Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "riendo" aquí tienes una selección de 71 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra riendo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Le dije yo, riendo.
- Decía Ramona riendo.
- , ya te estás riendo.
- Observó Nones riendo.
- Respondió él riendo.
- Al poco rato volvió riendo.
- Y ella le contestaba riendo.
- Preguntó riendo el extranjero.
- A ver si tengo dos decía ella riendo.
- Iv Bajó Fortunata los peldaños riendo.
- Él cedía, riendo, y mi abuela rabiaba.
- Dijo el cura riendo, en espera de un chiste.
- Todos los sentimientos los expresaba ya riendo.
- Ni aquí tampoco le contestaba Andrés, riendo.
- Precisamente, tengo mucha fe (riendo con gracia).
- Llegaba a casa de una vecina riendo a carcajadas.
- Los estudiantes le aplaudían, riendo a carcajadas.
- Esta es la azotea de Epicuro decía Andrés riendo.
- Mataría a otro hombre replicaba el Choriset, riendo.
- ¡Honrada!, ¡qué narices! exclamó el perdis riendo.
- Ya me estoy riendo del chasco que se va usted a llevar.
- Zi te siguez riendo azí, te voy a clavá como a un zapo.
- ¡Si yo no creo! repuso la señorita riendo nerviosamente.
- Pues la llevaremos atada de manos y pies dijo Maxi, riendo.
- Entonces me reiría, me estaría riendo tres años seguidos.
- Y Martín, riendo, llevaba los caballos hasta la misma presa.
- Las vecinas se enracimaban en las puertas riendo y alborotando.
- ¡Pobre mamá! ¡Qué idea tienes de ella! decía riendo Lulú.
- Yo, por mi parte, no contestó ella riendo, con una risa zumbona.
- Se esforzaba en vencer esta dificultad, riendo y machacando en ella.
- Tú te has vuelto loco observó Fortunata riendo con cierto descaro.
- Vaya, que está apurado el hombre decía Fortunata, riendo también.
- Te voy presentar en casa de las Minglanillas le dijo un día riendo.
- No nos ha llamado más que estúpidos y cobardes dijo riendo Martín.
- Por lo menos, dos! ¡Uno, el último, y basta!, replicaba ella riendo.
- Dijo el otro riendo sin delicadeza, guárdala para los días de fiesta.
- ¡Por Dios, don Andrés, que me va usted a confundir! dijo ella riendo.
- Las miraba desde lejos, riendo, con media mano metida dentro de la boca.
- Para inocentadas indicó Juan riendo, la que nos ha querido dar mi mujer.
- No hay medio de hacerle comer más que con las manos apuntó Benigna riendo.
- Lo que yo digo expresó Jacinta riendo Mucha poesía, mucha cosa bonita y nueva.
- Se estuvo riendo a solas un rato, pensando en el chasco que le iba a dar a su tía.
- ¡Ay, qué bueno! exclamaba Fortunata riendo con toda su alma, al oír ciertos lances.
- Cierto que hay diferencia de edades decía la señora riendo, pero es un gran partido.
- Jacinta, riendo, deslizaba su mano por el forro de la levita, buscando el bolsillo del pecho.
- En ocasiones, al ver estas busconas que venían escoltadas por algún guardia, riendo, las increpaba.
- El criado estaba en la puerta riendo, esperando que sus amos le mandasen poner a aquel adefesio en la calle.
- ¡Lástima que se cruzaran con esos Aguirres de cabeza redonda! No te preocupes por eso le suelo decir yo, riendo.
- Obdulia y Visitación, desde la ventana de la cocina que daba al patio, les llamaban a grandes voces, riendo como locas.
- Y corrieron ambos por el desigual pavimento lleno de yerba, él riendo a carcajadas, ella coloradita y con los ojos húmedos.
- Con poner en el otro platillo los perros grandes y chicos que me has sacado, me salvo díjole Moreno riendo y manoseándole la cara.
- Esto es tan solitario, hija mía dijo el marido, quitándose el sombrero y riendo, que puedes armarme el gran escándalo sin que se entere nadie.
- Al volver a casa, yo quise abrazar a Mary a espaldas de la Cashilda y devolverle el beso que había dado a la cruz, pero ella se me escapó riendo.
- De pie en el puentecito, iba contestando á los saludos de los vecinos, que pasaban riendo como si fuesen á presenciar un espectáculo graciosísimo.
- Mi tío Iturrioz, en el fondo, está en lo cierto cuando dice riendo que el que las arañas se coman a las moscas no indica más que la perfección de la naturaleza.
- Y el lindo bebé, aunque por costumbre seguía riendo, sentíase muy satisfecha en su interior de ser musa de alguien, honor que jamás alcanzaría su hermana Concha.
- Anita, al oír este familiar lenguaje, casi jocoso, del Magistral, con motivo de cosas tan grandes y sublimes, sintió lágrimas y risas mezcladas, y lloró riendo como Andrómaca.
- También alegre y bulliciosa corría de portal en portal, desafiando los más recios chaparrones, riendo a carcajadas si una gota indiscreta mojaba la garganta que palpitaba tibia.
- Que cuando Juan se hizo bachiller en Artes, Barbarita declaraba riendo que con estos teje manejes se había vuelto, sin saberlo, una doña Beatriz Galindo para latines y una catedrática universal.
- Y así, medio riendo, le dije que mandaban también tener entre los desesperados que se ahorcan y despeñan, y que como a tales no las enterrasen en sagrado a las mujeres que se enamoran de poeta a secas.
- Los inquilinos de los cuartuchos le contaron que el poeta loco, como le llamaban en la casa, había pasado tres días con tres noches vociferando, desafiando a sus enemigos literarios, riendo a carcajadas.
- En el principal y segundo de la casa de enfrente armose igual jaleo, y como los chicos alborotaban tanto en la calle, la gritería era espantosa y Don Evaristo y su amiga tuvieron que callarse, mirándose y riendo.
- Oigo, riendo, las riñas en vascuence de las mujeres a los chicos, porque todas estas mujeres de mar tratan a la prole a fuerza de chillidos, como si imitaran a las gaviotas, y cambio algunas palabras con los pescadores.
- Pero las rarezas de aquel señorito que hablaba solo y miraba al balcón de enfrente llamaron su atención, y con la cariñosa insolencia de los borrachos alegres, pusiéronse a contemplarle, riendo de sus gestos dolorosos.
- Entre las banderolas nacionales de los balcones asomaban una docena de airosos cuerpos y graciosas cabezas, elegante escuadrón de muchachas, que, cogiéndose de la cintura, jugueteando o riendo, miraban al gentío que rebullía abajo.
- Comenzaban por caracolear en torno á los tres hermanos, á perseguirse riendo pretexto malicioso inspirado por la instintiva hipocresía de la infancia, para empujarles al pasar, con el santo deseo de arrojarlos en la acequia que bordeaba el camino.
- De repente, una, por hacer algo, corría a la sala, y todas la seguían con alegre taconeo, riendo, formando parejas, hasta que al poco rato iniciábase la fuga en sentido opuesto, y el gracioso trotecillo las devolvía otra vez al espectáculo de la plaza.
- Julián, que por no malograr la sorpresa de la aparición del primo se había quedado oculto detrás de la puerta, salía riendo del escondite, muy embromado por las señoritas, que afirmaban que estaba gordísimo, y se escurría por el corredor, en busca de su madre.
- El posadero advirtió, riendo, a Martín y a Bautista que, como en Amezqueta había tantas moscas de macho, a los del pueblo les llamaban, en broma, euliyac (las moscas), y que por eso el tipo aquel chistoso sacudía las mesas y las sillas con el pañuelo, al entrar dos amezquetanos.
- En cuanto a Nucha y Carmen, se encerraban en los términos de una cordialidad mesurada, presenciando y riendo las bromas, pero sin tomar parte activa en ellas, con la diferencia de que en el rostro de Carmen, la más joven, se notaba una melancolía perenne, una preocupación dominante, y en el de Nucha se advertía tan sólo gravedad natural, no exenta de placidez.
- ¡Lo que quisieran! Andresito vio cómo se alejaban los dos viejos, mostrando una nueva cara por el revés chamuscado de su pantalón, riendo su postrera hazaña, dándose besos y abrazos para afirmar la fraternidad del cafetín y hablando a gritos para que quedase bien sentado que la casa grande era una cueva de ladrones, y ellos, desengañados, se retiraban a la vida privada.