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Ejemplos de oraciones con la palabra ratones

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ratones en el contexto de una oración.

Término ratones: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ratones" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ratones para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Tenía miedo a los ratones.
  • Ratones, que no dejan cosa a vida.
  • ¡Dios mío! ¿Habrá aquí ratones?
  • Los Ratones eran liberales, y los Mochuelos conservadores.
  • Lo más malo es que sea otra banda de Mochuelos o de Ratones.
  • A fe, que los ratones y culebras que me destruían ya los he cazado.
  • Puédese pensar que ratones, entrando en él, hacen daño a este pan.
  • Conjuraba los ratones de miedo que no le royesen algunos mendrugos que guardaba.
  • ¡Nunca haber sentido ratones en esta casa sino agora! Y sin dubda debía de decir verdad.
  • Alcolea se había acostumbrado a los Mochuelos y a los Ratones, y los consideraba necesarios.
  • Agora, donos traidores ratones, conviéneos mudar propósito, que en esta casa mala medra tenéis.
  • Hacíase toda entre gallos y ratones, jumentos, raposas, lobos y jabalíes, como fábulas de Isopo.
  • Ahora los ratones roían las tablas de los estantes y la consunción roía las entrañas del tendero.
  • Otro decía que a mi padre le habían llevado a su casa para que la limpiase de ratones (por llamarle gato).
  • Ved, pues, por qué pienso que se han de reír los que lean aquí ahora que Sor Marcela tenía miedo a los ratones.
  • Era una política de caciquismo, una lucha entre dos bandos contrarios, que se llamaban el de los Ratones y el de los Mochuelos.
  • Otro día fue por el señor mi amo visto el daño así del pan como del agujero que yo había hecho, y comenzó a dar a los diablos los ratones y decir.
  • En cambio, otro periódico de la capital, defensor de los Ratones, aseguró que se trataba de un crimen y que las influencias políticas habían salvado al prendero.
  • Al entrar, por la mañana, a eso de las ocho, don Pompeyo Guimarán, que venía soplándose los dedos, la beata le detuvo en la tienda abandonada, fría, llena de ratones.
  • Pero una noche que estaban solos en el café, lo sacó, como se trae del desván un trasto viejo y se le limpia el polvo, a ver si lo ha deteriorado el tiempo o lo han roído los ratones.
  • Mas él, como viniese a comer y abriese el arca, vio el mal pesar, y sin dubda creyó ser ratones los que el daño habían hecho, porque estaba muy al propio contrahecho de como ellos lo suelen hacer.
  • El cacique liberal del partido de los Ratones era don Juan, un tipo bárbaro y despótico, corpulento y forzudo, con unas manos de gigante, hombre, que cuando entraba a mandar, trataba al pueblo en conquistador.
  • ¡Qué hermosa sería una revolución decía Andrés a su patrona, no una revolución de oradores y de miserables charlatanes, sino una revolución de verdad! Mochuelos y Ratones, colgados de los faroles, ya que aquí no hay árboles.
  • Tapando un agujero aquí, apuntalando allá, haciendo verdaderos prodigios para que se sostuviera la techumbre de paja, distribuyendo sus pobres muebles, cuidadosamente fregoteados, en todos los cuartos, que eran antes madriguera de ratones y sabandijas.