Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "regenta" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra regenta para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La Regenta.
- Era la Regenta.
- La otra Regenta.
- Preguntó la Regenta.
- Será usted la Regenta.
- La Regenta no insistió.
- ¡La Regenta! ¿Por qué?
- Pero la Regenta mejoraba.
- Bien contestó la Regenta.
- ¿Ir a casa de la Regenta?
- Era una carta a la Regenta.
- Preguntó la Regenta alarmada.
- La Regenta no oía a su marido.
- Pensaba lo mismo que la Regenta.
- ¿con quién soñaba la Regenta?
- La pobre Regenta estuvo elocuente.
- Renuncia para siempre a la Regenta.
- La Regenta debía de ser otra cosa.
- Sobresaltada la Regenta, respondió.
- Se acordó de su cita con la Regenta.
- ¡Es decir, la Regenta no podía ser.
- Mesía explicó a la Regenta el caso.
- Aquello era el corazón de la Regenta.
- A la Regenta le había dado el ataque.
- La Regenta cayendo, cayendo era feliz.
- La Regenta nunca le había visto así.
- Entretanto la Regenta era la de Ozores.
- Eran doña Visita y la señora Regenta.
- ¡Ah Regenta, Regenta, si venzo al fin!
- Además, ¿qué podía decir la Regenta?
- La Regenta sonrió a don Fermín y dijo.
- Entró con él la Regenta para ayudarle.
- Se abrió la puerta y entró la Regenta.
- Será usted la Regenta de Vetusta, Anita.
- Tan mujer era la Regenta como las demás.
- ¡La Regenta, la Regenta es inexpugnable!
- Petra, la doncella de la señora Regenta.
- Se atrevió a decir sonriendo la Regenta.
- Le habían puesto a la Regenta a su lado.
- ¿No dices que la Regenta es tan discreta?
- La Regenta entre Ripamilán y don Álvaro.
- La Regenta notó la ausencia de su marido.
- Esto leyó la Regenta sin entenderlo bien.
- Si consigue traer a su señora la Regenta.
- Nadie lo notó más que ellos y la Regenta.
- Lo mismo podía ser Obdulia que la Regenta.
- Don Álvaro permaneció junto a la Regenta.
- Abrazó a la Regenta, se la comió a besos.
- él vio a la Regenta primero que ella a él.
- Las lágrimas de la Regenta nadie las notó.
- Se acercó a la Regenta, le tomó las manos.
- A su mujer se la siguió llamando la Regenta.
- La Regenta tomó el camino de la Plaza Nueva.
- La vigilia exaltaba los nervios de la Regenta.
- La Regenta, si caía iba a ser exageradísima.
- ¡La Regenta, bah! la Regenta será como todas.
- De Pas vio a la Regenta más hermosa que nunca.
- Al recordar esto sintió la Regenta escrúpulos.
- ¡No faltaba más! exclamó la Regenta asustada.
- Pues ya se vería lo que iba a hacer la Regenta.
- ¡La Regenta! ¿Dejaría de ser de carne y hueso?
- ¡Tal vez con la Regenta! pensó el de Pernueces.
- También aquella escena enterneció a la Regenta.
- Como aquella tarde pasó muchos días la Regenta.
- Una caza prohibida, a tales horas, por la Regenta.
- Semejantes enredos no podía admitirlos la Regenta.
- Los grupos se abrían para dejar paso a la Regenta.
- Los días para la Regenta se deslizaban suavemente.
- Abrió, entró y reconoció a la Regenta desmayada.
- La respiración de la Regenta era fuerte, frecuente.
- Ni el Magistral ni la Regenta se acordaban del tiempo.
- La Regenta sentía más la soledad con tal compañía.
- Se esperaba a la Regenta, se la devoraba con los ojos.
- Visita se atrevió a medir con la Regenta sus fuerzas.
- Ellos, la Regenta y el Magistral, habían hablado poco.
- Que la Regenta se parece mucho a la Virgen de la Silla.
- Petra no se fiaba de la piedad repentina de la Regenta.
- Aunque aquellas palabras pudiesen asustar a la Regenta.
- La amistad entre los Vegallana y la Regenta era íntima.
- ¿no se había dicho que hasta la Regenta le abandonaba?
- Benítez felicitó a la Regenta por su notable mejoría.
- No, en esto no pensó la Regenta hasta mucho más tarde.
- ¡Basta! deja esa luz ahí, vete interrumpió la Regenta.
- En Vetusta, decir la Regenta era decir la perfecta casada.
- De Pas iba con el Arcipreste y la Regenta con Visitación.
- Mesía no vio ni al Magistral ni a la Regenta, ni a nadie.
- Lo que ha hecho la Regenta lo pagarán los curas de aldea.
- Pero se impacientaba ante aquel romanticismo de la Regenta.
- Pero don Álvaro suspiraba y volvía los ojos a la Regenta.
- La Regenta se puso colorada sin saber a punto fijo por qué.
- Pero la Regenta notó luego que su marido estaba preocupado.
- ¡Es la Regenta! ¡Qué guapa es! Esto decían ellas y ellos.
- ¡So bruto, mira que es la Regenta! Era popular su hermosura.
- A menudo visitaban a la Regenta la del Banco y el Marquesito.
- La Regenta conoció bien pronto que don Víctor se entregaba.
- Aquel buen señor hacía el vacío en derredor de la Regenta.
- Aquel clérigo no había tocado en la Regenta, estaba seguro.
- Tenía la Regenta este defecto, tal vez heredado de su padre.
- La Regenta no sabía que aquel chico estaba enamorado de ella.
- La Regenta habló de Santa Teresa con entusiasmo de idólatra.