Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra recado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra recado en el contexto de una oración.

Término recado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "recado" aquí tienes una selección de 42 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra recado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Diéronme el recado.
  • ¿Han traído algún recado.
  • Mándale un recado a Aparisi.
  • ¿Quiere la señora dejar recado?
  • Tiene que enviar un recado a Lupe.
  • Le mandé recado al salir de casa.
  • Si quiere que lleve algún recado.
  • Ya le quiero un recado a don Pedro.
  • Era un recado para el señor Magistral.
  • Guillermina me ha dado un recado para usted.
  • Mandó un recado para que no le esperase usted.
  • ¿Ha habido algún recado, alguna carta para mí?
  • ¡Cómo no se me ocurrió mandarle un recado! pero.
  • Después de repetir textualmente el recado, añadió.
  • ¡No aparece! Estará haciendo algún recado repliqué yo.
  • Y si me hace bien el recado, cuente con un hongo casi nuevo.
  • Se hizo entrar a la criada de Guimarán y repetir el recado.
  • Y cuál hablaba con una criada echadiza que le daba un recado.
  • Loco de júbilo se acercó a darle su recado, del cual esperaba albricias.
  • Léela aquí, por si tienes que contestar en seguida o dejar algún recado.
  • Doña Lupe mandó recado a Ballester, que fue a verle después de anochecido.
  • Maxi se sentó en la mesilla en que tenía algunos libros y recado de escribir.
  • Si otra vez viene usted con un recado por escrito, puede usted entregarlo ahí fuera.
  • A menudo daba a los criados orden de que le negaran y de que no se admitiera carta ni recado.
  • Pues dile que mañana muy temprano tiene que volver a la ciudad, con un recado para el señor Crespo.
  • Doña Visita estaba incomodada porque la señora Regenta había querido venir sin mandar antes un recado.
  • Dejaron un recado de atención a cargo de la mocetona y torcieron monte arriba, camino del Pazo de Limioso.
  • Después mandó a Patricia a su casa con un recado, llamando a Nicolás, que aquel día había llegado de Toledo.
  • Recibí el recado y con él doce pañizuelos, y respondí a su madre, que los inviaba a algún hombre de aquel nombre.
  • Teresina creyó que el recado de las señoritas de Guimarán era cosa grave, y merecía la pena de infringir la regla general.
  • Que no deje usted de mandar recado hoy a ese señor de Quevedo, para que la vea y nos diga si traemos el ama o no traemos el ama.
  • Ilustración A principios de febrero, una mañana, Mary me mandó un recado urgente diciéndome que fuera a Bisusalde lo más pronto posible.
  • Ilustración VII EL RECADO Una tarde de diciembre, al volver de la relojería, ya obscurecido, un chiquillo me detuvo y me entregó una carta.
  • ¡Allí estaban sus dos cuartos! ¡Menuda pepita de aquel gran criadero de metal! Lleno de esperanza, alzó la voz cuanto pudo, y dio su recado.
  • Levantose la chulita muy tarde y recibió un recado de su amigo diciéndole que estaba mejor y que se levantaría y saldría a la calle con permiso del tiempo.
  • Su elemento era la calle, el aire libre, la discusión, la contratación, el recado, ir y venir, preguntar, cuestionar, pasando gallardamente de la seriedad a la broma.
  • El Miércoles Santo enviole su tía con un recado a casa de Samaniego, y después de estarse allí gran rato, oyendo tocar la pieza, notó que doña Casta hablaba muy vivamente con Aurora.
  • Garmendia mandó un recado a Zapiain, el relojero, pidiéndole un taladrador de metales, y cuando volvió el mancebo de la botica con él, nos pusimos los dos a horadar la caja por uno de los lados.
  • Al despachar, entretenía demasiado a los parroquianos, y si le mandaban con un recado o comisión a la Aduana, tardaba tanto en volver, que muchas veces creyó Don Bonifacio que le habían llevado preso.
  • Pero si el tiempo es dudoso, los señeros, en vez de mandar recado a todos los pescadores, llaman sólo a los patrones, y en el extremo del muelle, al amanecer, discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo.
  • Lo primero en que doña Lupe puso su atención inteligente fue en la cara del joven al dar el recado, y se pasmó de su impavidez, a pesar de que demostraba penetrar el sentido recto de la alegoría empleada por la señora de Quevedo.
  • Y una tarde que el matrimonio había ido a paseo, la gran capitalista, no pudiendo enfrenar por más tiempo su curiosidad, mandó a Papitos a un recado, por quedarse sola, y con determinación admirable hizo un registro en la cómoda y baúl de Fortunata.