Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "repente" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra repente para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- De repente.
- Tan de repente?
- De repente, pim.
- Llamó de repente.
- De repente se levantó.
- Se me ocurrió de repente.
- Pero de repente se rehízo.
- Preguntó de repente De Pas.
- Y no se me muera de repente.
- De repente, se descompuso, hija.
- Con aquel que se murió de repente.
- Aquel balcón se abrió de repente.
- El Magistral se puso en pie de repente.
- Me ha entrado de repente y con un empuje.
- Miraba esto Fortunata, cuando de repente.
- Y de repente, cambiaba de aire y gritaba.
- De repente Fortunata vaciló en su ánimo.
- El Romero y el Clavel torcieron de repente.
- Ana podía morir de repente cualquier día.
- Ese pajarillo ha tenido una idea de repente.
- De repente le entraron ganas de volver abajo.
- De repente ¡pum!, sonó un tiro en el pasillo.
- De repente, ¡ay!, cree que le clavan un dardo.
- De repente le entraron a Juanín ganas de llorar.
- Y que, así, las apercibía a merienda de repente.
- Tampoco se atrevía a decírselo así, de repente.
- La claridad de la vidriera desapareció de repente.
- De repente exhaló una especie de bramido terrible.
- De repente nuestro comandante dio una orden terrible.
- Comprendió de repente que acababa de ser desbancado.
- Sacó fuerzas de flaqueza para tomar un partido de repente.
- Mesía sintió de repente una fuerza extraña en el corazón.
- De repente dio un salto, y levantándose se puso a dar paseos.
- Pero no tuvo tiempo de pensar mucho en esto, porque de repente.
- De repente soltó mi hombre la risa infantil y babosa, diciendo.
- La Regenta abrió de repente las vidrieras y llamó a su marido.
- Con aquellas cosas se había vuelto de repente hombre de talento.
- ¡Ladrones! ¡Piratas! ¡Corsarios! Ojalá os muráis de repente.
- De repente, y anque la noche estaba muy obscura, me pareció ver.
- Su rostro se había revestido de repente de la expresión oficial.
- Fue a la alcoba de su mujer y se olvidó de repente de todo aquello.
- Y elevando el tono casi hasta lo patético, saltó de repente con esto.
- Pero de repente dio un gran estirón y se hizo mujer de talla y de garbo.
- ¡Salvarme, quiero salvarme! gritó Ana de repente volviendo a la realidad.
- La otra, en cambio, se creció de repente por una sacudida de su conciencia.
- De repente le entraban a la señora de Jáuregui recelos punzantes, y decía.
- De repente, y saltando cual si fuera de goma, el hombre eléctrico se levantó.
- De repente un grito, aún más terrible que el anterior, nos llenó de espanto.
- El miedo me disculpó la ignorancia, y el sucederme la desgracia tan de repente.
- Y después de contarla el paso de comedia del mozo de cordel, gritó de repente.
- De repente se movía, como si saltara algo en él y pronunciaba algunas sílabas.
- Después de un recodo de la senda que seguía, Ana vio de repente nuevo panorama.
- Pero pájaro viejo no entra en jaula, y de repente viene otro despachito de Madrid.
- Pero de repente pensó en Ana, en la fiebre y se llenó su alma de tristeza cobarde.
- Dijo, ronco de repente, don Fermín, plantado, como con raíces, en medio de la sala.
- Pero lo mejor fue que en la conversación salió de repente una cosa interesantísima.
- Los parajes por donde anduvo, su pensamiento volvió de repente a los tiempos lejanos.
- Había muerto don Carlos de repente, de noche, sin confesión, sin ningún sacramento.
- De repente oyó el andar de una persona y vio al señorito salir de entre el robledal.
- Y las ideas tan trabajosamente construidas en las Micaelas, se desquiciaron de repente.
- Obedece durante diez minutos, y de repente vuelve otra vez con el señor alcalde mayor.
- Tu mujer te ha faltado con aquel señor de Moreno, que se murió de repente, una noche.
- ¡Qué memoria tienes! Pues pasó tiempo, y al año de casados, un día, de repente, plaf.
- De repente, una tarde que volvía Rubín de la botica, al subir la escalera la oyó cantar.
- Oye, tú dijo la del Banco, volviéndose de repente a la Regenta ¿quién será esa cadena?
- De repente sintió que se le posaba en el hombro una lechuza feísima, con greñas blancas.
- Ana lo olvidó todo de repente para pensar en el dolor que sintió al oír aquellas palabras.
- Cuando ya debía de estar en su casa el temerario, alguno de los que quedaban, decía de repente.
- De repente se levantó, como hombre que adopta una resolución y para cumplirla lo atropella todo.
- La desgracia al herirle de repente le desteñía, como un chubasco, todas las canas del espíritu.
- Pero la Delfina se levantó de repente, poseída de la rabia de paloma que en ocasiones le entraba.
- De repente una idea hirió su mente como un latigazo, sacándola de aquel abatimiento en que estaba.
- Una sonrisa seráfica iluminó su rostro de repente, y volviéndose a Petra, señaló a la galería.
- Sin saber cómo, de repente, el casamiento y mi marido se me pusieron a cien mil leguas de distancia.
- De repente volviose Jacinta hacia su marido, y echándole un brazo alrededor del cuello, le soltó esta.
- De repente rompió en aullidos, pues no parecían otra cosa los esfuerzos de su voz para hablar a gritos.
- Y de repente recordó que ella también había escrito versos, y pensó que podían ser muy malos también.
- De repente el muy pillo la miró, y sacándose el caramelo de la boca, se lo ofreció para que chupase ella.
- Cantaba, y de repente, por no se sabe qué asociación de ideas, calló, volvió el rostro a su madre y dijo.
- Era usted el espejo de los filósofos, y ya iba para santo, cuando de repente le dio por comprar un revólver.
- , y de repente, ¡pan!, me pasa una cosa del otro mundo por encima de la cabeza, y me caigo del vallado abajo.
- Ponía la boquita en el pezón, y de repente torcía la cara, hacía pucheros, iniciaba un llanto quejumbroso.
- Pero de repente, sin saber cómo, criada y ama cruzaron sus miradas, y en una mirada pareció que se entendieron.
- Al ver a su marido, sintió como si lo que está a cien mil leguas de nosotros se nos pusiera al lado de repente.
- De repente, Don José se levantó de su asiento y salió de estampía, entre la risa y chacota de toda la partida.
- Lo que recuerdo ahora es que yo estaba cuerdo, más cuerdo que nadie, y de repente me entró el frenesí de matar.
- Ana sintió que su mano temblaba sobre las cerezas y aquel contacto le pareció de repente más dulce y voluptuoso.
- Pero al salir, al llegar a la puerta, se volvió de repente y con ademán solemne, como sacerdote de ópera, exclamó.
- ¡Gande, gande! A ratos se tranquilizaba, pero de repente le entraba el berrinche y se ponía a dar patadas en el aire.
- Pero al fin todo se acabó de repente, cuando una bala de medio calibre le cogió la cabeza, dejándole muerto en el acto.
- Pero se estremeció de repente, pues creyó sentir a sus espaldas un rumor, un roce, el paso de un animal por entre la maleza.
- Pero levantándose de repente, echó a andar hacia abajo, como los que llevan en el cerebro ese cascabel que se llama idea fija.
- Como si las ideas de la madre se hubiesen filtrado por la madera y caído en el cerebro del hijo, don Fermín pensó de repente.
- De repente Nucha se adelantó, y con voz entre grave y medrosa repitió ingenuamente lo que había dicho mil veces en su niñez.
- Y mirándola él también, de repente volvió a su risa pueril, motivada por las cosquillas que en el cuello le hacía el gatito.
- De repente, el labriego, dominado por el terror, echó á correr, como si temiera que el riachuelo de sangre le ahogase al desbordarse.
- De repente acordábase de la jugarreta que le tenía preparada a su marido, y su alma se estremecía con el placer de su pueril venganza.
- De Pas, como si su voluntad dependiese de la máquina del reloj, se decidió de repente y tomó por la calle de la derecha, cuesta abajo.
- , y de repente, renunciando a la súplica, se colocaba, encendido y con los ojos chispeantes, dando cara al marqués, como desafiándole.
- Se le puso un nudo en la garganta, le zumbaron los oídos y todo el lado derecho de la cabeza se quedó de repente frío y el cutis pálido.