Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra quita

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra quita en el contexto de una oración.

Término quita: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "quita" aquí tienes una selección de 48 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra quita para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Quita allá.
  • Quita, quita.
  • Quita, quita.
  • Quita, quita.
  • Quita, quita.
  • ¡Quita allá!
  • Mujer, quita allá.
  • Quita allá, demonio.
  • Quita allá, enredadora.
  • Quita, quita, tú no sabes.
  • Quita de aquí esta artesa.
  • Eso no quita que sea una santa.
  • Es un libro que quita el humor.
  • Quita, mujer, y no me digas nada.
  • Eso no quita para que sea verdad.
  • Quita allá esas manos le gritaron.
  • ¡Quita allá!, ¿pero no ves que es marica?
  • Pero eso no quita que una le tenga lástima.
  • Jacinta, quita jierro, que el peso me agobia.
  • Pero su poco de Izquierdo no se lo quita nadie.
  • ¡Quita de ahí, hombre! No sería mal imbécil.
  • Pero lo que es nuestro coche no nos lo quita nadie.
  • El viejo, con un gesto rápido, se quita la cadena.
  • Porque el mucho apurar las cosas le quita a uno la fe.
  • Ya le digo que la deslomo, si no se le quita esa maña.
  • Pero eso no quita que tenga un aire seductor, capaz de.
  • Es mal de familia observó Nicolás, y con nada se quita.
  • Muy devota, pero muy liberal, porque lo uno no quita lo otro.
  • Buenas personas los dos, porque lo protestante no quita lo decente.
  • Me alegro por tener el hijo de la casa, y esto no me lo quita nadie.
  • Lo que no quita que me cargue mucho, pero mucho, oír el tal pregón.
  • Siempre y cuando lo hagas así, tu miajita de cielo no te la quita nadie.
  • En medio del recinto se levantaba una plataforma de tabla de pino, de quita y pon.
  • Quita, quita, pensamiento y no me tientes con una sospecha, que parece tan verosímil.
  • Allí se va por las mañanas, y no quita los ojos del portal de Santa Cruz, acechando si entran o salen.
  • Si el hombre mío me lo quita una mona golosa, y se me pone delante, ¡ay!, por algo me llaman Mauricia la Dura.
  • Pero como esa relación es constante, en su tanto de imperfección, no le quita ningún valor a la relación entre una cosa y otra.
  • Es que lo uno no quita lo otro, y aunque yo sea incrédulo, quiero tener contenta a mi rata eclesiástica, por lo que pudiera tronar.
  • No lo digo por ella, Dios me oiga, aunque sabe Dios lo que hará, lo cual no quita que sea mayormente un ángel y que reparta muchas caridades.
  • Quita, quita, ¡qué asco! Pues chica, no pienses en salir de Madrid agregó la tarasca cogiéndola por un brazo, atrayéndola a sí y sentándola sobre sus rodillas.
  • En todas las ocasiones, el desprenderse de una cantidad fuerte le costaba siempre algún trabajo, al contrario de los dadivosos que cuando dan parece que se les quita un peso de encima.
  • Desque fuimos entrados, quita de sobre sí su capa y, preguntando si tenía las manos limpias, la sacudimos y doblamos, y muy limpiamente soplando un poyo que allí estaba, la puso en él.
  • Las cosas en orden, la salvación segura! Una vez más dio gracias al Dios bondadoso que quita los estorbos de delante cuando la mezquina previsión humana no cree posible removerlos siquiera.
  • El agua, escribe él lava y quita las manchas, apaga el fuego, refrigera y templa el ardor de la sed, une muchas cosas y las hace un cuerpo, y últimamente, cuanto baja, tanto sube y se levanta después.
  • Y mientras dura el embeleso de esta contemplación, parece que un genio amigo viene y me quita de encima la pesadumbre de los años, aligerando la carga de mi ancianidad, que tanto agobia el cuerpo como el alma.
  • No sé si un clavo saca otro clavo en medicina, ni si la mancha de la borrachera con otra verde se quita, pero don Santos es un tonel en persona y tiene más espíritu de vino en el cuerpo que sangre en las venas.
  • Mas ¡vótote a Dios!, si al conde topo en la calle y no me quita muy bien quitado del todo el bonete, que otra vez que venga, me sepa yo entrar en una casa, fingiendo yo en ella algún negocio, o atravesar otra calle, si la hay, antes que llegue a mí, por no quitárselo.
  • Verdad que al legítimo marqués de Ulloa, que era Grande de España de primera clase, duque de algo, marqués tres veces y conde dos lo menos, nadie le conocía en Madrid sino por el ducado, por aquello de que baza mayor quita menor, aun cuando el título de Ulloa, radicado en el claro solar de Cabreira de Portugal, pudiese ganar en antigüedad y estimación a los más eminentes.