Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "rancio" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra rancio para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Sólo un rancio podía tronar contra ella.
- Tanta papelería exhalaba un olor a humedad, a rancio, que cosquilleaba en la garganta desagradablemente.
- Pero tengo convidado a mi hermano, que es un rancio y me requema la sangre como si fuese una despilfarradora.
- También el hidalgo rancio pensaba que la mujer debe ser principalmente muy apta para la propagación de la especie.
- ¡Que rabie ese rancio! decía doña Manuela, indignada al saber la furia con que su hermano había acogido tales reformas.
- Nótese cómo un hidalgo campesino de muy rancio criterio se hallaba al nivel de los demócratas más vandálicos y demoledores.
- Eulalia Moreno, hija también del Don Pascual y hermana del actual marqués, se unió a Don Cayetano Villuendas, rico propietario de casas, progresista rancio.
- Aquel ambiente rancio, húmedo, cargado de polvo, que con la diaria limpieza mudaba de sitio sin salir de la casa, y expulsado por la escoba de los rincones iba a caer un poco más allá.
- Que Don Evaristo es un cristiano rancio, y que cuando le administraron, recibió al Señor con una edificación y una santidad tan grandes, que todos los concurrentes al acto lloraban a moco y baba.
- De pie, con las manos en los bolsillos del pantalón, mapamundi de remiendos, y moviendo con risible rapidez nariz y boca, que tenía de color de unto rancio, aguardaba a que le pidiesen algún nuevo episodio tan verosímil como el de la liebre.