Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ratito" aquí tienes una selección de 39 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ratito para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pasa un ratito.
- Espérese un ratito y pasará.
- ¿Quiere usted venir un ratito?
- Tú te quedarás aquí un ratito.
- Pasado un ratito, dormía como un ángel.
- Pasó un ratito en que se estuvieron mirando.
- Por fin, ahora, hace un ratito, se me ocurrió.
- Me acostaré dentro de un ratito dijo el caballero.
- Puede que me llegue un ratito a casa de Paca Morejón.
- A ver, doña Guillermina, espere un ratito añadió Ramón.
- Arrodillose ante el altar y allí estuvo rezando un ratito.
- La voz no dijo nada, y hubo un ratito de temerosa expectativa.
- Pasado un ratito, Juan abrió los ojos, diciendo en tono de hombre.
- Pasearon un buen ratito, sin que tuvieran ningún encuentro desagradable.
- Pensaba descansar un ratito y pasar luego a la habitación de Guillermina.
- Entraré un ratito a verla dijo la Delfina a su amiga, sentándose en el sofá.
- Guillermina y Severiana le acercaron un espejo a la cara y lo tuvieron un ratito.
- Ya lavado y vestido, vacilaba en salir, y se estuvo un ratito con la mano en el picaporte.
- Siéntate un ratito dijo Moreno, haciéndolo en el sofá y dando una palmada en el asiento.
- Chico, descansa ahora un ratito díjole su esposa, tratando de quitarle la pluma de la mano.
- En el ratito que estuvo sola con ella, la enteró del plan que tenía para la mañana siguiente.
- Pensando en quién podría ser, estuvo un ratito como lela mirando a la persona que enfrente tenía.
- Después de otro ratito, que al cura se le hizo más largo que el primero, la voz respondió tenuemente.
- Cuando salieron las dos damas, Santa Cruz pensó un ratito en su mujer, formulando un panegírico mental.
- Subió el pobre chico, y doña Desdémona le hizo esperar un ratito, pues estaba ayudando a su marido a desnudarse.
- Hallándose presentes la de Jáuregui y su sobrina, estuvo la Dura un ratito como quien desea romper a toser y no puede.
- Fortunata lo pensó, y al cabo de un ratito, la lealtad y buena fe con que se confesaba mostráronse en esta declaración.
- V Cuando Fortunata, después de un ratito de palique con la comandanta, penetró en la otra casa, vio cosas que la pasmaron.
- Pero no siendo posible esto, se consolaba vistiéndola como una señorita, pagándole el colegio y pasando un ratito con ella.
- Guillermina estuvo aún un ratito en casa de su amigo, el cual no sabía qué hacerse al ver su pobre vivienda honrada con persona tan excelsa.
- Un ratito después, abriose la puerta de la estancia mortuoria, y Fortunata tuvo un estremecimiento nervioso, creyendo al pronto que era la propia Mauricia que aparecía.
- El contento que inundaba su alma le quitaba el cansancio, y provenía su gozo casi exclusivamente de que Jacinta, en aquel ratito en que le llevó aparte, le había dado un duro.
- Más santidad que en oír siete misas, hay en practicar las obras de misericordia, acompañando a los enfermos y dando un ratito de conversación a quien se ha pasado toda la noche en vela.
- No sabemos a qué época fija se referirían estos párrafos sueltos que al vuelo cogía Barbarita cuando, ya casada, entraba en la tienda a descansar un ratito, de vuelta de paseo o de compras.
- La monja que más empeñadamente abogaba porque se las dejase zarandearse un ratito era Sor Marcela, que por su cojera y su facha parecía incapaz de apreciar el sentimiento estético de la danza.
- Estuvo la señora de Jáuregui un ratito haciendo cuentas, estirado el labio inferior, la cabeza oscilando como un péndulo y los ojos vueltos al techo, hasta que salió una cifra, de la cual Maximiliano no se hizo cargo.
- Lo más particular era que Baldomero, después de concertada la boda, y cuando veía regularmente a su novia, no le decía de cosas de amor ni una miaja de letra, aunque las breves ausencias de la mamá, que solía dejarles solos un ratito, le dieran ocasión de lucirse como galán.
- Siempre que el arcipreste venía a Cebre, pasaba un ratito en el estanco y cartería, donde se charlaba de política por los codos, se leían papeles de Madrid, y se enmendaba la plana a todos los gobernantes y estadistas habidos y por haber, oyéndose a menudo frases del corte siguiente.
- Dentro de un ratito estaremos libres de pesadumbres, yo dando cuenta a Dios de mis pecadillos, y tú contento como unas pascuas danzando por el Cielo, que está alfombrado con estrellas, y allí parece que la felicidad no se acaba nunca, porque es eterna, que es como dijo el otro, mañana y mañana y mañana, y al otro y siempre.