Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra revólver

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra revólver en el contexto de una oración.

Término revólver: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "revólver" aquí tienes una selección de 32 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra revólver para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Ay!, un revólver.
  • Compras un revólver.
  • Yo te compro el revólver.
  • Lo malo es que no tengo revólver.
  • Pasé la noche en revolver trazas.
  • La contra es que no tengo revólver.
  • ¡Ay!, ¿por qué no traigo un revólver?
  • El revólver es para matar a ese y a esa.
  • Maximiliano había comprado un revólver.
  • Un revólver, un rifle es lo que yo necesito.
  • ¡Oh!, la suerte de ellos fue que no llevaba revólver.
  • Después de revolver mucho, fue encontrado el documento.
  • No sacaba nada en limpio de revolver trigo y plata de la milagrosa Imagen.
  • Le dieron ganas de comprar un revólver para ponerse a disparar tiros al aire.
  • ¿Creerás que voy a venir con un revólver para pegarte un tirito y pegarme yo otro?
  • Luego se dio prisa a revolver y destapar tarteras, y tomó del vasar una sopera magna.
  • Pues anoche estuvo aquí mi marido, hablamos, y le di veinte duros para que comprara un revólver.
  • Visita era la que todavía encontraba placer en registrar cacerolas, y revolver vasares, armarios y alacenas.
  • Era usted el espejo de los filósofos, y ya iba para santo, cuando de repente le dio por comprar un revólver.
  • Y una tarde, al revolver la calle Imperial, se perdieron, es decir, se perdió ella, y él por poco se muere del susto.
  • Y yo no necesito manosear librotes y revolver tripas de cristianos y de animales, para llegar a mi conclusión categórica.
  • Andrés contestó que no tenía un cuarto y sacó la llave de casa del bolsillo, que brilló como si fuera el cañón de un revólver.
  • Como hace días nos quiso usted morder, cuando le quitamos el revólver, y daba mordiscos y patadas, y quería matar a todo el género humano, tuvimos que encerrarle.
  • A pesar de esto, doña Manuela no quería consultar su voluntad ni revolver los recuerdos del pasado, pues sospechaba que todavía sentía algún afecto por aquel hombre.
  • Yo, que no tenía otro móvil que la justicia, cuando les vi, cuando me persuadí de que pecaban, creo que si tengo un revólver, les suelto los seis tiros por la espalda.
  • Maldíjeme mil veces ¡Dios me lo perdone! y a mi ruin fortuna, allí lo más de la noche, y (lo peor) no osándome revolver por no despertalle, pedí a Dios muchas veces la muerte.
  • Está furioso el infeliz, y costó Dios y ayuda quitarle un maldito revólver que ha comprado y con el cual quiere fusilar a las pobres Samaniegas y a otra persona que suele pasear por el barrio.
  • ¡Ay, Dios mío, si tuviera aquí un revólver, ahora mismo, ahora mismo, sin titubear un instante, le pegaba un tiro por la espalda y le partía el corazón! No merece que se le mate por delante.
  • Pues si a mano viene me pondré el mejor día a cuidar y limpiar y revolver los enfermos más podridos, y me vestiré una saya, y recogeré niños que no tengan padres, que de eso y de mucho más soy yo capaz.
  • Despidiose Don Evaristo, dejando al pobre chico en tal grado de aturdimiento, que durante muchos días hubo de revolver en su mente indigestada los dejos de aquel coloquio que tuvo con el respetable anciano, en una noche fría del mes de Marzo.
  • Después de entrar en ella e informarse de que la señorita no estaba, subió lentamente hacia la iglesia, y al pasar por delante de ella y ver una cruz de hierro que hay en el atrio, vínole al pensamiento la idea de que debía haberse traído el revólver.
  • En estos días otoñales duraba todavía la feria de septiembre en el Prado, delante del Jardín Botánico, y al mismo tiempo que las barracas con juguetes, los tíos vivos, los tiros al blanco, y los montones de nueces, almendras y acerolas, había puestos de libros en donde se congregaban los bibliófilos, a revolver y a hojear los viejos volúmenes llenos de polvo.