Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sale" aquí tienes una selección de 99 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sale para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Sale un vapor.
- Porque no sale.
- Porque no me sale.
- ¿A ver quién sale?
- ¡Ah!, por fin sale.
- No se sale ya de casa.
- No entra ni sale nadie.
- Veremos con lo que sale.
- Se sale usted a la Ronda.
- , ¿qué hace que no sale?
- Y esta tarde, ¿sale usted?
- Pues no señor, sale Maxi y.
- No sale de casa estos días.
- Miren por dónde sale ahora este.
- ¡con lo que sale ahora este bobo.
- Pero ya veremos si sale una permuta.
- (Del castillete, al alba, sale Isabel.
- , ¿por qué no sale un poco al pueblo?
- Me parece que de este barquinazo no sale.
- ¿A qué hora sale el coche para Alcolea?
- Sale de lo vulgar, es una boutade, es algo.
- Vaya con lo que sale ahora la tía chiflada.
- El resultado es que sale todo lo que yo digo.
- Sólo sale de tarde en tarde a alguna novena.
- Esas obras en que sale aquello de ¡hijo mío!
- Y ahora sale con que Sagasta está malhumorado.
- El señor está allá dentro y sale en seguida.
- Después me quedo como el que sale de un desmayo.
- ¿Sabes que el primo Moreno no sale de la tienda?
- El rapaz sale de punta murmuró el abad de Ulloa.
- No sé decir más que lo que me sale de entre mí.
- ¡María Santísima!, con lo que sale usted ahora.
- La Naturaleza sale siempre por donde menos se piensa.
- Ya sale el mío de él, y Dios quiera que salga en bien.
- El azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes.
- Porque esta es la verdadera caridad que sale del corazón.
- Sale de caza un cristiano por esas calles, noche tras noche.
- Pues no señor, sale siempre la mala, sale que le quiero más.
- Sale al mirador Barbarita para hablar con la rata eclesiástica.
- Porque a lo mejor me sale por malagueñas, y me da el gran susto.
- Como venga hoy, le echaremos la sonda más abajo a ver si sale algo.
- Le voy a decir una galantería intencionada, y me sale una simpleza.
- Usted sale de aquí, y cuando se vaya, sahumaremos, sí, sahumaremos.
- Hazte más materialista y más gozón, a ver si te sale la felicidad.
- ¿Dicen también que el señorito don Pedro sale a robar a los caminos?
- Salió de puntillas, como se sale de la casa en que hay un enfermo grave.
- Por este oído izquierdo me entra todo perfectamente, y no sale por el otro.
- Habíale entrado tal pánico, que por poco sale al pasillo pidiendo socorro.
- Parece que abren un cuarto oscuro del que sale una bocanada de aire húmedo.
- Pero hay tantos casos en que esta manera de hacer familias sale malditamente.
- Nada, que a los cuarenta y ocho años me sale el sarampión y la edad del pavo.
- Dejo dispuesto en Rendas, y voy a ver si de aquí a Cebre sale algo que tumbar.
- ¡Esta planta está enamorada del sol! Cuando el sol sale, ella abre sus hojas.
- Hay que ver por dónde sale este demonches de chico pensaba con cierta travesura.
- Lo demás es darle vueltas a una noria de la cual no sale nunca una gota de agua.
- Azorín se sienta, lee un momento, baja, sale, también de cuando en cuando, a la puerta.
- La hija de Antón Raíces, le dijo al señor cura, tira para santa, no sale de la iglesia.
- A poco que se le raspe la corteza de hereje, sale aquella pasta de ángel de otros tiempos.
- Suele bordar en el convento, cerca de la ventana, y por la tarde sale a pasear a la huerta.
- Francamente, yo me creía más fuerte contra esta horrible neurosis de la carta que no sale.
- El primo va a la casa todos los días, y la acecha cuando sale, para hacerse el encontradizo.
- Esto deseo, y después se pone a hacerlo y ¡tras!, lo que una quería que saliera pez sale rana.
- La aldea, cuando se cría uno en ella y no sale de allí jamás, envilece, empobrece y embrutece.
- De esta no sale usted le dijo el médico incomodado, al ver que había faltado a sus prescripciones.
- Sus acciones eran decisivas, rectilíneas, iba a ellas disparada como proyectil que sale del cañón.
- Si mi madre me sale al paso le diré que me espera un enfermo, que quiere confesar conmigo sin falta.
- No se había despertado en él ningún afán grande ni esa curiosidad sedienta de que sale la sabiduría.
- Respiró después con fuerza, parose mirando azorada a todos lados, como el toro cuando sale al redondel.
- A la mitad de la novena sale de la sacristía un monaguillo que lleva un farol y va tocando una campanilla.
- Cuando Aurora sale de su obrador, él la espera en la calle de Santo Tomás y van juntos hacia el Ave María.
- O a casa con su marido, o a la calle con Juan, Pedro y Diego, a ver si sale algún primo con quien ir tirando.
- Vete arrepintiendo de todo, menos de querer a quien te sale de entre ti, que esto no es, como quien dice, pecado.
- Tengo aquí y se dio una puñada en la negruzca frente una cosa que rebulle, pero que aún no sale por más que hago.
- Aquí hay que hacer como si a uno le fuera indiferente la cosa y, si sale bien, aprovecharse de ella, y si no, dejarla.
- Por esto, cuando regresó a Valencia, volviendo a encargarse de Las Tres Rosas, experimentó la alegría del que sale del destierro.
- Hay un fondo de crueldad en el hombre, y sobre todo en el niño, que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la superficie.
- No llegaba a mí desde una legua y andaba alrededor con el cucharón, y como yo me estaba quedo, parecían tretas contra olla que se sale.
- El maquinista no atiende a la orden y el chino desaparece e inmediatamente sale convertido en una sábana de sangre y de huesos machacados.
- ¡Pobrecita! ¡cuán ajena estará, allá en su tranquilo sueño, de que su esposo la engaña y sale de casa dos horas antes de lo que ella piensa!
- Esta es mi idea, la idea que vengo criando aquí, desde hace tantísimo tiempo, empollándola hasta que ha salido, como sale el pajarito del cascarón.
- Porque como es seña a las mozas, es costumbre en las viejas, y hay hombre que piensa que es reclamo de ruiseñor y le sale después graznido de cuervo).
- ¿Pues a cuenta qué hemos de juntarnos con franceses que no nos dejan hacer lo que nos sale de dentro, sino que hemos de ir al remolque de sus señorías?
- Me ha dicho Severiana que cuando delira fuerte, siempre se sale con eso, con que va a sacar del Sagrario la custodia y a guardarla en su baúl, o qué sé yo qué.
- Su traje era siempre de un solo color, sin combinaciones, de un corte severo y como expeditivo, traje de mujer joven que sale sola a la calle y trabaja honradamente.
- Unos carros trabajando a destajo, otros de limosna, aquel que ayuda medio día, el otro que va un par de horas, ello es que no le sale el metro cúbico ni a cinco reales.
- Va a huir y con la turbación písase la saya y rueda toda la escalera, derrama la olla y quiebra los platos, y sale dando gritos a la calle diciendo que mataba un oso a un hombre.
- Y sale a relucir aquí la visita del Delfín al anciano servidor y amigo de su casa, porque si Juanito Santa Cruz no hubiera hecho aquella visita, esta historia no se habría escrito.
- Me parece oír el rumor de las tripulaciones, como la voz que sale de un pecho irritado, a veces alarido de entusiasmo, a veces sordo mugido de desesperación, precursor de exterminio.
- Hay una escena en que todos se desmayan, porque sale uno muy malo, que resulta ser un hombre dedicado a la ciencia, el cual dice con la mayor frescura que él no cree en Dios aunque le fusilen.
- Se sale de trapillo, se recorre la parte nueva, la calle del Comercio, la plaza del Pan, que tiene soportales, aunque muy estrechos, el boulevard un poco más tarde, cuando ya está durmiendo la chusma.
- En fin, que si no acierta a pasar el coronel Goiri, que me quería mucho, y me coge a la fuerza y me arranca de allí y me lleva a mi casa, aquella tarde sale el redaño de un cura a ver la puesta del sol.
- Además prosiguió don Fermín hay señoras que se tienen por muy devotas, y caballeros, que se estiman muy religiosos, que se divierten en observar quién entra y quién sale en las capillas de la catedral.
- Al amanecer, cuando la luz pálida y cobarde se arrastraba por el suelo, después de entrar laminada por los intersticios del balcón, despertaba sofocada por aquellas visiones, como náufrago que sale a la orilla.
- Después de los temporales y de las lluvias abundantes, ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas Sorguiñ Erreca (el arroyo de las Brujas), se hincha, se agranda y se convierte a veces en un torrente.
- Ilustración LIBRO TERCERO LA VUELTA AL HOGAR I LA HERIDA Por las mañanas, al asomarme al balcón, veo el pueblo con sus tejados rojos, negruzcos, sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del otoño.
- Y luego, ¡qué orgía para el olfato en esta atmósfera fresca! Experimentábase la misma impresión que en una tienda de perfumería, donde, al entrar, toda una avalancha de esencias distintas sale de cuantos huecos tiene la anaquelería, asaltando el olfato.
- Sale, se dirige a la calle de la Magdalena, y se para ante el escaparate de la tienda de tubos, obedeciendo a esa rutina del instinto por la cual, cuando tenemos un encuentro feliz en determinado sitio, volvemos al propio sitio creyendo que lo tendremos por segunda vez.
- Sabe que el fantasma que acaba de cruzar al alcance de sus perdigones es la hembra, la Dulcinea perseguida y recuestada por innumerables galanes en la época del celo, a quien el pudor obliga a ocultarse de día en su gazapera, que sale de noche, hambrienta y cansada, a descabezar cogollos de pino, y tras de la cual, desalados y hechos almíbar, corren por lo menos tres o cuatro machos, deseosos de románticas aventuras.
- Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos, al ver a muchos que, sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino, van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas.