Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra respuesta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra respuesta en el contexto de una oración.

Término respuesta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "respuesta" aquí tienes una selección de 48 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra respuesta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Mas no acertaba a darse respuesta.
  • Y él les dio muy buena respuesta.
  • Izquierdo se preparó a la respuesta.
  • La respuesta fue cariñosa, pero evasiva.
  • No pedía nada, ni siquiera una respuesta.
  • Se preguntaba sin acertar con la respuesta.
  • Iii La santa vaciló antes de dar respuesta.
  • Pero sin oír la respuesta, se volvió a dormir.
  • La respuesta fue coger el mantón, y decirme vamos.
  • Y no concedía a la prisionera ni respuesta ni mirada.
  • Después de calcular su respuesta, la soltó en esta forma.
  • Vii Santa Cruz tardó algún tiempo en dar la debida respuesta.
  • No hay medio de sacarle una respuesta a nada de lo que se le dice.
  • Y se puso la trompetilla en la oreja para coger con ella la respuesta.
  • A todo dieron cumplida respuesta la inteligencia y habilidad de Pedro.
  • Mesía, por toda respuesta, se acercaba entonces a ella, le pisaba un pie.
  • Ido abrió la boca para emitir pronta y juiciosa respuesta a esta pregunta.
  • Pero de dentro de la alcoba no venía ninguna respuesta, ni una voz siquiera.
  • Estoy segura de que por caridad a lo menos no dejará sin respuesta mi carta.
  • Enarcamiento de cejas, mirada entre apática y curiosa, respuesta ambigua en dialecto.
  • La señorita no dio más respuesta que dejar la labor, envolverse en su mantón y echar a andar.
  • Guillermina no tuvo paciencia para esperar más la respuesta, y acalorándose expresó lo que sigue.
  • Tan distraída estaba, que el carnicero le preguntó tres veces lo que quería sin obtener respuesta.
  • La mamá adoptiva no había podido obtener de él una respuesta, y las acusaciones rayaban en frenesí.
  • Entornaba los ojos cuando daba una respuesta difícil, como hombre que quiere reconcentrar bien las ideas.
  • El esposo se hizo repetir la pregunta, sin otro objeto que retrasar la respuesta, que debía ser muy pensada.
  • Cuando terminaron las revelaciones sobre la situación de la casa, la viuda aguardó la respuesta de su hijo.
  • Y al oir en respuesta un susurrado ¡sí! abrazó a su hermana con una efusión de que ésta no la creía capaz.
  • Le preguntó el obispo laico en aquel instante, deteniéndose, poniéndosele delante para intimarle la respuesta.
  • Nones habló cariñosamente a la enferma, que le miraba con empañados ojos, sin dar ninguna respuesta a sus palabras.
  • Y sin esperar respuesta hizo picarescas alusiones corteses, pero un poco verdes, a la hermosura esplendorosa de la viudita.
  • Y a renglón seguido la consabida palabrita de casamiento dijo mirándole de lleno y observándole indeciso en la respuesta.
  • Rompió a reír, a reír, y el Delfín tuvo que preguntarle muchas veces la causa de su hilaridad para obtener esta respuesta.
  • Y sin esperar respuesta, dio media vuelta y salió de la casa a toda prisa, temiendo sin duda que su tía le agarrase por los faldones.
  • RESPUESTA De sus buenos sucesos antes aguardo los parabienes que los doy, y me pesara de ello a no saber que mi voluntad y su provecho es todo uno.
  • Por toda respuesta, el Tuerto de Castrodorna hizo asomar al borde de su faja el extremo de una navaja de cachas amarillas, que volvió a ocultar al punto.
  • Pero después pensó que aquella respuesta podía servir para desanimar a Mesía dándole a entender que ella no había entrado en aquel pacto de sordomudos.
  • Fortunata, en el cuarto de su marido, y casi a tientas, llegó al sofá donde él estaba echado, y le preguntó si tenía ganas de comer, sin obtener respuesta.
  • Pero le turbaban tanto los ojos interrogantes de éste, la calma con que esperaba su respuesta, que se le embrollaban sus pensamientos y no sabía cómo empezar.
  • Al oír esto, que Maxi expresó con cierta elocuencia, Fortunata volvió a inquietarse, y llamó de nuevo a su tío, que seguía dando los ronquidos por respuesta.
  • Se volvió a reclinar en las almohadas, satisfecha, esperando la respuesta, con la seguridad de que la santa no tenía más remedio que mentir para no darle la razón.
  • A la segunda intentona, que fue un ataque brutal, sin arte, de hombre casto que se vuelve loco de lujuria en un momento, Paula dio por respuesta un brinco, una patada.
  • Tantas preguntas le hizo esta y tanto cariño le mostró, que al fin obtuvo respuesta de la pobre mujer desolada, que no parecía tener consuelo ni hartarse nunca de llorar.
  • Creyó Batiste oir gritos ahogados de mujer, choque de muebles, algo que le hizo adivinar una lucha de la pobre Pepeta deteniendo á Pimentó, el cual quería salir para dar respuesta á sus insultos.
  • Pero su talento le sugirió la respuesta, y dijo que no tenía ni pizca de dolor, sino frío, y sin más explicaciones se volvió contra la pared, pegándose a ella como un engrudo, y haciéndose el dormido.
  • Pero así como los niños, que confiesan por primera vez, no confesarían si el cura no les sacara los pecadillos con cuchara, así yo voy a ayudarle a usted preguntando y echándole el anzuelo de la respuesta.
  • Cayóme en gracia la respuesta del hombre, y eché de ver que estos son de los que dijera algún bellaco que cumplen el precepto de San Pablo de tener mujeres como si no las tuviesen, torciendo la sentencia en malicia.
  • Reparaba las siluetas de árboles, gallinas, patos, cerdos, y se fijaba en las líneas que pedían el lápiz, veía más matices en los colores, descubría grupos artísticos, combinaciones de composición sabia y armónica, y, en suma, se le revelaba la naturaleza como poeta y pintor en todo lo que veía y oía, en la respuesta aguda de una aldeana o de un zafio gañán, en los episodios de la vida del corral, en los grupos de las nubes, en la melancolía de una mula cansada y cubierta de polvo, en la sombra de un árbol, en los reflejos de un charco, y sobre todo en el ritmo recóndito de los fenómenos, divisibles a lo infinito, sucediéndose, coincidiendo, formando la trama dramática del tiempo con una armonía superior a nuestras facultades perceptivas, que más se adivina que de ella se da testimonio.