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Ejemplos de oraciones con la palabra quinta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra quinta en el contexto de una oración.

Término quinta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "quinta" aquí tienes una selección de 33 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra quinta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El año que viene entras en quinta.
  • QUINTA PARTE La experiencia en el pueblo.
  • Por el contrario, la quinta me indignaba.
  • La quinta de don Juan, la barca debajo del balcón.
  • Quintanar y señora esperaban a los de Vetusta en la quinta.
  • Ellos no tenían en la provincia de Vetusta una quinta de recreo.
  • Arriba, Manolillo, abajo, Manolé, de la quinta pasada yo te liberté.
  • La compañía del hombre 199 QUINTA PARTE LA EXPERIENCIA EN EL PUEBLO I.
  • Santo Domingo solo, tomaba una quinta parte del área total de la Encimada.
  • Papá, no conozco más quinta que reúna las condiciones de Benítez que una.
  • A lo lejos se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo.
  • La misma quinta estaba hipotecada y su valor no podía sacar a nadie de apuros.
  • Yo creo que me perdonaría también la quinta, si no tuviera esa cabeza como un campanario.
  • Como ya no hay dinero en las colonias, parece difícil que este desventurado haga la quinta pella.
  • ¡pero como allí! Edelmira y Paco suspiraban también por sus escondites de la quinta, que iban a dejar muy pronto.
  • Prefirió retirarse a su quinta de Loreto, accediendo a las súplicas de Anita que se lo pedía con las manos en cruz.
  • Que la casa de los Pazos no soltaba un céntimo tampoco, porque a pesar de sus buenas rentas está siempre a la quinta pregunta?
  • La bondad de ella favorecía este movimiento centrípeto, que se había determinado por quinta o sexta vez desde que estaban casados.
  • Un día de sol, en Mayo, Ana que se preparaba a una vida nueva, por dentro, cantaba alegre limpiando los estantes de la biblioteca en la quinta.
  • Gozaba de la naturaleza, de la salud y del relativo lujo que habían acumulado los Vegallana en su famosa quinta, sin fijarse en nada más que gozar.
  • Doña Camila y Ana se trasladaron a Madrid y allí vivían parte del año los tres juntos, pero el verano y el otoño los pasaban en la quinta de Loreto.
  • Se apearon, y rodeando la quinta del Marqués, entraron en el bosque de robles donde meses antes don Víctor había buscado a su mujer ayudado del Magistral.
  • No tenía dinero, y antes de que viniese la odiosa quinta, decidí ir a Brest o a Saint Malô, con intención de pasar a Inglaterra y embarcarme para América.
  • La quinta que ellas habían imaginado digna de un Ozores, aunque fuese extraviado, era una casa de aldea muy pintada, pero sin valor, con una huerta de medianas utilidades.
  • Un cocinero de Cádiz, muy afamado, a las mujeres las compara con el guisado, y esos otros en que las mujeres entran en quinta, o tienen que ser marineras, el de la ¿Niña qué?
  • Había algunos beethovenianos que no querían aceptar a Wagner, no ya como el Mesías, ni aun siquiera como un continuador digno de sus antecesores, y no hablaban más que de la quinta y de la novena, en éxtasis.
  • La mesa en que el estudiante escribía entró en la casa de la misma manera, y la vajilla buena que se usaba en ciertos días fue adquirida por la quinta parte de su valor, en pago de un pico que adeudaba una amiga íntima.
  • ¡Malhaya el dignísimo Obispo, salvo el respeto debido, malhaya el dignísimo Obispo don García Madrejón que consintió este confuso acervo de adornos y follajes, quinta esencia de lo barroco, de la profusión manirrota y de la falsedad.
  • Ozores dio órdenes para que se vendiese como se pudiera en la provincia de Vetusta la poca hacienda que no había malbaratado antes, y la mitad del producto de tan loca enajenación la dedicó a la compra de aquella quinta de su amigo Iriarte.
  • Aquellos chicos, como seguía llamándolos Ripamilán, también expedicionario a pesar de los años, aquellos chicos que tenían en la quinta de Vegallana los mejores recuerdos de sus juegos alegres, se despedían con pesar de aquel rincón de sus primaveras y sus otoños.
  • Del marqués de Vegallana invitándole a pasar el día siguiente, desde la hora en que le dejasen libre sus deberes de la catedral, en el Vivero en compañía de los dueños de la quinta y de sus actuales inquilinos los señores de Quintanar, más otros muchos buenos amigos.
  • Pero esta vez se había improvisado aquella fiesta de confianza y se comía a la española, por excepción, para visitar por la tarde, en los coches de la casa, la quinta del Vivero, donde el Marqués tenía un palacio rodeado de grandes bosques y una fábrica de curtidos, montada a la antigua.
  • Y era pendiente de veras aquel repecho del camino real de Santiago a Orense en términos que los viandantes, al pasarlo, sacudían la cabeza murmurando que tenía bastante más declive del no sé cuántos por ciento marcado por la ley, y que sin duda al llevar la carretera en semejante dirección, ya sabrían los ingenieros lo que se pescaban, y alguna quinta de personaje político, alguna influencia electoral de grueso calibre debía andar cerca.