Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra raíces

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra raíces en el contexto de una oración.

Término raíces: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "raíces" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra raíces para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Elevar a potencia, extraer raíces.
  • A un árbol la salud ha de entrarle por las raíces.
  • Entre aquellas raíces, sobre aquel montón verde y fresco de yerba segada.
  • Dijo, ronco de repente, don Fermín, plantado, como con raíces, en medio de la sala.
  • ¡y aquella risa profunda, que tenía raíces en el vientre, en el pecho, le sofocaba.
  • Ana se sentó sobre las raíces descubiertas de un castaño que daba sombra a la fuente.
  • La hija de Antón Raíces, le dijo al señor cura, tira para santa, no sale de la iglesia.
  • Don Pompeyo se contentaba con arrancarle las raíces y retoños de toda religión positiva.
  • Los humildes nabos de color de tierra, erizados todavía de sutiles raíces semejantes a canas.
  • En una enfermedad del ama, el párroco pidió a Raíces su hija para reemplazar a Rita en su servicio.
  • Es decir, son explotadoras, lo cual sucede, por ejemplo, con las orobancas, que crecen sobre ajenas raíces.
  • Cierto que cuando allí la creencia pura, la fe católica arraigaba, era con robustas raíces, como con cadenas de hierro.
  • Deben de ser dos, pensó el Magistral, que cada vez que veía al animalucho encima sentía un poco de frío en las raíces del pelo.
  • El cura murió de viejo y el nuevo párroco, de treinta años, admitió a la hija de Raíces como parte integrante de la casa Rectoral.
  • Después se secaban las raíces, el tronco, las ramas y los ramos, y las flores cada vez más hermosas, venían al suelo con la leña seca.
  • Este camino subía apoyándose en las gruesas raíces de los árboles, constituyendo una escalera de desiguales tramos, metida en un túnel de ramaje.
  • ¿Qué honradez era aquella que apetecía, no sabiendo trabajar, no queriendo volver con su marido y no teniendo malditas ganas de irse a un yermo a comer raíces?
  • Vivos deseos sintió Quintanar por un momento de echar raíces y ramas, y llenarse de musgo como un roble secular de aquellos que veía coronando las cimas del monte Areo.
  • Los tres pequeñuelos, graves y laboriosos, como si comprendiesen la grave situación de la familia, iban á gatas tras los cavadores, arrancando de los terrones las duras raíces de los arbustos quemados.
  • En Matalerejo, en su tierra, Paula Raíces vivió muchos años al lado de las minas de carbón en que trabajaba su padre, un miserable labrador que ganaba la vida cultivando una mala tierra de maíz y patatas, y con la ayuda de un jornal.
  • Un edificio construido por contrata, tan bonito como frágil, con sus tejados rojos y escalinatas con jarrones de yeso, situado en el centro de un jardincillo excavado en las rocas, con dos docenas de árboles tísicos que gemían melancólicamente, martirizadas sus raíces por la capa de dura piedra que encontraban a pocos palmos del suelo.