Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ridículo" aquí tienes una selección de 94 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ridículo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Es ridículo.
- Temía el ridículo.
- ¿Qué es ridículo?
- Todo eso es ridículo.
- ¿No es esto ridículo?
- Hubiera sido ridículo.
- Soberanamente ridículo.
- ¿Hubiera sido ridículo?
- ¡Ridículo! ¡Imprudente!
- Era ridículo y era infame.
- Ya empiezo a estar ridículo.
- No, lo que es ridículo, nada.
- Que he puesto a usted en ridículo?
- Se creían humillados, casi en ridículo.
- ¿no era ridículo decirle a la Marquesa.
- Era ridículo llorar la muerte de un caballo.
- La verdad es que este rey es un rey ridículo.
- Esto sería ridículo, pero a mí me entusiasma.
- Comprendió que lo ridículo se le venía encima.
- Quintanar mientras hablaba se sentía en ridículo.
- Nada más ridículo en Vetusta que el romanticismo.
- El profesor era un pobre hombre presuntuoso, ridículo.
- Aquello sí que era pueril, ridículo y hasta pecaminoso.
- Los tres hubieran quedado en ridículo a suceder otra cosa.
- Ante todo, el decoro de la familia y no caer en el ridículo.
- Porque era ridículo, porque allí no tengo confianza para eso.
- Estoy en ridículo, Vetusta entera se ríe de mí a carcajadas.
- A lo penoso de esta situación uníase lo que tiene de ridículo.
- Si algo desairado o ridículo le ocurría, lo guardaba en secreto.
- Hasta es ridículo, suena a romanticismo necio, vulgar, ya lo sé.
- Demasiado corto era cursi, ridículo, parecía cosa de don Custodio.
- Le parecía absurdo y hasta ridículo hacer ascos al abolengo animal.
- ¡Oh, a él, a don Álvaro Mesía le pasaba aquello! ¿Y el ridículo?
- Escandalizarse es ridículo, es como no saber con qué se come alguna cosa.
- ¡Ay, qué mujer!, si sigue en esta cuerda, creo que me pongo más en ridículo.
- Comprendía que era ridículo buscarlo y se declaraba escéptico en esta materia.
- Es ridículo y absurdo cómo en la juventud se sufre por necedades sin importancia.
- Don Saturno se puso colorado como si estuviera en ridículo delante de una asamblea.
- Unos fingían desdeñar el ridículo placer de dar vueltas por allí como una peonza.
- No sé quién se lo ha metido por la cabeza, dice que le pongo en ridículo si no voy.
- Todos aquellos señores sacerdotes estaban allí en ridículo, según opinión de Glocester.
- El médico de la sala, amigo de Julio, era un vejete ridículo, con unas largas patillas blancas.
- Ya podía hablar con él a todas horas, sin miedo al ridículo de una intimidad falta de garantía.
- ¿No había en los amores humanos un vocabulario infantil, ridículo, sin sentido para los profanos?
- El Magistral se sintió herido, le dolió el amor propio al verse en ridículo por culpa de su amiga.
- Y así le parecía el más ridículo y gracioso disparate la ocurrencia de traer de allí el cristianismo.
- Más de una vez, en medio del bosque del Vivero, a solas con Ana, don Álvaro se había sentido en ridículo.
- Esa fanfarronería, ese afán de aparentar con cuatro cuartos lo que la gente llama arroz y tartana, es ridículo.
- Y al dormirse, la última idea que le perseguía, la que más le atormentaba con sus punzadas, era la del ridículo.
- La bruma melancólica iba avanzando en mi alma, dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo.
- Ana convino en que De Pas había llevado la galantería a un extremo ridículo, sobre todo ridículo, en un sacerdote.
- ¡caer en una trampa que un marido coloca en su despacho como si fuera el monte! ¡no era esto el colmo de lo ridículo!
- Velaremos, pues, y no me hable usted de gratitud que es ridículo hacer tanto aspaviento por lo que no vale tres cominos.
- La lucha vulgar de la vida ordinaria, la batalla de todos los días con el hastío, el ridículo, la prosa, la fatigaban.
- A mí no pueden ponerme en ridículo más actos que aquellos de que soy responsable, no entiendo el ridículo de otro modo.
- ¡Ay, qué malo me puse! Te digo que cuando inventé aquel sistema filosófico tan ridículo, estaba en el periodo peorcito.
- Unos fachendas, hambrientos de figurar, deseosos de meterse en una esfera superior a la suya, aunque se pongan en ridículo.
- Había hablado también de un amor universal, que no era ridículo por más que se burlasen de él los que no lo comprendían.
- Andresito era un buen chico, pero ella no podía estar en ridículo y que las amigas le preguntasen irónicamente por su novio.
- Y como aquello también era ridículo, arrojó lejos de sí las prosaicas disciplinas, entró de un brinco de bacante en su lecho.
- ¡Oh, qué ridículo viaje por salas y pasillos, a obscuras, a las dos de la madrugada, en busca de un imposible, de una grotesca farsa.
- A menudo se arrimaba a Manolita un señorito muy planchado y tieso, con cierto empaque ridículo y exageradas pretensiones de elegancia.
- Antonio se avergüenza de ser comerciante, y va por las tardes a la Alameda en un cochecillo ridículo, guiando como si fuese un cochero.
- También esto le parecía ridículo, pero sin querer las ideas, las protestas, las censuras venían en tropel a su mente y a su corazón.
- Juanito, confundido entre este público e insensible a las cosas de este mundo, lo encontraba todo feo y ridículo con su pesimismo feroz.
- Además, la falsa devoción de la niña venía complicada con el mayor y más ridículo defecto que en Vetusta podía tener una señorita.
- Los marineros no usaban aquel ridículo apéndice capilar, y su sencillo traje me parece que no se ha modificado mucho desde aquella fecha.
- No sentía celos, no sentía en aquel momento la vergüenza de la deshonra, no pensaba ya en el mundo, en el ridículo que sobre él caería.
- Y ahora un presentimiento le decía que todo había acabado, que Ana ya no era suya, que iba a perderla, y que aquel viaje al Vivero era ridículo.
- La multitud, oprimida en la mezquina rotonda, esparcíase por la plaza hasta la fuente, adornada con un ridículo templete que parecía de confitería.
- Llegó a comprender Ana que era imposible, y tal vez ridículo, negarse a recibir en su alcoba a un hombre a quien se había entregado ella por completo.
- Tenía conciencia vaga de los disparates que había hecho la noche anterior, y su amor propio padecía horriblemente con la idea de haber estado ridículo.
- Y Ana se retiró de puntillas, avergonzada de muchas cosas, de sus sospechas, de su vago deseo que ya se le antojaba ridículo, de su marido, de sí misma.
- No comprendía él todavía que aquello de hacerse el interesante, si hubiera sido ridículo tratándose de otras mujeres, era la mejor arma contra la Regenta.
- Tan general y viva fue la protesta del gran mundo de Vetusta contra los conatos literarios de Ana, que ella misma se creyó en ridículo y engañada por la vanidad.
- Mesía quedó incólume y Crespo implícitamente le dio seguridades de que guardaría el secreto de aquel trance ridículo y de la cobardía del Tenorio vetustense.
- Don Álvaro temía aventurar mucho aquella noche, y creyó lo menos ridículo hacerse el interesante, según el estilo que empleaban los vetustenses para tales materias.
- Bien lo había conocido don Álvaro, y aunque el rival no le parecía temible, era muy ridículo coincidir con tamaño personaje en la fecha de las operaciones y en el sistema de ataque.
- Cuando Álvaro, creyendo bastante cargada la mina, suplicó que se le dijera algo, por ejemplo, si se le perdonaba aquella declaración, si se le quería mal, si se había puesto en ridículo.
- Sí, porque así como hay cosas que no pueden decirse desde el púlpito, que exigen el confesonario o la conferencia familiar, hay otras que piden la cátedra, que sería ridículo decirlas de silla a silla.
- ¡Qué ha de ser! Más ridículo sería abstenerme de escribir (ya que es ejercicio que me agrada y no me hace daño, tomado con medida), sólo porque si lo supiera el mundo me llamaría cursilona, literata.
- Si don Álvaro quería buscar el desquite de la derrota del columpio y le desafiaba en otra cualquier clase de ejercicio, él, con su manteo y su sotana, y su canonjía a cuestas, estaba muy expuesto a ponerse en ridículo.
- ¡No, no! ¡Ridículo, villano, infame, vergonzoso, además de criminal! ¡Mil veces no! Quiero morir, morir, Señor, antes que caer otra vez en aquellos pensamientos que manchan el alma y le clavan las alas al suelo, entre lodo.
- Oh, si ella tuviese todavía aquel espíritu sinceramente piadoso de otro tiempo, esta nueva mortificación, este escarnio, esta saturación de ridículo le hubiera agradado, porque así el sacrificio era mayor, la fuerza de su abnegación sublime.
- Como todo es relativo en el mundo, para la gente de escalera abajo de la casa solariega el ama representaba un salvaje muy gracioso y ridículo, y se reían tanto más con sus patochadas cuanto más fácilmente podían incurrir ellos en otras mayores.
- ¡Y le calumniaban! ¡Y tenía enemigos! ¡Y había habido tiempo en que querían ponerle en ridículo, por que ella, Anita, seguía entregada a las vanidades del mundo, a pesar de ser hija de confesión de don Fermín! ¡Oh, ya verían, ya verían en adelante!
- Que así como se alegraba de ver rotas aquellas relaciones que iban a acabar con la poca salud que le quedaba y a dejarle en ridículo a los mismos ojos de Ana, le horrorizaba la idea de verse frente a frente de don Víctor con una espada o una pistola en la mano.
- Pero en aquel lance, parecíale ridículo volver sobre aquella idea verdadera o falsa del amor, porque en su buen instinto comprendía que toda aquella hojarasca de leyes divinas, principios, conciencia y demás, servía para ocultar el hueco que dejaba el amor fugitivo.
- ¡Qué poéticas, qué nobles, qué espirituales le parecían ahora la virtud del otro, su elocuencia, su culto romántico de la Virgen! Y las propias habilidades ¡qué ruines, qué prosaicas! su carácter fuerte y dominante, ¡qué ridículo en el fondo! ¿A quién dominaba él?
- ¡Oh! ¡qué hipócrita, qué gazmoña miserable sería yo si tal hiciera! ¡Qué romanticismo del género más ridículo y repugnante sería el mío, si después de tanta piedad que yo creí profunda, vocación de mi vida en adelante, volviera una pasión prohibida a enroscarse en el corazón, o en la carne, o donde sea!
- ¿No iba a estar en ridículo aquel marido que tenía que ver a su esposa descalza, vestida de morado, pisando el lodo de todas las calles de la Encimada, dándose en espectáculo a la malicia, a la envidia, a todos los pecados capitales, que contemplarían desde aceras y balcones aquel cuadro vivo que ella iba a representar?
- Cuando era aficionado a representar en los teatros caseros es decir cuando mi edad y posición social me permitían trabajar, porque la afición aún me dura comprendiendo que era muy ridículo batirse mal en las tablas, tomé maestro de esgrima y dio la casualidad de que demostré en seguida grandes facultades para el arma blanca.
- En uno de los asientos, que imitaban la barquilla de un globo, en cuclillas, sonriente y pálido, don Saturnino Bermúdez, como a una vara del suelo inmóvil, hacía la figura más ridícula del mundo, con plena conciencia de ello, y más ridículo por sus conatos de disimularlo, procurando dar a su situación unos aires de tolerable, que no podía tener.
- Ni extrañará nadie que un chico guapo, poseedor del arte de agradar y del arte de vestir, hijo único de padres ricos, inteligente, instruido, de frase seductora en la conversación, pronto en las respuestas, agudo y ocurrente en los juicios, un chico, en fin, al cual se le podría poner el rótulo social de brillante, considerara ocioso y hasta ridículo el meterse a averiguar si hubo o no un idioma único primitivo, si el Egipto fue una colonia bracmánica, si la China es absolutamente independiente de tal o cual civilización asiática, con otras cosas que años atrás le quitaban el sueño, pero que ya le tenían sin cuidado, mayormente si pensaba que lo que él no averiguase otro lo averiguaría.