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Ejemplos de oraciones con la palabra rezar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra rezar en el contexto de una oración.

Término rezar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "rezar" aquí tienes una selección de 56 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra rezar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No a rezar.
  • Pero tanto rezar puede matarla.
  • Y yo voy a rezar porque descanses.
  • Más te conviene dormir que rezar.
  • ¿Mandan rezar tal y tal oración?
  • Tornó a sacar el rosario para rezar.
  • Yo voy a rezar con permiso de ustedes.
  • ¡Si por rezar fuese! exclamó ingenuamente Julián.
  • La maestra y el cura se pusieron a rezar en voz alta.
  • Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el Benedicite.
  • Este hecho tan sencillo le privó de rezar con sosiego.
  • No hay cosa peor que rezar así, respondía el Magistral.
  • Reza lo que tengas que rezar, porque antes de las nueve te mato.
  • Mi amo, desde hace muchos años, no servía más que para rezar.
  • De modo que después de rezar otra vez se ha dirigido a la sala.
  • Durante el viaje, fuera de sus trabajos de capitán, solía rezar.
  • Ea, ea, señores dijo el Arcipreste desde la alcoba a rezar tocan.
  • Quería rezar con devoción, tener conciencia de lo que pedía a Dios.
  • La misma superiora bajó las cortinas y sacando un rosario comenzó a rezar.
  • Arrastradas por la rutina, hasta sentían tentaciones de rezar por el pobre animal.
  • Un hombre viejo, bajito, que presidía la mesa, se quitó la boina y comenzó a rezar.
  • Todas las noches del año le obligaba a rezar el rosario con los dependientes de la casa.
  • Negábase Julián, pretextando la necesidad de decir misa, de rezar las horas canónicas.
  • ¡Era preciso encender la vela del Santísimo y rezar el Trisagio! Así lo hicieron al punto.
  • La cruz negreaba ya sobre ellos, y Julián se puso a rezar el Padre nuestro acostumbrado, muy bajito.
  • Luego, el cura se acercó al catafalco a rezar sus responsos y lo roció varias veces con agua bendita.
  • Por las noches solía hacerles rezar por mamá Rosa, por mamita, para que Dios la tuviese en su gloria.
  • Pero en lo que no hubo variación fue en aquel piadoso atavismo de hacerles rezar el rosario todas las noches.
  • Y explicó que era una costumbre que se tenía de ir a las casas donde había muerto alguno a rezar el rosario.
  • Acudieron a rezar el oficio de difuntos el abad de Roncesvalles y los curas de Arneguy, de Valcarlos y de Zaro.
  • Pero me parece que tú más que a rezar no nos dejes caer en la tentación vas a no me dejes caer en la tentación.
  • En aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiración.
  • Cuando ya no se oía más el tilín, Guillermina, cesando de rezar, acercó su cara a la de Mauricia y empezó a darle besos.
  • De Cisniega no hizo más que rezar, y rezando se pasó el resto de su vida, hasta que se embarcó en la nave que no vuelve más.
  • El Magistral, mientras duraba la debilidad, le había prohibido incorporarse para rezar de rodillas sus oraciones de la mañana.
  • Su ciencia era su fe religiosa, y ni para rezar necesitaba breviarios ni florilogios, pues todas las oraciones las sabía de memoria.
  • Como se le hubiese acabado el aceite a su velón de tres mecheros y no pudiese rezar ni leer, bajó a la cocina en demanda de combustible.
  • Pero aquella piedad mecánica, aquel rezar y oír misa como las demás le parecía bien, le parecía la religión compatible con el marasmo de su alma.
  • Creo que me dieron fuertes ganas de rezar, y que lo hice en efecto, arrodillándome en el altar donde mi madre había puesto un ex voto por mi salvación.
  • ¡qué alegre! ¡qué revoltosa! nada de encerrarse en la capilla horas y horas, nada de rezar siglos y siglos, nada de leer a su Santa Teresa eternidades.
  • Se pasaba entonces dos o tres días en completa tranquilidad, sin rezar más que los Padrenuestros que por rutina le salían de entre dientes todas las mañanas.
  • También él abreviaba el rezar y la mitad de la oración no acababa, porque me tenía mandado que en yéndose el que la mandaba rezar, le tirase por el cabo del capuz.
  • Ustedes, que si en vez de meterse en esos endiablados barcos, se fueran a la iglesia a rezar el rosario, no andaría Patillas tan suelto por España haciendo diabluras.
  • La Virgen está conmigo pensaba Ana en el lecho, allá en Loreto, y acababa por llorar, por rezar fervorosamente y sentir sobre su cabeza las caricias de la mano invisible de Dios.
  • ¡ahí es nada! Se ha murmurado, se ha dicho que las hijas de confesión del Magistral no deben de temer su manga estrecha cuando asisten al Don Juan Tenorio, en vez de rezar por los difuntos.
  • Si no le pasó nunca por las mientes obligar a rezar el rosario a un chico que iba a la Universidad y entraba en la cátedra de Salmerón, en cambio no le dispensó del cumplimiento de los deberes religiosos más elementales.
  • Y cuando esto ocurría, y cuando mi alma atribulada acariciaba aún la débil esperanza de formar parte de aquella expedición, Doña Flora se empeñó en llevarme a pasear a la alameda, y también al Carmen a rezar vísperas.
  • Si una se pone a ser verbigracia honrada, los muy peines no pasan por eso, y si una se mete mucho a rezar y a confesar y comulgar, se les encienden más a ellos las querencias, y se pirran por nosotras desde que nos convertimos por lo eclesiástico.
  • ¿Te acuerdas cuando por las noches nos hacía rezar el rosario, cómo le cambiaba la voz al llegar a aquel padrenuestro y avemaría por el eterno descanso del alma de nuestra madre, y luego aquellos otros por el de su madre, nuestra abuela, a las que no conocimos?
  • Y cuando le mandaban rezar y le daban blancas, como él carecía de vista, no había el que se la daba amagado con ella, cuando yo la tenía lanzada en la boca y la media aparejada, que por presto que él echaba la mano, ya iba de mi cambio aniquilada en la mitad del justo precio.
  • Yo presumí por sus últimas palabras que mi amo había perdido el seso, y viéndole rezar me hice cargo de la debilidad de su espíritu, que en vano se había esforzado por sobreponerse a la edad cansada, y no pudiendo sostener la lucha, se dirigía a Dios en busca de misericordia.
  • Le entraba tal rabia, que no podía ni siquiera rezar, y la rabia, más que contra el ratón, era contra Sor Natividad, que se había empeñado en que no hubiera gatos en el convento, porque el último que allí existió no participaba de sus ideas en punto al aseo de todos los rincones de la casa.
  • Y después de hacer un poco de ejercicio corporal colgándose de la reja, porque sus miembros apetecían estirarse, se puso a rezar con toda la devoción de que era capaz, luchando con las varias distracciones que llevaban su mente de un lado para otro, y por fin se quedó dormida sobre el duro lecho de tablas.
  • Y cuando dábamos sacramento a los enfermos, especialmente la extrema unción, como manda el clérigo rezar a los que están allí, yo cierto no era el postrero de la oracion, y con todo mi corazón y buena voluntad rogaba al Señor, no que la echase a la parte que más servido fuese, como se suele decir, mas que le llevase de aqueste mundo.
  • En efecto, Mauricia empezó a sentirse alegre, y con la alegría vínole una viva disposición del ánimo para la obediencia y el trabajo, y tantas ganas le entraron de todo lo bueno, que hasta tuvo deseos de rezar, de confesarse y de hacer devociones exageradas como las que hacía Sor Marcela, que, al decir de las recogidas, llevaba cilicio.
  • Llegada la hora de rezar el rosario, acto solemne que se verificaba en el comedor con asistencia de todos los de la casa, mi amo, que otras veces solía dormirse, murmurando perezosamente los Pater noster, lo cual le valía algunas reprimendas, estuvo aquella noche muy despabilado y rezó con verdadero empeño, haciendo que su voz se oyera entre todas las demás.