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Ejemplos de oraciones con la palabra recibió

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra recibió en el contexto de una oración.

Término recibió: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "recibió" aquí tienes una selección de 57 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra recibió para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La recibió doña Paula.
  • Ana le recibió en su gabinete.
  • Nos recibió con gran amabilidad.
  • Lo que recibió fue un escopetazo.
  • Ya recibió Pla los quesitos aquellos.
  • Don Víctor le recibió en el despacho.
  • A don Víctor se le recibió en triunfo.
  • Recibió la noticia con pesadumbre el hijo.
  • Finalmente, el clérigo me recibió por suyo.
  • Doña Hortensia me recibió como si fuera su hijo.
  • Nuestra fragata recibió la primera andanada por babor.
  • A poco entró una visita, que Jacinta recibió en su gabinete.
  • Guillermina recibió impresión muy fuerte con estas palabras.
  • Pocos días después, Martín recibió una carta de su hermana.
  • Me recibió amablemente, me llevó al alcazar de popa, y hablamos.
  • La víspera de San Pedro, por la noche, el Magistral recibió un B.
  • Este recibió la noticia en el Casino todavía iba al Casino entonces.
  • Recibió Izquierdo tan tremendo golpe en su vanidad, que no supo qué contestar.
  • ¿Aquello que comentamos de la insensibilidad con que recibió la muerte de su hijo.
  • Cuando recibió la carta de su hermana, pudo seguir la marcha de la enfermedad de Luisito.
  • Respiró, quitóse el sombrero y recibió en la frente sudorosa el aire frío de la tarde.
  • Murió como una santa, recibió todos los Sacramentos y dejó treinta mil reales para misas.
  • Andrés saludó a la madre, que le recibió secamente, y se sentó en una silla lejos de Lulú.
  • La recibió Teresina sonriente, más pálida y más delgada que meses atrás, pero más contenta.
  • Pero a pesar de tantos elogios, recibió como en triunfo el turrón de Jijona y los pasteles de espuma.
  • Ya había cogido su parte, y con un pico que recibió en metálico había redimido las prendas empeñadas.
  • Aquella mañana se le recibió en el hotel Páez como siempre, bajo palio, según la frase de don Francisco.
  • Llegó don Matías y, efectivamente, me recibió con frialdad y como con cierto alarde de no darme importancia.
  • Dos o tres días antes de la ceremonia se recibió un paquetito procedente de Segovia, y dentro de él un estuche.
  • A todos los recibió afablemente, sonrió a todos, pero contaba los minutos que faltaban para las diez de la noche.
  • La impresión moral que recibió la samaritana era tan compleja, que ella misma no se daba cuenta de lo que sentía.
  • Pero la noche de aquel día de Todos los Santos, recibió como agradable incienso el tributo espontáneo de admiración.
  • Sí, porque sanara el Clavelero, un chulito que tiene muy guapín, el cual recibió un achuchón en la plaza de Leganés.
  • El capitán los recibió amablemente, y al mismo tiempo ordenó al negro Demóstenes y a Chim, el malayo, que los matasen.
  • El caso fué que mi madre recibió una carta de Cádiz, en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes.
  • Al parecer, mi abuela recibió del cónsul de un pueblo de Irlanda una carta participándole que Juan de Aguirre había muerto.
  • ¡Cuan tonta había sido! Pero todos sus propósitos de enmienda desaparecieron por la tarde, cuando recibió la visita de su hermano.
  • Él se inclinó para besarle la frente, pero ella echándole los brazos al cuello y hacia atrás la cabeza, recibió en los labios el beso.
  • En la puerta de la escalera la recibió con afable sonrisa Teresina y se despidieron con sendos besos en las mejillas, como las señoritas de Vetusta.
  • Levantose la chulita muy tarde y recibió un recado de su amigo diciéndole que estaba mejor y que se levantaría y saldría a la calle con permiso del tiempo.
  • Pero no pudo repetirlo la morenilla, porque antes de que llegase á abrir la boca, recibió un puñetazo en ella, al mismo tiempo que Roseta hundía la otra mano en su moño.
  • Desde los primeros momentos caían como moscas los heridos, y el mismo comandante recibió una fuerte contusión en la pierna, y después un astillazo en la cabeza, que le hizo mucho daño.
  • Que Don Evaristo es un cristiano rancio, y que cuando le administraron, recibió al Señor con una edificación y una santidad tan grandes, que todos los concurrentes al acto lloraban a moco y baba.
  • Al día siguiente de nuestra llegada recibió mi amo la visita de un brigadier de marina, amigo antiguo, cuya fisonomía no olvidaré jamás, a pesar de no haberle visto más que en aquella ocasión.
  • Un sábado por la mañana Sor Natividad, que era la Superiora (por más señas la madrecita seca que recibió a Fortunata el día de su entrada), mandó a esta que brochase los baldosines de la sala de recibir.
  • Cuando el oído recibió tan fuerte impresión, claridad vivísima había iluminado el ancho espacio ocupado por las dos flotas, rasgando el velo de humo, y presentose a nuestros ojos todo el panorama del combate.
  • Siendo ya en este tiempo buen mozuelo, entrando un día en la iglesia mayor, un capellán della me recibió por suyo, y púsome en poder un asno y cuatro cántaros y un azote, y comencé a echar agua por la cibdad.
  • Después de lo del Estrecho, me embarqué en la Fama para Montevideo, y ya hacía mucho tiempo que estábamos allí, cuando el jefe de la escuadra recibió orden de traer a España los caudales de Lima y Buenos Aires.
  • La esposa de Cuadros recibió con satisfacción infantil los dos sonoros besos de doña Manuela, y ella, lo mismo que Juanito, siguieron con amorosa mirada a la gallarda señora en su marcha entre el gentío del Mercado.
  • Disimulé, fue mi padre, curó al muchacho, apaciguólo y volvióme a la escuela, adonde el maestro me recibió con ira hasta que, oyendo la causa de la riña, se le aplacó el enojo considerando la razón que había tenido.
  • En el escritorio y en el almacén aparecieron los primeros mecheros de gas hacia el año 49, y el famoso velón de cuatro luces recibió tan tremenda bofetada de la dura mano del progreso, que no se le volvió a ver más por ninguna parte.
  • Estuvo en dos tiendas de la Plaza Mayor, tomó después por la calle de Toledo, con su paquete en la mano, y al volver la esquina de la calle de la Colegiata para tomar la dirección de su casa, recibió como un pistoletazo esta voz que sonó a su lado.
  • Los recibió el señor Guimarán en su despacho, lleno de periódicos y bustos de yeso, baratos, que representaban bien o mal a Voltaire, Rousseau, Dante, Francklin y Torcuato Tasso, por el orden de colocación sobre la cornisa de los estantes, llenos de libros viejos.
  • En efecto, llegaron al zaquizamí desnudo y frío en que yacía aquella víctima del alcoholismo crónico los enviados de San Vicente de Paúl, que eran doña Petronila, o sea el gran Constantino, y el beneficiado don Custodio, la hija de Barinaga, la beata paliducha y seca, los recibió abajo, en la tienda vacía, lloriqueando.
  • Pero Villalonga y Santa Cruz lo pasaron peor, porque el primero recibió un sablazo en el hombro que le tuvo derrengado por espacio de dos meses largos, y el segundo fue cogido junto a la esquina del Teatro Real y llevado a la prevención en una cuerda de presos, compuesta de varios estudiantes decentes y algunos pilluelos de muy mal pelaje.
  • Esta salió al pasillo, recibió de manos de Rossini la sagrada imagen, y quitándole el pañuelo de seda que la envolvía, entró con ella en la sala, pareciéndose mucho, en tal momento, a una verdadera santa escapada del Año Cristiano para recibir culto en el pintoresco altar, que simbolizaba la ingenua sencillez y firmeza de las creencias del pueblo.
  • Una tarde fueron a comer a un bodegón de Triana, porque decía Juanito que era preciso conocer todo de cerca y codearse con aquel originalísimo pueblo, artista nato, poeta que parece pintar lo que habla, y que recibió del Cielo el don de una filosofía muy socorrida, que consiste en tomar todas las cosas por el lado humorístico, y así la vida, una vez convertida en broma, se hace más llevadera.