Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "recibe" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra recibe para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Recibe la luz por un balcón.
- Pido mi audiencia, llego, entro, me recibe muy serio.
- La señora no recibe, y estuvo sin verla quince días.
- Hoy tiras tú la estocada, y mañana eres tú quien la recibe.
- Pasadas dos estaciones recibe una esquela, una papeleta orlada de negro.
- Y mientras llega la carta y la recibe, si es que la recibe, ¿qué piensas hacer?
- Inútil pregunta, porque él no sabía que cuando se recibe algo se dan las gracias.
- Después lanzó un ¡ay! agudísimo, como la persona que recibe la picada de una víbora.
- La política, si tal nombre merece el enredijo de intrigas y miserias que en las aldeas lo recibe.
- Se consideraba Fortunata en aquel caso como ciego mecanismo que recibe impulso de sobrenatural mano.
- Ya sabes que no recibe dijo la señorita, y tomando de manos de Blas una tarjeta que este traía leyó.
- Entramos en un aposento tan bajo que andábamos por él como quien recibe bendiciones, con las cabezas bajas.
- Toda su prodigalidad de señora que recibe de confianza, se reducía a entregar vestidos y pañuelos de estambre, todo viejo, para que los pollos de imaginación se disfrazasen de mujeres o de turcos.
- Esta impresión de la escuela, fría y húmeda, donde se entumecen los pies, donde recibe uno, sin saber casi por qué, frases duras, malos tratos y castigos, esa impresión es de las más feas y antipáticas de la vida.
- Como esas casas no son más que vanidad y vanidad, por no confesar que le faltaban los cuartos y no pedirlos a una persona de conocida honradez, pongo por ejemplo, un servidor, va y los recibe de un pillastre, de una sanguijuela que le está chupando cuanto posee.
- El cual patio está también enlosado y tiene una cisterna en un ángulo, que recibe sus aguas de un canal de latón que recorre el borde del tejado, que desciende por la pared, que llega a una pila repleta de menuda grava por donde las aguas se filtran y bajan en un claro raudal a lo profundo.