, repuestas de la sorpresa, siguieron hablando, como si nada hubiera pasado, no queriendo conceder á la intrusa ni el honor del silencio.
  • Hacíase el encontradizo y le desesperaba la dificultad de su lengua tímida, que parecía rebelarse, no queriendo ser conductora de sus pensamientos.
  • Pero como es un saltador afectuoso, le da de cuando en cuando golpecitos con los palpos sobre la espalda, como queriendo convencerla de su teleología.
  • Y las criaturas, agarradas á sus faldas, lloraban y aturdían con sus gritos, queriendo unas volver á casa, pidiendo otras que les enseñasen el albaet.
  • Uno de aquellos oficiales se acercó a mi amo como queriendo reconocerle, y le saludó en español medianamente correcto, recordándole una amistad antigua.
  • Media semana estuvo en esta lucha, ya queriendo ceder para oficiar de maestra, ya perseverando en sus primitivos temores e inclinándose a no intervenir para nada.
  • ¿Qué honradez era aquella que apetecía, no sabiendo trabajar, no queriendo volver con su marido y no teniendo malditas ganas de irse a un yermo a comer raíces?
  • Toda la noche estuvo dando vueltas de un lado para otro, queriendo levantarse, y renegando de que le tuvieran prisionero en la cárcel de aquellas malditas sábanas.
  • Los demás seguían inmóviles, puestos á la defensiva, capaz cada uno de despedazar al vecino sin saber por qué, pero no queriendo ser el primero en la agresión.
  • Mas de que vi que con su venida mejoraba el comer, fuile queriendo bien, porque siempre traía pan, pedazos de carne, y en el invierno leños, a que nos calentábamos.
  • Hasta se echó varias veces la escopeta á la cara, queriendo disparar los dos tiros contra las ventanillas de la cambra, deteniéndole únicamente el miedo á quedar desarmado.
  • Machín, el joven, sonrió, queriendo echárselas de malicioso, y el viejo siguió dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la señora de Aguirre.
  • Ana corría, corría sin poder avanzar cuanto anhelaba, buscando el agujero angosto, queriendo antes destrozar en él sus carnes que sufrir el olor y el contacto de las asquerosas carátulas.
  • Y el público, no queriendo perder palabra, hombres, mujeres y chicos estrujábanse contra la verja, retrocediendo algunas veces con violentos movimientos de espaldas para librarse de la asfixia.
  • ¡Si ella había soñado siempre con verse rodeada de un corro chiquito de personas queridas, y vivir como Dios manda, queriendo bien a los suyos y bien querida de ellos, pasando la vida sin afanes!
  • Siguió explanando su teoría, queriendo manifestar que no ignoraba las más recientes y osadas hipótesis científicas, alardeando de materialismo higiénico, ponderando mucho la acción bienhechora de la madre naturaleza.
  • Diez meses pasaron de esta manera, Barbarita interrogando a Estupiñá, y este no queriendo o no teniendo qué responder, hasta que allá por Mayo del 70, Juanito empezó a abandonar aquellos mismos hábitos groseros que tanto disgustaban a su madre.
  • El perro rondaba el fúnebre catafalco, estirando el hocico, queriendo lamer las frías manecitas de cera, y prorrumpía en un lamento casi humano, un gemido de desesperación, que ponía nerviosas á las mujeres y hacía que persiguiesen á patadas á la pobre bestia.
  • Los disparates que aquel hombre dijo acerca del Pronunciamiento de Francia, hicieron reír mucho a todos, particularmente al portero de la Academia de la Historia, que echaba al concurso miradas desdeñosas, no queriendo aventurar una opinión, que habría sido lo mismo que arrojar margaritas a cerdos.
  • Pero sin duda, el señor, no queriendo levantarse á tal hora, había dejado perder su turno, y á las cinco, cuando el agua era ya de otros, había alzado la compuerta sin permiso de nadie (primer delito), había robado el riego á los demás vecinos (segundo delito) é intentado regar sus campos, queriendo oponerse á viva fuerza á las órdenes del atandador, lo que constituía el tercero y último delito.
  • Y como al presente nadie estuviese sino él y yo solos, como me vi con apetito goloso, habiéndome puesto dentro el sabroso olor de la longaniza, del cual solamente sabía que había de gozar, no mirando qué me podría suceder, pospuesto todo el temor por cumplir con el deseo, en tanto que el ciego sacaba de la bolsa el dinero, saqué la longaniza y muy presto metí el sobredicho nabo en el asador, el cual mi amo, dándome el dinero para el vino, tomó y comenzó a dar vueltas al fuego, queriendo asar al que de ser cocido por sus deméritos había escapado.