Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "raro" aquí tienes una selección de 46 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra raro para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Es raro, eh?
- Es gente raro.
- Esto sí que es raro.
- ¡Qué raro verme aquí!
- Muy raro tenía que ser.
- ¿No le parece a usted raro, Azorín?
- No, querido Sarrió, no me parece raro.
- El hermano Juan era el tipo raro del hospital.
- El buen tiempo en Vetusta vale más por lo raro.
- Nos vimos, y sucedió lo que no era raro que sucediera.
- Doña Manuela buscó lo más raro y costoso del Mercado.
- Le parecía imposible que el bicho raro se expresase así.
- Porque ésta le tiene a usted un cariño verdaderamente raro.
- Don Álvaro tenía para Quintanar el raro mérito de no ser terco.
- ¡Pero qué hombre más raro, y qué manera de querer! pensaba Fortunata.
- ¡Vaya un señor raro el tal don Juan! Para él no existían teatros ni diversiones.
- Demasiado bueno, si se tenía en cuenta el carácter raro del que estaba allá dentro.
- Es raro dijo Martín no me parece usted la misma que vino en la carretera con nosotros.
- Pero entonces lo arreglaban todo los padres, y lo raro es que a veces no salía del todo mal.
- Pero lo raro no era esto, sino que se le parecía también a Napoleón, como Mauricia la Dura.
- Algún burlón hubiera dicho que este aprovechamiento de la paja entre españoles no era raro.
- Brillante se moría de una enfermedad extraña, de un nombre raro que Nelet no podía recordar.
- Era como el pan de cada día, como el pan casero y cotidiano y no un raro manjar de turbadores jugos.
- Pero lo más raro de todo es que cuando vemos un burro, lo que menos pensamos es que de él salen los tambores.
- ¡Qué hombre tan raro! ¿Cuándo le había hablado don Cayetano de si tenía ella este o el otro temperamento?
- ¡Una liga de mi mujer! contestó aquel marido tranquilo como tal, pero sorprendido con el hallazgo por lo raro.
- ¡Qué hombre más raro! Varias veces discutieron acerca de religión, de política, de la doctrina evolucionista.
- Pregunté a mi madre si conocía al retratado, y me dijo que era su hermano Juan, pero tan raro, que casi no le conocía.
- No era raro, sino muy frecuente, que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos lejanos.
- El tal Machín era un tipo raro en todo, en su conducta, en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba.
- Y si se le antojaba disparaba chinitas sobre algún raro transeúnte que le parecía del tamaño y de la importancia de un ratoncillo.
- Pedro, que siempre había tenido por su hermano cierta admiración, iba también a verle a su cubil y a admirarle como a un bicho raro.
- ¡Raro desprendimiento en aquel corazón amante de la economía! Ronzal creyó que una vez más se había impuesto a fuerza de energía.
- Y como tiene un genio tan raro, y como se le ha metido en la cabeza que las escuadras y los cañones no sirven para nada, no puede comprender que yo.
- El sombrero de copa da mucha respetabilidad a la fisonomía, y raro es el hombre que no se cree importante sólo con llevar sobre la cabeza un cañón de chimenea.
- Esto de que le mirasen como un pájaro raro no estaba en su carácter, pero tenía miedo a Manolita y a los iracundos pellizcos con que acogía sus desobediencias.
- Y lo más raro es que después de tanto manosear hayan quedado intactas ciertas prendas, como la sinceridad, que al fin es algo y la constancia en el amor a uno solo.
- Detrás venía Josué, un mozo de cordel vestido de centurión romano, apuntando con una espada enmohecida a un sol de hoja de lata y caminando a grandes zancadas como un pájaro raro.
- , y Julián, que viendo colmados sus deseos y votos ardentísimos, triunfante su candidatura, sentía no obstante en el corazón un peso raro, como si algún presentimiento cruel se lo abrumase.
- Mi hermano es un ente raro, un extravagante, que pudiendo estar bien con los suyos, prefiere vivir casi solo en aquella casa, contando sus miles de duros y adorándolos como si los hubiera de llevar a la fosa.
- La fusilería de las cofas y la metralla de las carronadas esparcían otra muerte menos rápida y más dolorosa, y fue raro el que no salió marcado más o menos gravemente por el plomo y el hierro de nuestros enemigos.
- Raro era el día que no echaban los periódicos un extraordinario anunciando batallas, desembarcos de armas, movimientos de tropas, cambios de generales y otras cosas que por lo común daban pie a inacabables comentarios.
- El gran tenor y sus triunfos figuraban en todas las conversaciones, y al fin, el pobre muchacho cayó en la tentación, no de oír el Otello de Verdi, sino de ver el bicho raro que abriendo la boca se tragaba cinco mil francos de una sentada.
- A las primeras de cambio notó don Pedro que así por los tortuosos y lóbregos soportales de la Rúa del Villar, como por las frondosidades de la Alameda y la Herradura, les seguía y escoltaba un hombre joven, melenudo, enfundado en un gabán gris, de corte raro y antiguo.
- Allí había ido él muchas veces por sus asuntos, y allá iba ahora, á ver si el demonio era tan bueno que le hacía tropezar con el amo, el cual raro era el día que no inspeccionaba con su mirada de avaro los hermosos árboles uno por uno, como si tuviese contadas las naranjas.
- Sus hermanas le oían cantar paseando por las habitaciones, y ¡caso raro! él, tan despreocupado en materias de adorno, enfadóse dos veces porque le planchaban mal las camisas, y pidió seriamente a la mamá que le comprase una corbata, pues la que llevaba era un asco, de deshilachada y mugrienta.