Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "quite" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra quite para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Quite allá.
- Quite usted allá.
- Quite usted, hombre.
- ¡Quite usted allá!
- Quite usted, quite usted.
- No, no se quite la gorra.
- Quite usted allá, criatura.
- Que se te quite de la cabeza.
- No me la quite usted, por Dios.
- Quite usted allá, por Díos, hija.
- No hay quien me lo quite de la cabeza.
- No hay quien se lo quite de la cabeza.
- ¡Quite usted allá! replicó la dama.
- Y que no hay quien me quite esta ganga.
- Que se le quite a usted eso de la cabeza.
- Yo tengo mi idea, y no hay quien me la quite.
- ¡Quite usted allá, so chubasca, encubridora.
- Hice un esfuerzo y me quité el pañuelo de la boca.
- Pero es idea mía, y no hay quien me la quite de la cabeza.
- Como quiera que sea, su sermoncito no hay quien se lo quite.
- Al fin, le quité y me eché en la cama y colguélo en una azutea.
- Toda aquella sabiduría que ahora tiene se la quité con las cosas que le dije.
- Ea, quite la capa vuacé, y parezca hombre, que verá esta noche todos los buenos hijos de Jevilla.
- La primera piedra no hay quien me la quite expresó Aparisi con toda la hinchazón de su amor propio.
- No seré yo quien le quite a usted eso de la cabeza dijo el caballero sonriendo, sin dudar de su victoria.
- Y si lo reconoce así, pretendo, esta, esta es la cosa, que usted misma sea quien se lo quite de la cabeza.
- No con pasión que quite a Dios cosa suya, sino con el suave afecto y los tiernos cuidados que se le deben.
- Todo induce a creer que usted se prepara a reincidir, y que no hay quien le quite de la cabeza esa maldita ilusión.
- Yo tenía diez y ocho años, un morrión con un águila de cobre, que le quité á un muerto, y un fusil más grande que yo.
- Barbarita, que tanto apreciaba a su buen amigo, estaba, como suele decirse, al quite de estas bromas que tanto le molestaban.
- No hacía más que estar al quite, acudiendo con el capote allí donde Fortunata se veía en peligro por torpeza de lenguaje.
- Desaté el paquete, le quité el papel, y apareció una caja de metal con su asa, y en ésta una llave sujeta por un cordón.
- Recordaba la escena aquella del padre suplicando a la dama que le quite de la cabeza al chico la tontería de amor que le degrada, y sintió cierto orgullo de encontrarse en situación semejante.
- Doña Lupe, que la tenía al lado, estaba al quite para auxiliarla si fuera menester, y en los más de los casos respondía por ella, si algo se le preguntaba, o le soplaba con disimulo lo que debía de decir.
- Quité el cuerno al porquero, el cual, ya que dormían los otros, no había hacerle callar, diciendo que le diesen su cuerno, porque no había habido jamás quien supiese en él más tonadas y que le quería tañer con el órgano.