Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "reales" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra reales para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Cinco mil reales.
- ¿Diez mil reales?
- Veinticuatro reales.
- Rossini, diez reales.
- Veinticinco mil reales.
- Tres reales por ciento.
- Yo di luego seis reales.
- El cascote a ocho reales.
- Doce mil quinientos reales.
- Los seis mil reales de usted.
- Vaya, ¿quiere dos mil reales?
- El carbonero echó diez reales.
- Pidieron dos docenas de reales.
- Déjese usted de marchas reales.
- Dos mil reales valdría aquello.
- Allí estaban los ocho mil reales.
- Me gana cinco reales en una imprenta.
- Seis mil reales al quince por ciento.
- Mil doscientos cincuenta y dos reales.
- Pienso que fueron doce o trece reales.
- A veinte y dos reales, ni un cuarto menos.
- Pues mil, dos mil, cien mil reales, vamos.
- Cincuenta y tres reales me debía Mauricia.
- A dos reales, un real los niños y soldados.
- ¿Dice usted, niña, que son ocho mil reales?
- Me manda dentro de la carta cuatro mil reales.
- A estas les tocan seiscientos cincuenta reales.
- Por fin se contenta con seis mil quinientos reales.
- ¿En qué has gastado los mil reales que ayer te di?
- A sesenta reales el carro, todo lo que usted quiera.
- Aquel año le tocaron doscientos cincuenta mil reales.
- Pepa la pincha cinco reales, y su hermana otros cinco.
- Más me han de valer de trescientos reales los ciegos.
- La tía no me da más que los dos reales para el café.
- Muy amigota de Mauricia, a quien debe quinientos reales.
- ¿No me dijiste que tu novia le entregó ocho mil reales?
- Los reales, en una larga, amplia y sostenida nota sonora.
- Deogracias, Rafaela y Blas han jugado diez reales cada uno.
- Hoy he hecho yo unas cincuenta arrobas a veinticinco reales.
- Di en irme por abajo, y ganéles cosa de trescientos reales.
- Al pianista ciego le daba el cafetero siete reales y la cena.
- No, sino juguemos hasta cien reales que yo traigo, en amistad.
- Ciegos me sustentaban a pura oración, ocho reales de cada una.
- Los hechos reales sustituyeron a las figuraciones de mi cerebro.
- Los Chicos jugaron dos décimos y se calzan cincuenta mil reales.
- Halléme en menos de un mes con más de doscientos reales horros.
- El mes pasado me gasté más de veinte mil reales en reparaciones.
- De Bargas a Madrid, ida y vuelta, les cuesta el billete 14 reales.
- Pero ¡qué demonio! cuatro o cinco mil reales no arruinan a nadie.
- , y las patatas a seis reales arroba, cosa que no se ha visto nunca.
- Y supongo que no habrá insistido en devolver los cuatro mil reales.
- Pero, desgraciada, ¿de dónde quieres que saque yo ocho mil reales?
- Desde el día siguiente Juan Pablo trasladó sus reales a otro café.
- Vamos, que ocho mil reales no son una cantidad para arruinar a nadie.
- Y por aquí discurrió, recibiendo ocho reales de señal de cada uno.
- Cuidado cómo te sales de un diario de dieciséis reales todo lo más.
- Cuando ha muerto no tenía más que una mísera cama y cincuenta reales.
- Un cuarto que antes costaba ocho reales, ya no se encontraba por catorce.
- Ganando siete reales por once horas de trabajo, era una sedienta de ideal.
- Ahorre de pesadumbre, que con ocho reales que dé al alcaide, le aliviará.
- Aquello era obra suya al fin y al cabo, pero los dos mil reales le dolían.
- Yo pongo el tinte, y trabajando todo el día, me quedan seis o siete reales.
- Algunos le habían firmado pagarés de mil, de dos y hasta de tres mil reales.
- Los treinta mil reales quedaron bien agasajaditos en un rincón de la cómoda.
- Lo que sobra de los diez mil reales es para mí, que bien me lo he sabido ganar.
- Ya no eran diez o doce mil reales los que ponían a su mamá con agua al cuello.
- Y si no tienes los ocho mil reales (cosa que dudo), eso no importa, Juanito mío.
- Al menos, con esos cuatro mil reales tiene tiempo de pensarlo y vivir algunos meses.
- Saqué ocho reales y díselos y aun estuve por volverle los palos que me había dado.
- Finalmente, que me dio el guano, o sean ocho mil reales, cogió su pagaré, y a vivir.
- Éstos le daré de posada, que a estos pícaros con cuatro reales se les tapa la boca.
- El soldado hablaba entre sueños de los cien reales, como si no estuvieran sin remedio.
- Halléme sin dinero, porque los cien reales se consumieron en la cura, comida y posada.
- Observe usted, le respondieron que rara vez hablan de intereses reales de la provincia.
- Nada más que meter los dos billetes de dos mil reales dentro de un sobre y devolvérselos.
- Murió como una santa, recibió todos los Sacramentos y dejó treinta mil reales para misas.
- Y en el verano gastan, cuanto más, percal de tres reales, con lo que creen ir tan elegantes.
- Por una bestia tan hermosa como Brillante sólo tendría que desembolsar unos tres mil reales.
- Por pronto que se descubrió el enredo, no se pudo evitar que tu tío le estafase seis mil reales.
- Ayer hablaba de un labrador que descuida sus tierras por alquilar sus mulas por tres reales diarios.
- Compró chuletas de ternera, dos reales de menudillos y unas sardinas escabechadas para segundo plato.
- El pobre labrador ni se fijó en los miles de reales á que subía su deuda con los dichosos réditos.
- Cosíme sesenta reales que me sobraron en el jubón, y con eso me metí a pobre fiado en mi buena prosa.
- No lo sé, ni me importa replicó ella, porque como no la pienso traer hasta que no se ponga a tres reales.
- Y tosiendo, cogió el dinero, contólo y, sobrando del que sacó mi amo cuatro reales, los asió, diciendo.
- Registrándole el baúl, en su ausencia, había encontrado varias alhajas que bien valdrían dos mil reales.
- Y además, ¿qué era aquello de la paga de los arriendos y de devolver los ocho mil reales el día de San Juan?
- Y, diciendo esto, sacó más de veinte cartas y otros tantos reales, diciendo que no había podido dar aquellas.
- Vendí lo poco que tenía de secreto, para el camino, y con ayuda de unos embustes hice hasta seiscientos reales.
- Y aun lo peor, que aunque hace poca, todavía hará falta faltando, y me pondrá en costa de tres o cuatro reales.
- Eran ellos que salían nuevamente a luz, primero como espectros, después como seres reales con cuerpo, vida y voz.
- Y ahora le ofrecían como recompensa un puesto de peón en el adoquinado, nueve horas de trabajo al sol y siete reales.
- Entre su madre y él, puede que no gasten doce mil reales al año decía muy serio Ripamilán, el venerable Arcipreste.
- Guillermina dijo Casa Muñoz algo conmovido, cuente usted con doscientos quintales, y del blanco, que es a nueve reales.
- Lo cual, siendo como eran puramente soñadas, nada tiene de extraño, cuando vemos que también las reales se desvanecen.
- Los rufianes hicieron la cuenta, y vino a montar de cena sólo treinta reales, que no entendiera Juan de Leganés la suma.
- Contéles el caso y el concierto hecho, y determinamos de enviar la merienda sin falta, y gastar doscientos reales en ella.
- Don Manuel murmuraba el pedigüeño con voz misteriosa y arrodillándose cerca del Banco, necesito al momento seis mil reales.
- Después se dedicó a negocios, y era tan honrado, pero tan sosamente honrado, que no dejó al morir más que cinco mil reales.
- ¡Siempre gastando dinero! Eran dos reales ó poco menos lo que en una semana había dejado en la taberna con tantos obsequios.