Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra rodilla

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra rodilla en el contexto de una oración.

Término rodilla: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "rodilla" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra rodilla para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • (clavándole a su vez los dedos en la rodilla).
  • Él no había retirado la pierna ni ella la rodilla.
  • Paco había ido aproximando una rodilla a la falda de la joven.
  • Era un ángel gritó Maxi dándose un fuerte puñetazo en la rodilla.
  • ¿Qué rodilla era la que tan audazmente acariciaba su falda de seda?
  • No se apure usted le decía la viuda, tocándole familiarmente la rodilla con su abanico.
  • Una noche en la tertulia de Visitación Olías de Cuervo, Obdulia le había tocado con una rodilla en una pierna.
  • Dábale palmadas en la rodilla, y le interrogaba prolijamente por todos los de la familia, desde Barbarita, que era el número uno, hasta el gato.
  • ¡Cosa más rara! Estaba tocando el vestido y a veces hasta sentía una rodilla de la Regenta, de la mujer que deseaba ¿cuándo se vería él en otra?
  • A Izquierdo le vibró el corazón, y este movimiento del ánimo fue tan claramente advertido por Guillermina, que se echó a reír, y tocándole la rodilla con la mano, repitió.
  • Entraron sus rayos por la ventana que yo dejara abierta, y vi a mi robusta aldeana, en pie, hundida una pierna entre los granos de oro y la rodilla de la otra clavada sobre mi pecho.
  • Dando trompicones, entró Ido en una de las alcobas, y apoyando la rodilla en el camastro que allí había empezó a dar golpes con el palillo, pronunciando torpemente estas palabras.
  • Entonces el cazador se estremece, se endereza, afianza en tierra la rodilla, apoya la escopeta en el hombro derecho, inclina el rostro y palpa nerviosamente el gatillo antes de apretarlo.
  • Las medias calzas de seda aun no eran medias, porque no llegaban más de cuatro dedos más abajo de la rodilla, los cuales cuatro dedos cubría una bota justa sobre la media colorada que yo traía.
  • De chico tomé un golpe en una rodilla, y no sé si por el tratamiento del curandero, que me aplicó únicamente emplastos de harina y de vino, o por qué, el caso es que padecí, durante bastante tiempo, una artritis muy larga y dolorosa.
  • Al ponerse las botas, la rodilla derecha le dolía como si le metieran por la choquezuela una aguja caliente, y siempre que se inclinaba, un músculo de la espalda, cuyo nombre no sabía él, producíale molestia lacerante, que fuera terrible si no pasara pronto.
  • Sus calzones listados se atacaban a la rodilla con un enorme lazo, y para que tales figuras fueran completos mamarrachos, todos llevaban un lente, que durante la conversación acercaban repetidas veces al ojo derecho, cerrando el siniestro, aunque en entrambos tuvieran muy buena vista.