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Ejemplos de oraciones con la palabra republicano

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra republicano en el contexto de una oración.

Término republicano: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "republicano" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra republicano para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Un republicano.
  • Tan estúpido es ser monárquico como republicano.
  • Hurtado era republicano, Montaner defensor de la familia real.
  • Vino Don Amadeo, y el Delfín se hizo tan republicano que daba miedo oírle.
  • Los del Centro republicano le habían dicho que diera conferencias acerca de higiene.
  • Capistun, como buen republicano, afirmó que la guerra en todas partes era una barbaridad.
  • Además, se corrió por Vetusta que don Carlos se había hecho masón, republicano y por consiguiente ateo.
  • Allí brillaba espléndidamente esa fraternidad española en cuyo seno se dan mano de amigo el carlista y el republicano, el progresista de cabeza dura y el moderado implacable.
  • Algunas tardes, Andrés solía ir al café de la plaza, se enteraba de los conflictos que había en el pueblo entre la música del Casino republicano y la del Casino carlista, y el Mercaer, un obrero republicano, le explicaba de una manera pintoresca lo que había sido la Revolución francesa y los tormentos de la Inquisición.
  • Una hora después en el comedor del Casino que ocupaba una crujía del segundo piso, no lejos de la sala de juego, se sentaban a la mesa presidida por don Pompeyo Guimarán, don Álvaro Mesía, enfrente del protagonista, y en agradable confusión después, sin pensar en preferencias de sitio, Paco Vegallana, Orgaz padre e hijo, Foja, don Frutos Redondo (que acudía a todas las cenas fuesen del partido religioso o político que fuesen), el capitán Bedoya, el coronel Fulgosio, desterrado por republicano, famoso por sus malas pulgas y buena espada, un tal Juanito Reseco, que escribía en los periódicos de Madrid y venía a Vetusta, su patria, a darse tono de vez en cuando, y además un banquero y varios jóvenes de la bolsa de Mesía, trasnochadores abonados del Casino.