Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "romanticismo" aquí tienes una selección de 30 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra romanticismo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡oh! esto era el colmo del romanticismo.
- Chica, chica, estás en pleno romanticismo.
- Todo eso es romanticismo, pero a mí no me la da.
- Nada más ridículo en Vetusta que el romanticismo.
- El romanticismo y el liberalismo habían hecho estragos.
- ¡Si aquello era romanticismo, el romanticismo era eterno!
- Mirar a la luna medio minuto seguido era romanticismo puro.
- Pero se impacientaba ante aquel romanticismo de la Regenta.
- La tía Úrsula representaba la fantasía y el romanticismo.
- Hasta es ridículo, suena a romanticismo necio, vulgar, ya lo sé.
- Eso de devolver dinero es un romanticismo impropio de estos tiempos.
- Lulú le confesó que estaba deseando morirse, de verdad, sin romanticismo alguno.
- Lo que tú tienes, nena negra, es toda la sal de Dios (besándola con romanticismo).
- Aunque él era sensualista ¡qué diablo! la sensualidad, pensaba, también tiene su romanticismo.
- Era en el fondo un completo majadero, que había echado a perder a sus hijas por un estúpido romanticismo.
- Benigna y su marido manifestaron con enérgicos signos de cabeza que aquello del romanticismo estaba muy bien dicho.
- Ana era también romántica (todo lo que no era parecerse a ella lo llamaba Visita romanticismo), pero de otro modo.
- Las rejas, con sus cruces, daban una impresión de romanticismo y de misterio, de tapadas y escapatorias de convento.
- La repugnancia que por los juegos locos del Vivero sentía Anita, era romanticismo refinado en opinión de la del Banco.
- Le hubiera gustado creer, a pesar de no ser religioso, por romanticismo, que las hermanas de la Caridad eran angelicales.
- El viejo estudiante padecía un romanticismo intenso, mitigado en algunas cosas por una tendencia beocia de hombre práctico.
- Pero quiere traer a la religión el romanticismo, y yo ¡guarda, Pablo! no me encuentro con fuerzas para librarla de ese peligro.
- Ana se sentía transportada a la época de Don Juan, que se figuraba como el vago romanticismo arqueológico quiere que haya sido.
- Y había pasado el romanticismo, pero el género pastoril no había vuelto, ni los epigramas causaban efecto por maliciosos que fueran.
- La culpa la tiene el romanticismo con sus dramas escandalosos de monjitas que se escapan en brazos de trovadores con plumero y capitanes de forajidos.
- Don Víctor había salido a los pasillos a fumar y disputar con los pollastres vetustenses que despreciaban el romanticismo y citaban a Dumas y Sardou, repitiendo lo que habían oído en la corte.
- Ella le quería, y aunque le diese algún disgusto, consideraba a Rafael, a pesar de su sotana mugrienta y su cara de granuja, como un rendido trovador de los que en aquella época de romanticismo hacían el gasto en todos los extravíos de imaginación femenil.
- Ahora, el amor por un lado y por otro la primavera, parecían incubar en él un nuevo ser, y de la ruda cáscara del antiguo dependiente, con la inteligencia muerta y la voluntad atrofiada, surgía un hombre nuevo, en el cual despertábase el mismo romanticismo de su padre cuando era joven.
- Cierto inexplicable idealismo, algo de histórico y religioso a la vez, mezclado con la complicación de líneas y el juego de colores que combina a su capricho el sol, han determinado esta asociación extravagante, que yo me explico por la huella de romanticismo que dejan en el espíritu las impresiones de la niñez.
- ¡Oh! ¡qué hipócrita, qué gazmoña miserable sería yo si tal hiciera! ¡Qué romanticismo del género más ridículo y repugnante sería el mío, si después de tanta piedad que yo creí profunda, vocación de mi vida en adelante, volviera una pasión prohibida a enroscarse en el corazón, o en la carne, o donde sea!