Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "regla" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra regla para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Todo va en regla.
- ¿Va en regla todo?
- Sin transferencia en toda regla.
- Creo que no puede haber una regla general.
- Pero tenerlo contra una regla general, es absurdo.
- Ella lo arreglará, y se hará un documento en toda regla.
- No hay regla sin excepción, decía don Frutos el americano.
- La excepción confirma la regla, añadía Ronzal el diputado.
- Mas, según me parece, es regla ya entre ellos usada y guardada.
- Aunque el cazador iba como el pensamiento, el rapaz corría en regla también.
- Estoy a tus órdenes, por si quieres consejos o un plan de defensa en toda regla.
- Te registraremos en toda regla replicó el médico sonriendo y sentándose junto a él.
- A nuestra derecha quedó bien pronto Rota, Punta Candor, Punta de Meca, Regla y Chipiona.
- El lugar más a propósito para comenzar en regla un asedio y esperar los acontecimientos.
- Lo que es hoy me tiene que hacer un reconocimiento en toda regla, porque me siento muy mal.
- Porque tengo observado añadía que a las señoras no les gustan, por regla general, los criados.
- Un individuo de los que la siguieron se aventuró a detenerla en toda regla, llamándola por su nombre.
- Para que las cosas fueran en regla, debía ser pobre, y entonces ella trabajaría como una negra para mantenerle.
- ¡Que tú eres excepcional, Tulilla! Le he oído a usted más de una vez, tío, que las excepciones confirman la regla.
- Teresina creyó que el recado de las señoritas de Guimarán era cosa grave, y merecía la pena de infringir la regla general.
- Indudablemente Juan Pablo observaba la prudente regla de respetar los sentimientos y propósitos ajenos para que le respetaran los suyos.
- El caserón de los Ozores era su convento, su marido la regla estrecha de hastío y frialdad en que ya había profesado ocho años hacía.
- Martín fué a casa de un notario de Bayona, le preguntó si los pagarés estaban en regla y, habiéndole dicho que sí, los depositó bajo recibo.
- Si por esa vía es dije entre mí, nunca yo moriré, que siempre he guardado esa regla por fuerza, y aun espero en mi desdicha tenella toda mi vida.
- Esta mañana, cuando Amalia me dijo lo que me dijo, toda la sangre se me hizo como un veneno, y me propuse aborrecerte, pero aborrecerte en toda regla, no creas.
- No era falta de educación, sino que los párrafos de Bermúdez eran tan complicados, constaban de tantos incisos y colones, que oírle uno entero sería obra de regla.
- Alguno se propasase a mayores, lo que se llama mayores, sobre todo, tomándolo en serio y obsequiándote (palabra de la juventud de doña Anuncia), obsequiándote en regla, entonces no te fíes.
- Y, en cambio, el claustro ofrece goces puros y cierta libertad, sí señor, cierta libertad, si se compara con la vida archimonástica de lo que yo llamo la Regla de doña Lucía, mi prima carnal.
- Para llegar a dar a los hombres una regla común, una disciplina, una organización, se necesita una fe, una ilusión, algo que aunque sea una mentira salida de nosotros mismos parezca una verdad llegada de fuera.
- El padre la empujó bruscamente, y la chica vino a caer contra el primo, toda ruborizada, recibiendo un apretón en regla, amén de un frote de barbas que la obligó a ocultar el rostro en la pechera del marqués.
- Doña Manolita era señora en regla, puesto que era casada, ayudaba a las monjas en las clases de lectura y escritura, y ponía un empeño particular en enseñar a Fortunata, de lo que principalmente vino su amistad.
- Marcial había navegado en el Conde de Regla, en el San Joaquín, en el Real Carlos, en el Trinidad, y en otros heroicos y desgraciados barcos que, al parecer derrotados con honra o destruidos con alevosía, sumergieron con sus viejas tablas el poderío naval de España.
- Las monjas que las vigilaban permitían aquella infracción a la regla, porque ellas tampoco podían resistir, y cerrando dulcemente sus ojos y arrullándose en un plácido arrobo, conservaban en las facciones, como una careta, el mohín de la maestra, cuya obligación es mantener la disciplina.
- El niño y el viejo se entusiasmaban por igual en el bárbaro y pintoresco espectáculo, y a la salida Plácido le contaba sus proezas taurómacas, pues también, allá en su mocedad, había echado sus quiebros y pases de muleta, y tenía traje completo con lentejuelas, y toreaba novillos por lo fino, sin olvidar ninguna regla.
- ¡Sí precisamente no tener una idea fija es tenerlas todas, es gustarlas todas, es amarlas todas! Y como la vida no es una sola cosa, sino que son varias, y, a veces muy contradictorias, sólo éste es el eficaz medio de percibirla en todos sus matices y cambiantes, y sólo ésta es la regla crítica infalible para juzgar y estimar a los hombres.
- Ni la Purísima de sueltos tirabuzones y traje blanco y azul, ni el san Antonio que hacía fiestas a un niño Jesús regordete, ni el san Pedro con la tiara y las llaves, ni siquiera el arcángel san Miguel, el caballero de la ardiente espada, siempre dispuesto a rajar y hendir a Satanás, revelaban en sus rostros pintados de fresco el más leve enojo contra el capellán, ocupado en combinar los preliminares de un rapto en toda regla, arrebatando una hija a su padre y una mujer a su legítimo dueño.