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Ejemplos de oraciones con la palabra ruina

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ruina en el contexto de una oración.

Término ruina: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ruina" aquí tienes una selección de 69 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ruina para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Una ruina.
  • Es una ruina.
  • Ha venido la ruina, y.
  • La ruina era indudable.
  • La ruina era indudable.
  • La viuda presentía su ruina.
  • ¿Es la ruina de un castillo?
  • Y la ruina llegaba inexorable.
  • Y a pesar de la ruina y destrozo del buque.
  • El pueblo aceptó la ruina con resignación.
  • ¡Pareces tonto! La ruina es igual para todos.
  • Por todas partes indicios de abandono y ruina.
  • Aquella ruina apenaba el ánimo, oprimía el corazón.
  • Además, no tomes tan a pecho eso de la ruina de tu madre.
  • Callaría si el arte de la seda hubiese ganado algo con nuestra ruina.
  • Yo no creo en esa cordura dijo Iturrioz ni creo en la ruina del semitismo.
  • A lo lejos se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo.
  • Una y otra se han arruinado y han traído aparejada en su ruina la ruina de España.
  • El hombre de la costa no ha querido que sea un delfín, ni un tiburón, ni una ruina.
  • Recordaba el terrible momento en que Juanito había caído inerte al conocer su ruina.
  • Lo que te entristece es la miseria que se aproxima, la ruina de tu buen amigo Cuadros.
  • Pero ahora todos debían saber lo de la ruina, y de la casa que se derrumba todos huyen.
  • Y en esta centralización aristocrática y administrativa ha encontrado Infantes su ruina.
  • Si ese hombre es continuó don Eugenio quien tiene que evitar la ruina de Antonio, bien estamos.
  • ¿Dónde estaban ahora esos ignorantes capaces de asegurar que en la Bolsa se encuentra la ruina?
  • Bien sabía que les atribuía a él y a su madre la ruina del comercio de quincalla de que vivía.
  • Me parecía que la vida del negrero era una gran cosa, y marchaba por el camino torcido a la ruina.
  • La ruina y el silencio habían pasado por allí, petrificando el taller, antes ruidoso y ensordecedor.
  • El viejo hablaba melancólicamente, como si viese ya la ruina del brazo con la muerte rondando en torno de él.
  • Diez años de continuo tránsito junto á aquella ruina habían conseguido que la gente no se fijase ya en ella.
  • ¿Cómo este pueblo, rico, próspero, fuerte en otros tiempos, ha llegado en los modernos al aniquilamiento y la ruina?
  • Había huido el día anterior, con el convencimiento de que no podía pagar sus deudas, avergonzado sin duda de su ruina.
  • El deseo de llegar cuanto antes a este final apetecido era lo que le hacía audaz y acallaba sus temores de una probable ruina.
  • Los demás seguían cabizbajos, oyendo por centésima vez la relación del señor Cuadros, que parecía enloquecido por la ruina.
  • El elemento eclesiástico y el secular, de común acuerdo para librar a Vetusta del enemigo general, tramaban la ruina del monstruo.
  • Ahora reaparecía la altivez de su carácter, estremeciéndose al pensar en la mortificante lástima con que se hablaría de su ruina.
  • ¡En seguida! Bien se adivinaba en la arruga vertical hinchada entre sus cejas el propósito firme de hacer polvo al autor de su ruina.
  • Sentía un júbilo singular viendo aquella ruina de objetos que ella tenía que considerar como vasos sagrados de un culto desconocido.
  • Entre el pueblo bajo corría la historia de las aras, de la ruina de don Santos, de los millones del Magistral depositados en el Banco.
  • Pero aquella mañana, Pepeta, influída por su reciente encuentro, se fijó en la ruina y hasta se detuvo en el camino para verla mejor.
  • La de una ruina, ruina vasta y amenazadora, que representaba algo grande en lo pasado, pero en la actualidad se desmoronaba a toda prisa.
  • Y Cuadros, furioso, iba de un extremo a otro del salón manoteando, gozándose cruelmente en pintar a su discípulo toda la grandeza de su ruina.
  • Y la cruel sospecha de que Juanito pudiera conocer el secreto de aquel lujo que la familia había ostentado en medio de la ruina martirizaba a doña Manuela.
  • (Frenéticos aplausos.) Juremos todos ser trompetas del escándalo, para que tanto sea, y a tales oídos llegue, que la ruina del enemigo común sea un hecho.
  • En otro tiempo, en épocas feudales, se alzó, fundado en peñasco vivo, un castillo roquero, hoy ruina comida por la hiedra y habitada por murciélagos y lagartos.
  • Primero, la seducción de las pequeñas ganancias, y después, cuando ya están metidos de cabeza en los caprichos del azar, la ruina instantánea, completa, fulminante.
  • Pero desde que el monopolio mal disfrazado de competencia de La Cruz Roja había empezado a labrar su ruina, iba sintiendo cada día más vacilante el alcázar de su fe.
  • Además, se hablaba de que el señor Cuadros había comprometido en su ruina los ahorros de don Eugenio, confiados a su custodia, y todos se compadecían del pobre viejo.
  • Y en este ambiente de abatimiento, de abstinencia, de ruina, el espíritu castellano, siempre propenso a la tristura, acaba de recogerse sobre sí mismo en hosquedad terrible.
  • Oía la voz dura y seca de doña Paula anunciando, por asustarle, el cataclismo de su fortuna, la ruina de su honra, como si le hablase de los cataclismos geológicos del tiempo de Noé.
  • Las palabras de Pimentó tranquilizaban á los vecinos, y éstos seguían con mirada atenta los progresos de la maldita familia, deseando en silencio que llegase pronto la hora de su ruina.
  • Dejarían á sus espaldas la ruina de su trabajo y el cuerpecito de uno de los suyos, del pobre albaet, que se pudría en las entrañas de aquella tierra como víctima inocente de una batalla implacable.
  • Disfrutaba el párroco de Naya de una rectoral espaciosa, alborozada a la sazón con los preparativos de la fiesta y asistía impávido a los preliminares del saco y ruina de su despensa, bodega, leñera y huerto.
  • Lo que le valía el continuo acarreo de pellejos hinchados de vino ó de aceite perdíase en manos de chalanes y constructores de carros, hasta que llegó el momento en que, viendo próxima su ruina, abandonó el oficio.
  • A todas las manchas de las paredes, a todas las sombras de los faroles les contaba, gruñendo, la historia de su ruina, y no había piedra de aquel camino, que no supiese la escandalosa leyenda de la fortuna del Magistral.
  • En una de ellas encontré, por mi desdicha, a Tristán de Ugarte, que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente funestos, seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina.
  • Fortunata daba suspiros, sin que el anciano se enterase de esta expresiva manifestación de disgusto, y al fin, ella, comprendiendo que era inútil esperar de aquella ruina apuntalada un consuelo y un consejo, decidió retirarse.
  • Apenas el Juzgado tomó asiento en la tienda, los pocos dependientes que aún quedaban en ella, como fieles guardianes de la ruina comercial, abalanzáronse a las puertas para cerrarlas, evitando de este modo la expectación molesta de los curiosos.
  • El establecimiento de Gumersindo Arnaiz se vio amenazado de ruina, porque las tres o cuatro casas cuya especialidad era como una herencia o traspaso de la Compañía de Filipinas, no podían seguir monopolizando la pañolería y demás artes chinescas.
  • El motivo de la ruina, según opinión de todos los amigos de la familia, fue la mala conducta de la esposa de Nicolás Rubín, mujer desarreglada y escandalosa, que vivía con un lujo impropio de su clase, y dio mucho que hablar por sus devaneos y trapisondas.
  • El infeliz joven, poco avezado a los azares del juego, e incapaz de ocultar las terribles impresiones de la ruina, sintió ganas de llorar en plena Bolsa, ante los corredores y los alcistas, que sonreían con un gozo feroz viendo la agonía de sus contrincantes.
  • El teatro de Vetusta, o sea nuestro Coliseo de la plaza del Pan, según le llamaba en elegante perífrasis el gacetillero y crítico de El Lábaro, era un antiguo corral de comedias que amenazaba ruina y daba entrada gratis a todos los vientos de la rosa náutica.
  • Entonces se vio que la continuidad de los sufrimientos había destruido en Jacinta la estimación a su marido, y la ruina de la estimación arrastró consigo parte del amor, hallándose por fin este reducido a tan míseras proporciones, que casi no se le echaba de ver.
  • Y el pastor llamó á su rebaño, le hizo emprender la marcha por el camino, y antes de alejarse se echó la manta atrás, alzando sus descarnados brazos, y con cierta entonación de hechicero que augura el porvenir ó de profeta que husmea la ruina, le gritó á Batiste.
  • Lo cierto era que desde el anochecer, toda una procesión de clientes, anonadados unos y amenazantes otros, entraban en las oficinas del banquero, no encontrando otra cosa que las mesas abandonadas y algunos empleados quejumbrosos y todavía no convencidos de la ruina de su principal.
  • Esta alianza con Francia, y el maldito tratado de San Ildefonso, que por la astucia de Bonaparte y la debilidad de Godoy se ha convertido en tratado de subsidios, serán nuestra ruina, serán la ruina de nuestra escuadra, si Dios no lo remedia, y, por tanto, la ruina de nuestras colonias y del comercio español en América.
  • Y cuando hayamos ensamblado y considerado todos estos motivos de ruina que han convergido sobre este pueblo, como sobre infinidad de tantos otros, todavía habremos de juntar a ellos, como calamidad suprema, otra poderosísima que inaugura la Casa de Austria, con Felipe II, y persevera con intensidad ascensional hasta estos tiempos.
  • Uno tras otro se cerraban los talleres montados a la antigua que durante un siglo habían sostenido la supremacía industrial de Valencia, y don Manuel, que a pesar de su buen sentido comercial tenía empeño en mantener testarudamente la lucha con el exterior, sufrió grandes pérdidas y murió de un berrinche antes que la ruina viniese a coronar su desesperada resistencia.
  • Primero la ruina del protector que sostenía el prestigio de la casa y la de su hijo, con cuya fortuna contaba para casos extraordinarios, e inmediatamente aquella enfermedad extraña, rápida como el rayo, que mataba por anticipado al pobre joven, pues le tenía inmóvil e insensible como un cadáver, sin otra vida que aquella respiración angustiosa que parecía asfixiar a los demás.