Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "religión" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra religión para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿No querías religión?
- ¿Por el terror de la religión?
- Se habló de religión otra vez.
- La religión de la Madre está en.
- Usted predica una religión de paz.
- ¡La religión, qué cosa tan buena!
- ¿Y aquí no ha hablado de religión?
- Al fin, hay una religión, la del hogar.
- Aquello no era piedad, no era religión.
- Estas señoras desacreditan la religión.
- Que favorezca la beneficencia y la religión.
- Yo entiendo la religión y la moral a mi manera.
- Llegó a ser para Olvido una religión el traje.
- ¡La religión! Tampoco ella había caído en esto.
- Ahí tienes los belenes que se arman por la religión.
- Tenemos la religión semítica, tenemos sangre semita.
- Poca fe tienes con la religión y orden de los caninos.
- Y hay que distinguir entre la religión y sus ministros.
- Religión frente a religión, la cosa se iba poniendo fea.
- Era mecánico como decía don Fermín explicando religión.
- ¿pero a qué viene decirme a mí cosas contra la religión?
- Yo creo en Dios dijo, y tengo acá mi religión a mi manera.
- No se respiraba por las calles del pueblo más que religión.
- La religión para aquella señora nunca podría ser el terror.
- Como que ya no veo más refugio para mi alma que la religión.
- La religión que lo consentía, maternal, cariñosa, artística.
- Mi norma era no discutir cuestiones de política ni de religión.
- Esto era humillante para la religión y depresivo para don Fermín.
- ¡Cómo estaba el mundo! No había religión, orden ni autoridad, y.
- La religión y la moral vieja gravitan todavía sobre uno se decía.
- La filosofía y la religión triunfaban en el ánimo de don Víctor.
- La religión es lo único que puede contener a toda esa gente de abajo.
- Me sobra y me basta con la ciencia que es, en definitiva, mi religión.
- ¡él, que no tiene religión! Es que gusta de ver las buenas imágenes.
- Nunca le habían enseñado la religión como un sentimiento que consuela.
- Asociando el deber a la dignidad, y haciendo de la disciplina una religión.
- Que la religión conducía a la juventud lozana a aquella letrina a pudrirse.
- Probar la religión por la belleza, le pareció la mejor ocurrencia del mundo.
- Si todo esto no lo ordenase nuestra religión, lo mandaría el sentido común.
- La cosa era bien clara, la religión no podía ser más sencilla, más evidente.
- Sí señor respondió humildemente la prójima, que entendía lo de la religión.
- Llevaba el consuelo de la religión para el espíritu y la limosna para el cuerpo.
- No había necesidad de descomponerse, ni de faltar a la religión de las apariencias.
- Antes, el barco de vela era una creación divina, como una religión o como un poema.
- Al cabo llegó Páez a ser el más ferviente partidario de la religión de sus mayores.
- Al fin había sido quien había abierto su alma a la luz de la religión, de la virtud.
- Amaban la religión, porque éste era un timbre de su nobleza, pero no eran muy devotas.
- Sabido es que, entre estas tradiciones, la religión y el baile son las más importantes.
- E., señor Marqués, la religión, el arte y la historia le importan menos que un rábano?
- Bastantes barbaridades hacen hoy en día, y la religión anda perdida desde estas grescas.
- No oye, o es que está tan aferrada a la maldad que no quiere que se le hable de religión.
- Don Pompeyo se contentaba con arrancarle las raíces y retoños de toda religión positiva.
- Ni la pobre enferma podía oír lo que le decían, ni estaba su cabeza para cosas de religión.
- Menos el sentido religioso, la mayoría no lo tenían, ni les preocupaba gran cosa la religión.
- Con aquella fe en sus corazonadas, que era toda su religión, Álvaro buscó más en lo obscuro.
- Como la religión es igual para todos, allí se mezclaban todas las clases, edades y condiciones.
- ¡Oh!, el rojo abundaba tanto, que aquello parecía un pueblo que tiene la religión de la sangre.
- ¡Y aún dicen que no hay fe! Por fortuna, la religión de nuestros padres vive y vivirá siempre.
- La religión es toda razón, desde el dogma más alto hasta el pormenor menos importante del rito.
- ¡El cristianismo, al fin, y a pesar de la Magdalena, es religión de hombres se decía Gertrudis.
- Usted, Hurtado, quiere demostrar que se puede no tener religión y ser más bueno que los religiosos.
- Don Santos está dispuesto a morir sin confesar ni comulgar, no reconoce la religión de sus mayores.
- No basta que la religión esté en los labios, no basta que se respete a la Iglesia y hasta se la proteja.
- Y ella, ella que le debía su honra, su religión, lo más precioso, le abandonaba y le olvidaba también.
- ¡Ah, don Pompeyo, no sabe usted cuánto puede ganar la Religión con lo que usted ha hecho y piensa hacer!
- Yo vendo la Gracia, yo comercio como un judío con la Religión del que arrojó del templo a los mercaderes.
- La religión no presentaba como una senda ardua la de la virtud, sino para los que viven sumidos en el pecado.
- Difícil le fue encontrar entre los libros de su padre otros que hablasen, para bien se entiende, de religión.
- Estar con los tristes, ésa es la religión eterna, vivir llorando por las penas del mundo, amar entre lágrimas.
- No que él, don Robustiano Somoza, hombre científico ante todo, creyese en la eficacia material de la religión.
- ¡Qué hombre más raro! Varias veces discutieron acerca de religión, de política, de la doctrina evolucionista.
- ¡Qué cosas se os ocurren, hijas! Y además, tonta, ¿no ves que es casado, casado por mi religión y en mis altares?
- Y remontándose más, en virtud de la Mitología comparada, encontraba en la religión de los indios dogmas parecidos.
- Ya sabe usted que yo, en general, soy enemigo de las preocupaciones que toman por religión muchos espíritus apocados.
- Ni la variedad de aficiones y caprichos excluía un sentimiento inamovible hacia su compañera por la ley y la religión.
- Había renegado de la religión por culpa del Provisor, había muerto de hambre y sin sacramentos por culpa del Provisor.
- Después de pensar mucho en esto hizo examen de conciencia, y se preguntó qué había obtenido de la religión en aquella casa.
- Pero quiere traer a la religión el romanticismo, y yo ¡guarda, Pablo! no me encuentro con fuerzas para librarla de ese peligro.
- Señor Magistral, usted que es una persona ilustrada, ¿cree usted que la religión consiste en dejarse morir junto a un albañal?
- En aquel momento hallábase bajo la influencia de ideas supersticiosas adquiridas en su infancia respecto a la religión y al clero.
- Eran unos libertinos que renegaban en sus comilonas de la religión positiva para seducirle a él y librarse del miedo del infierno.
- Para aquella ausencia, para la necesidad que sentía de creer que vería a su padre en otro mundo, servíale sin embargo la religión.
- La religión que él sentía en aquella crisis de su alma era demasiado alta y no podía inspirarle verdadero interés por ningún culto.
- Tamizada por la religión, Fortunata volvería a la sociedad limpia de polvo y paja, y entonces ¿quién osaría dudar de su honorabilidad?
- Por dos brechas había logrado entrar la religión, en forma de Magistral, en la fortaleza de aquel espíritu libre pensador y berroqueño.
- Esto, todo esto mezclado era lo que encontraba ahora Ana dentro de sí y lo que se empeñaba en que fuera todavía pura religión cristiana.
- Después se puso mucho mejor, lo cual dio motivo a que le dijeran, como es uso y costumbre, que la religión es medicina del cuerpo y del alma.
- Era político porque se le había convencido de que la causa de la religión no prosperaría si los buenos cristianos no se metían a gobernar.
- Este socialismo sin libertad, combinado con el absolutismo sin religión, formaba en la cabeza de aquel buen hombre un revoltijo de mil demonios.
- Y dijo que no haría ningún disparate, que meditaría, que procuraría armonizar las exigencias de su honor y aquello que la religión le pedía.
- Como en él lo principal era el político, transigía con la religión de los mayores de Paco y se reía de la separación de la Iglesia y el Estado.
- Y si no fuera porque los partidos avanzados nunca son poder o lo son poco tiempo, se hubiera declarado demagogo y enemigo de la religión del Estado.
- Pero aquella piedad mecánica, aquel rezar y oír misa como las demás le parecía bien, le parecía la religión compatible con el marasmo de su alma.
- La moraleja de la obra es que sin religión no hay felicidad, y por eso la pone en las nubes este ángel de Dios, que es el alcaloide de la cursilería.
- ¡El arte es una religión! advirtió don Víctor consultando el reloj, temeroso de perder lo de Hipógrifo violento que corriste parejas con el viento.
- Para que usted sea digna de casarse con un hombre honrado, lo primerito es que me vuelva los ojos a la religión, empezando por edificarse interiormente.
- La religión con las formas aprendidas en la infancia es para ellos una de las dulces promesas de aquella España que veían en sueños al otro lado del mar.
- Pero poco a poco entre su hija y el Magistral le fueron convenciendo de que la religión era un freno para el socialismo y una señal infalible de buen tono.
- ¡El Niño Dios! ¡El Niño Dios! Ella comprendía ahora toda la grandeza de aquella Religión dulce y poética que comenzaba en una cuna y acababa en una cruz.
- El comercio antiguo, sin duda, las tradiciones de la calle de Postas, el contrabando, quizás la religión de nuestros mayores, por ser hombre tan sinceramente piadoso.