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Ejemplos de oraciones con la palabra resignada

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra resignada en el contexto de una oración.

Término resignada: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "resignada" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra resignada para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La pobreza en Madrid tiene que ser o resignada o cursi.
  • La desolación del campo era resignada, poética en su dolor silencioso.
  • La doctrina resignada de la Imitación ha vuelto a reinar en su espíritu.
  • Le habían cambiado su hijo, según ella decía con el tono quejumbroso de una madre resignada.
  • La enamorada pareja seguía su paseo, sintiendo a sus espaldas el paso leve de la resignada Micaela.
  • Ramiro vivía sumido en una resignada desesperación y más entregado que nunca al albedrío de Gertrudis.
  • Volvía á él la sumisión resignada del labriego, el respeto tradicional y supersticioso para la propiedad.
  • La tristeza resignada, fatal de la piedra que la gota eterna horada, era la expresión muda del valle y del monte.
  • Ella se encargaba de ser esa persona que, velando por la moral de la familia, devolviese el marido infiel a los brazos de la esposa resignada.
  • Pero cuando la vio tan humilde, tan resignada a su triste suerte, entrole apetito de componendas y de mostrar sus habilidades de zurcidor moral.
  • Pero eso de casarse para ser la víctima resignada y humilde sobre la cual cayeran los desprecios de la familia, estaba fuera del límite de su paciencia.
  • El cochero, con una enorme cesta en la mano y una espuerta no menor a la espalda, tenía la expresión resignada y pacienzuda de la bestia que presiente la carga.
  • Las curvas airosas de la boca eran más rasgueadas, y la decomisura de los labios, que parecía obra de un agudo punzón, dábale cierto aspecto de grandeza caída o de humillación sublimemente resignada.
  • Hallábase más bien resignada y se consolaba con la idea de que dentro de su desgracia no había solución mejor que aquella, y de que vale más caer sobre un montón de paja que sobre un montón de piedras.