Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "recomendó" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra recomendó para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La Compañía recomendó a Urbistondo que no se metiese a favorecerla.
- Se les recomendó que formaran la cadena, y así fueron llegando a tierra.
- Le recomendó la paciencia, y tomando el brazo de la de Rubín, se fue con ella.
- Allen, que era un católico fanático, me recomendó varias veces que no la leyera.
- Dijo el enamorado que tenía mucha hambre, y ella le recomendó una chispita de paciencia.
- Mi tío me recomendó que se lo diera en su mano, y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo.
- La tierra de la familia no se podía cultivar, y mi pobre padre me recomendó que fuera a América.
- Únicamente alguna vez nos recomendó, en tono de malhumor, que no volviéramos a coger el Cachalote.
- Recomendó particularmente la vida de algunos santos y las obras de Santa Teresa y algunos místicos.
- La criada que tienes, esa Patricia que le recomendó a doña Lupe el señor de Torquemada, está vendida.
- Torquemada les recomendó una que servía para todo y que guisaba muy bien, mujer de edad mediana, formal, limpia y sentada.
- Éste le dió la razón al borracho, y no sólo le recomendó que bebiera todos los días un poco de aguardiente, sino que le recetó una medicina hecha con ron.
- Dejó sobre la mesa de la sala un arsenal de medicamentos, y a Fortunata le recomendó la quietud, y que diese con la puerta del cerebro en los hocicos a toda idea triste que se presentara.
- El viejo capitán me llevó a un colmado de la misma calle de la Aduana, llamó al dueño, un montañés amigo suyo, y le recomendó una comida escogida, una comida para gente que comprende lo trascendental de la misión de engullir.
- Soraberri recomendó eficazmente a su amigo Tellagorri que no hiciera nunca juicios aventurados y temerarios, y con este motivo comenzó a contar una historia, precisamente ocurrida en Oñate, pero al ir a especificar los que habían intervenido en su historia, se le olvidó la especie, y lo sintió, verdaderamente lo sintió, porque, según dijo, tenía la seguridad de que el hecho era sumamente interesante y, además, muy digno de mención.