Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra salas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra salas en el contexto de una oración.

Término salas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "salas" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra salas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Hospitales, salas de operaciones, cárceles, casas de prostitución.
  • Don Joaquín de Salas y Don Juan Matute, también tenientes de navío.
  • Debían estar siempre a la sombra en aquellas salas de aspecto conventual.
  • Las salas eran grandes como plazas, las alcobas podían servir de salones de baile.
  • Detrás de aquella magnificencia no había salas espléndidas, ni lugares de delicias, sino mazmorras obscuras.
  • Andrés fué llamado por un médico amigo de su tío, que visitaba una de las salas altas del tercer piso del hospital.
  • ¡Oh, qué ridículo viaje por salas y pasillos, a obscuras, a las dos de la madrugada, en busca de un imposible, de una grotesca farsa.
  • Después de cruzar salas y pasadizos llegó al salón claro, como se llamaba en Palacio el que destinaba el Obispo a sus visitas particulares.
  • En casa de Cuadros, las señoras, cansadas de permanecer tanto tiempo de pie en los balcones, iban en busca de los mullidos asientos de las salas.
  • Las ventanas de las salas daban a la calle de Atocha y tenían, además de las rejas, unas alambreras para que las mujeres recluídas no se asomaran y escandalizaran.
  • En el tresillo, en el gabinete de lectura, en el billar, en las salas de conversación, de dominó y ajedrez, había siempre las mismas personas, los aficionados respectivos.
  • Las muchachas animaban por algunas semanas con el ruido de mejores días aquellas salas y pasillos, alcobas y gabinetes, demasiado grandes y tristes cuando estaban desiertos.
  • Después del vestíbulo se encontraban tres o cuatro pasillos convertidos en salas de espera, de descanso, de conversación, de juego de dominó, todo ello junto y como quiera.
  • Había una capilla vieja en el mayor abandono, unas salas viejas y desmanteladas, una biblioteca vieja llena de libros húmedos y tres o cuatro criados tan viejos y arruinados como toda la casa.
  • Hay espaciosas salas con toscas cornucopias, con viejos grabados alemanes, con pequeñas litografías en las que se explica cómo Matilde, hermana de Ricardo de Inglaterra, antes de pronunciar su voto, etc.
  • Tres generaciones habían bostezado en aquellas salas estrechas y obscuras, y esta solemnidad del aburrimiento heredado no debía trocarse por los azares de un porvenir dudoso en la parte nueva del pueblo, en la Colonia.
  • Marquesas y duquesas, que habían venido en coches blasonados, y otras que no tenían título pero sí mucho dinero, desfilaron por aquellas salas y pasillos, en los cuales la dirección fanática de Sor Natividad y las manos rudas de las recogidas habían hecho tales prodigios de limpieza que, según frase vulgar, se podía comer en el suelo sin necesidad de manteles.