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Ejemplos de oraciones con la palabra respondía

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra respondía en el contexto de una oración.

Término respondía: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "respondía" aquí tienes una selección de 56 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra respondía para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Yo respondía.
  • La joven no respondía.
  • Y ella le respondía que sí.
  • Mas esta no le respondía a nada.
  • Empezaba esta, y le respondía la otra.
  • Respondía que no, que eran cosas de atrás.
  • ¡Petra! ¡Petra! La doncella no respondía.
  • Cosas de ese respondía aludiendo a su marido.
  • No hay cosa peor que rezar así, respondía el Magistral.
  • ¡Mamá! Y la de Gertrudis, gravemente dulce, respondía.
  • él respondía a gritos, desde el púlpito si hacía falta.
  • ¡Servanda! ¡Servanda! ¡Anselmo! ¡Anselmo! Nadie respondía.
  • A cuanto le decían Segunda y su hermano, respondía con bufidos.
  • Y la otra, enojada, echando pestes contra su fecundidad, respondía.
  • Y como las madres la reprendieran, no les respondía nada cara a cara.
  • Todo esto había pensado decirle aquella tarde, y ella respondía que.
  • Sí, señora, azules con listas blancas respondía Paco, batiendo palmas.
  • ¡Dale!, ya pareció aquello respondía don Baldomero Pues yo te probaré.
  • Si se le decía que los cocineros son más caros y gastan más, respondía.
  • Respondía la otra maquinalmente, dejando a su idea revolotear por el techo.
  • Cómo tenía arreglada la casa, y Nicolás respondía echándoselas de observador.
  • Algo había en el alma de Fortunata que respondía a tal demostración de ternura.
  • Respondía torpemente, balbuciendo negativas y ¿quién te ha contado esa paparrucha?
  • Es el don de lágrimas, de que habla Santa Teresa, señora, respondía el arqueólogo.
  • Respondía Segunda que no una ni dos veces, sino más de veinte había encontrado al tal.
  • Y Ana respondía, con los ojos muy abiertos, fijos en la luna que corría, detrás de las nubes.
  • Fortunata se quedó en ayunas de toda esta cantinela, pero por no contrariarle, respondía que sí.
  • La política de Alcolea respondía perfectamente al estado de inercia y de desconfianza del pueblo.
  • ¡Dios mío, qué bulla! Y a las exclamaciones de arriba respondía la tarasca con aullidos salvajes.
  • No es eso, hijo mío, no es eso respondía el Obispo sofocado, con ganas de meterse debajo de tierra.
  • Mientras respondía con modestia y discreción a todos aquellos amigos, su imaginación estaba fuera.
  • No había más que verle para comprender que no respondía de la seguridad de quien en él se sentase.
  • Mucho, rubita, mucho respondía el Magistral, desabrochándose el maldito balandrán y soplando con fuerza.
  • Encargó a Juanito de la dirección de la casa, y cada vez que éste le consultaba, respondía con displicencia.
  • De que era verosímil respondía el efecto que su presencia, la de Ana, había producido aquella noche en el Casino.
  • El ruido que hizo la tapa al descender, el gemido armonioso del cuero, parecióle una voz irónica que le respondía.
  • A las preguntas que le hizo, respondía con la mayor concisión, porque el temor de decir alguna palabra fea enfrenaba sus labios.
  • La de Pacheco, que tenía buenas despachaderas, no se quedaba callada, y respondía con donaire a todas las bromas sin enojarse nunca.
  • Estupiñá respondía que sí o que no de la manera más cortés, añadiendo siempre en el caso negativo algo que consolara al interrogador.
  • Él respondía sonriendo, echando fuego por los ojos, que no tenía nada, que era aprensión, que no había que pensar en su cuerpo miserable.
  • Y con esto y con las facultades latas de que se hallaba investido, declaró, puesta la mano en el pecho, que respondía de la elección de Cebre.
  • Y cuando le preguntaban si iban bien los negocios, respondía en el tono de comerciante ladino que no quiere dejar clarear sus pingües ganancias.
  • Porque este año el Carnaval está muy desanimado por culpa de los Misioneros, por eso respondía Foja, a quien había metido en la Junta directiva don Álvaro.
  • Esforzábase la mujer de Maxi en disimular el aburrimiento que esto le causaba, y a la hipérbole de doña Casta respondía con exclamaciones de pasmo y asentimiento.
  • ¡Oh, como el barítono Battistini, yo no he oído nada! respondía el escribano, que estimaba la voz de barítono, por lo varonil, más que la del tenor y la del bajo.
  • Callose, pues, como en misa, y a cuanto la mamá le dijo aquel día y los subsiguientes sobre el mismo tema del casorio, respondía con signos y palabras de humilde aquiescencia.
  • Está usted dispensado, joven respondía el pensador rascándose la barba con una ironía trágica, profunda, y sonriendo, mientras movía la cabeza dando a entender que estaba perdido el mundo.
  • Respondía él que los de siempre, lo cual no era verdad, pues salvo Villalonga, que salía con él muy puesto también de capita corta y pavero, los antiguos condiscípulos no aportaban ya por la casa.
  • Las narraba cada día con mayor seriedad, convicción y tono ingenuo, y a todas las chanzas respondía invocando a Dios y a los santos de la corte celestial en apoyo de sus aseveraciones estrambóticas.
  • Doña Lupe, que la tenía al lado, estaba al quite para auxiliarla si fuera menester, y en los más de los casos respondía por ella, si algo se le preguntaba, o le soplaba con disimulo lo que debía de decir.
  • Y probósele cuanto digo y aun más, porque a mí con amenazas me preguntaban, y como niño respondía, y descubría cuanto sabía con miedo, hasta ciertas herraduras que pormandado de mi madre a un herrero vendí.
  • La esposa de Cuadros, que respondía a sus amigas con sonrisas de conejo y parecía muy preocupada por pensamientos tristes y misteriosos, abalanzóse a doña Manuela, saludándola con apretado abrazo y sonoros besos.
  • Vivía en compañía con aquélla una tal doña Fuensanta, viuda de un comandante, y la casa respondía a esta situación comanditaria, pues constaba de dos salitas enteramente iguales, cada una con ventana a la calle.
  • Y como La Cruz Roja no respondía, don Santos dirigiéndose a su propia sombra que se le iba subiendo a las barbas, según se acercaba a la puerta cerrada del comercio, tomándola por el mismísimo señor De Pas, le dijo.
  • De Pas respondía con mal disimulado despego a las coqueterías de Obdulia y no le agradecía siquiera el holocausto que le estaba ofreciendo de los obsequios de Joaquín Orgaz que ella desdeñaba con mal disimulado énfasis.
  • Otras veces, más sincera y reflexiva, respondía que el cariño no depende de la voluntad ni menos de la razón, y por esto acontece que una mujer, que no tiene pelo de tonta, se enamorisca de cualquier pelagatos, y da calabazas a las personas decentes.