Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra responder

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra responder en el contexto de una oración.

Término responder: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "responder" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra responder para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Fortunata iba a responder algo.
  • Doña Lupe no supo qué responder.
  • Meditó Julián antes de responder.
  • Don Basilio, no se atrevía a responder.
  • Fortunata no se atrevió a responder claro.
  • Aquello parecía como responder del buen tiempo.
  • Limitose a responder por fórmula que lo pensaría.
  • Y si te faltaba algo, aquí estaba yo para responder.
  • Guillermina se quedó tan pasmada, que no pudo responder.
  • Cierto que sí tuvo que responder, muy orgulloso, Quintanar.
  • Yo respondo de él, me atrevo a responder con la cabeza, vaya.
  • A Fortunata no se le ocurría nada que responder a estos disparates.
  • Si se lo hubieran preguntado a Quintanar, no hubiese podido responder.
  • Y Juanito callaba, a pesar de que tenía razones de sobra para responder.
  • Aquí está el abad de Naya, que puede responder de que se lo profeticé.
  • Pero su cuerpo mutilado no era capaz de responder al heroísmo de su alma.
  • Pero el Magistral salió sin responder siquiera, pensando en Ana y en Mesía.
  • Los que tenemos esa desgracia, no podemos responder de aquel mandamiento que dice.
  • Yo lo sabía todo y a veces lo oía, pero no me hallaba con ánimo para responder.
  • Y Juanito miró angustiosamente a la criada que balbuceaba, no sabiendo qué responder.
  • Parecía responder con la exhibición de su gallarda estatura más que con las palabras.
  • La verdad es que doña Lupe se quedó un instante algo confusa sin saber qué responder.
  • ¡Santiago y a ellas! y sin responder nada a lo que el otro hablaba, les embistió con furia.
  • Después de una larga pausa, Fortunata, con muchísimo trabajo, se determinó a responder esto.
  • La idea de soltar alguna barbaridad o de no responder derechamente a lo que se le preguntara, le quitó el apetito.
  • Ya sabía Ana en sus adentros que aquello no estaba bien, por que ella no podía responder de la prudencia de don Álvaro.
  • Pero si le hubieran dicho que explicara los puntos esenciales del dogma liberal, se habría visto muy apurada para responder.
  • Don Ciriaco firmó el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas, y levamos el ancla.
  • Era la agredida, y no sólo podía serenarse más pronto, sino responder a la ofensa con desdén soberano y aun con el perdón mismo.
  • Todo lo que en ella existía de presunción materna, toda la ternura que los éxtasis de madre soñadora habían ido acumulando en su alma se hicieron fuerza activa para responder al miiiii subterráneo con otro miiii dicho a su manera.
  • Diez meses pasaron de esta manera, Barbarita interrogando a Estupiñá, y este no queriendo o no teniendo qué responder, hasta que allá por Mayo del 70, Juanito empezó a abandonar aquellos mismos hábitos groseros que tanto disgustaban a su madre.
  • Aunque Barbarita era desenfadada en el pensar, pronta en el responder, y sabía sacudirse una mosca que le molestase, en caso tan grave se quedó algo mortecina y tuvo vergüenza de decir a su mamá que no quería maldita cosa al chico de Santa Cruz.
  • ¡Ja, ja! Yo la he visto, con estos ojos, y le aseguro a usted que si tengo algún pesar, ¡es el de no haberle roto una pierna, para que no baile más por unos cuantos meses! Guardó silencio el capellán, sin saber qué responder a la inesperada revelación de celos feroces.
  • Vacilaba algunas veces, sentía misteriosos terrores al pensar que su fortuna estaba a merced de un capricho del azar, mas no por esto perdía la confianza, y nada había reservado de su capital para responder a los vencimientos de los pagarés que le había hecho firmar su madre.
  • Durante el diálogo que he referido, sin responder de su exactitud, pues sólo me fundo en vagos recuerdos, una tos recia y perruna, resonando en la habitación inmediata, anunciaba que Marcial, el mareante viejo, oía desde muy cerca la ardiente declamación de mi ama, que le había citado bastantes veces con comentarios poco benévolos.