Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "rasgo" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra rasgo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Aquí me viene bien un rasgo.
- Ha sido un rasgo feliz y cristiano.
- ¿Apostamos a que ha habido algún rasgo ?
- Leyó lo escrito y lo rasgó todo en cien pedazos.
- Le parecía un rasgo poético y sinceramente religioso.
- Preguntó el muchacho agotando su valor en este rasgo de energía.
- Las velas dieron un parchazo furioso en los palos, y alguna se rasgó.
- Y don Fermín rasgó también esta carta, y en mil pedazos más que todas las otras.
- Nunca había visto en su sobrino un rasgo de independencia como el que acababa de ver.
- No hay cómo encarecer lo que se celebró este rasgo de inteligencia a la hora de la cena.
- Propongo gritó Juanito Reseco, encaramado en una silla que en vista de ese rasgo de genio.
- Roseta, más animosa, rasgó la gruesa y áspera camisa hasta dejar el hombro al descubierto.
- ¿Por qué no se había de alegrar de ver en él un rasgo siquiera de personalidad árbitra de sí misma?
- Como apenas se sonreía, faltábale aquel rasgo hechicero de la contracción de los labios, que enloquecía a su amante.
- Y tras larga pausa, contestó a esta voz femenil otra de hombre en tono más bajo, pero que rasgó los oídos de Juanito.
- Pero el silencio y la compostura de su sobrino la contenían, haciéndole temer que se repitiera el rasgo varonil de aquella mañana.
- En las nieblas que envolvían su pensamiento, la infeliz joven, al oír aquello del rasgo, se acordó de Feijoo y de sus prohibiciones.
- Los grillos que cantaban en el vecino ribazo callaron, espantados por un extraño hipo que rasgó el silencio y sonó en la obscuridad gran parte de la noche, como el estertor de una bestia herida.
- Había sabido más adelante que aquel hombre, que en una carta que ella rasgó la juraba ahorcarse de un árbol histórico de los jardines del Generalife junto a las fuentes de eterna poesía y voluptuosa frescura, aquel pobre Mr.
- Y cuando con más entusiasmo forjábase la ilusión de la tranquilidad patriarcal, un silbido estridente rasgó los aires, como si Mefistófeles, desde las nubes, contestase con su carcajada chillona a los hermosos planes de virtud doméstica.
- Como en la Audiencia, en todos los balcones de la carrera, después de pasar la procesión y haber contemplado y admirado la hermosura y la valentía de la Regenta, se murmuraba ya y se encontraba inconvenientes graves en aquel rasgo de inaudito atrevimiento.
- También solía equivocarse al sentar una partida, y cuando firmaba la correspondencia, daba a los rasgos de la tradicional rúbrica de la casa una amplitud de trazo verdaderamente grandiosa, terminando el rasgo final hacia arriba como una invocación de gratitud dirigida al Cielo.