Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra resultaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra resultaba en el contexto de una oración.

Término resultaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "resultaba" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra resultaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Aquella mujer resultaba incomprensible.
  • Vería ella cómo le resultaba más barato.
  • Hasta Pimentó le resultaba un hombre notable.
  • Al fin, resultaba lo que ella había creído siempre.
  • El tiempo en Alcolea le resultaba a Andrés muy largo.
  • Después resultaba que en su cocina no se podía hacer nada.
  • Allí era donde más intolerable resultaba el olor de alcohol.
  • Allí era donde resultaba más insufrible el monótono zumbido del Mercado.
  • En fin, que resultaba la única persona de la huerta capaz de alternar con él.
  • Además, ese lucro resultaba criminal, ya que lo que él ganaba otros lo perdían.
  • Tan inaudito resultaba esto para el pobre tío Barret, que sonrió con incredulidad.
  • Pero tratándose del hijo de Melchor Peña, el tendero del Mercado, todo resultaba bien.
  • Cuadros lanzó una carcajada, que, en fuerza de querer ser irónica, resultaba espeluznante.
  • Pero le costaba mucha plata lo que resultaba al cabo obra de los truqueurs, palabra del capitán.
  • Interrogándose y respondiéndose con toda lealtad, resultaba que no le quería absolutamente nada.
  • Resultaba un conjunto bonito y muy simpático, y así lo declaró la señora, echándole sus gafas.
  • ¡Jamás habían podido contar para nada con el Obispo! ¿Qué resultaba de aquella excesiva piedad?
  • Al día siguiente desmentía en otro periódico sus noticias y resultaba que Lo de Vetusta no era nada.
  • Por aquella selección a la inversa, resultaba que los más aptos allí eran precisamente los más ineptos.
  • Luego resultaba que la tal riqueza era de muros despedazados, de aleros podridos y de bastiones que se caían piedra a piedra.
  • ¡Cómo ensanchaba el alma ver a la familia con sus amigos celebrando la Pascua tradicional! Era verdad que la fiesta resultaba costosa.
  • Las paredes eran como de carbonería, y en ciertos puntos habían recibido bofetadas de cal, por lo que resultaba un claro oscuro muy fantástico.
  • De todo aquello resultaba una gran injusticia no sabía de quién, un dolor irremediable que ni siquiera tenía el atractivo de los dolores poéticos.
  • La confidencia que tan difícil era con otra persona, resultaba fácil con la cocinerita, y el hombre se creció después de dichas las primeras palabras.
  • Esta era diurna, y a causa de las buenas condiciones del ambiente solar en que se producía, resultaba más sana y más conforme con la higiene cerebro espinal.
  • El mendigo pedía, humildemente, un ligero favor, el marinero se lo hacía, y el viejo resultaba nada menos que San Pedro, que en agradecimiento concedía al marinero un don.
  • Consistía en figurarse que ella era como el rey Midas del amor, que nadie podía quererla por ella misma, sino por su dinero, de donde resultaba una desgracia muy grande efectivamente.
  • Resultaba no sé qué irónica armonía de la conjunción aquella de los dos nobles, oriundo el uno del gran Alba, y el otro sucesor de Don Pascual Muñoz, dignísimo ferretero de la calle de Tintoreros.
  • ¡Oh, cuán execrable le resultaba ahora su antiguo ídolo! Y sin embargo, estaba convencido de que todo su odio era una impresión del momento, que se desvanecería apenas se hallase en presencia de la mamá.
  • Para que la armonía pudiera subsistir, por una especie de equilibrio que la naturaleza establecía entre los temperamentos, resultaba que unos tresillistas eran temerones y de un genio endiablado, y otros, v.
  • La lectura la cansaba también y la aburría soberanamente, porque después de estarse un mediano rato sacando las sílabas como quien saca el agua de un pozo, resultaba que no entendía ni jota de lo que el texto decía.
  • Resultaba de aquella extraña postura que parecía Mourelo un hombre en perpetuo acecho, adelantándose a los rumores, avanzada de sí mismo para saber noticias, cazar intenciones y hasta escuchar por los agujeros de las cerraduras.
  • ¡pero si tenía el pobrecito cada dolor de muelas que le hacía poner el grito más allá del Cielo! Padecía también de corizas y las empalmaba, de modo que resultaba un coriza crónico, con la pituitaria echando fuego y destilando sin cesar.
  • Pintaba a veces, con rasgos dignos de Molière o de Balzac, el tipo del avaro, del borracho, del embustero, del jugador, del soberbio, del envidioso, y después de las vicisitudes de una existencia mísera resultaba siempre que lo peor era para él.
  • Aquí trabajaban los velluters, aquella gente que por su tonillo docto era el prototipo de la pedantería, pero que resultaba respetable por ser la fiel guardadora de las costumbres tradicionales, la sostenedora de ese carácter valenciano, sobrio, alegre y dicharachero, que casi ha desaparecido.
  • Cuantos géneros de seda se despachaban en la tienda procedían de la fábrica de don Manuel, y de esto resultaba una continua comunicación entre el establecimiento de don Eugenio y el caserón del barrio de las Escuelas Pías, relaciones en las que servía de intermediario Melchor Peña, como dependiente de confianza.
  • Aquel mercado extraordinario, que se prolongaba hasta bien entrada la noche, resultaba una festividad ruidosa, la explosión de alegría y bullicio de un pueblo que entre montones de alimentos y aspirando el tufillo de las mil cosas que satisfacen la voracidad humana, regocijábase al pensar en los atracones del día siguiente.