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Ejemplos de oraciones con la palabra sagrario

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sagrario en el contexto de una oración.

Término sagrario: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sagrario" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sagrario para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Del Sagrario.
  • Ido del Sagrario, un flatulento.
  • Señor Sagrario, haga el favor de despertar a mi tío.
  • El mismo resultado tuvieron las voces de Señor Sagrario, señor Sagrario.
  • José Ido del Sagrario, corredor de publicaciones nacionales y extranjeras.
  • Apartó el Crucifijo que está delante de la puerta del sagrario, alargó luego el brazo.
  • Y como asomase a la puerta la flácida y carunculosa efigie de Ido del Sagrario, la joven le dijo.
  • Ballester se corrió gallardamente aquel día a convidar a Izquierdo y a Ido del Sagrario en el próximo café de Levante.
  • La de los padres parecía un andamiaje de caoba con cabecera de morrión y columnas como las de un sagrario de Jueves Santo.
  • Pero la cara de Ido del Sagrario no era nueva para él, y creía haberla visto en alguna parte, aunque no recordaba dónde ni cuándo.
  • Era la señora de Ido del Sagrario, que tenía en la cara sombrajos y manchurrones de aquel mismo betún de los caribes, y las manos enteramente negras.
  • La mayor parte de sus empresas políticas eran soñadas, y sólo las creían ya poquísimos oyentes, entre los cuales Ido del Sagrario era el de mayores tragaderas.
  • Me ha dicho Severiana que cuando delira fuerte, siempre se sale con eso, con que va a sacar del Sagrario la custodia y a guardarla en su baúl, o qué sé yo qué.
  • Y ahora siguió Santa Cruz, muy bien empaquetado entre sus sábanas, despídete de tu novela, de esa grande invención de dos ingenios, Ido del Sagrario y José Izquierdo.
  • A todo esto asintió Ido del Sagrario, y siguió contemplando a su amigo, el cual parecía un grande hombre aburrido, carácter agriado por la continuidad de las luchas humanas.
  • Era el uno don José Ido del Sagrario, a quien no conocerían los testigos de sus románticas hazañas al principio de esta historia, según estaba ya de bien trajeado y limpio.
  • Desde su alcoba, donde continuaba encamada, Fortunata se reía de las ocurrencias de Segismundo buscándole la lengua a Platón y a Ido del Sagrario, a quien solía llamar maestro.
  • Tanta sabiduría impresionó a Maxi, que al punto se desató a charlar con Ido del Sagrario, pues no era otro el docto amigo de Izquierdo, y estuvieron poniendo comentarios a los trágicos sucesos del 93.
  • Ido del Sagrario se negaba a tomar copas y su amigo Izquierdo, que bebía aguardiente como si fuera agua, se burlaba de la sobriedad del profesor de instrucción primaria, el cual aseguró haber comido fuerte y no hallarse muy bien del estómago.
  • Un rato estuvo Ido del Sagrario ante el establecimiento de El Tartera, que así se llamaba, mirando los dos tiestos de bónibus llenos de polvo, las insignias de los bolos y la rayuela, la mano negra con el dedo tieso señalando la puerta, y no se decidía a obedecer la indicación de aquel dedo.