Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra salen

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra salen en el contexto de una oración.

Término salen: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "salen" aquí tienes una selección de 45 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra salen para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se me salen de la boca.
  • Si salen de mala índole.
  • ¿De dónde salen ustedes?
  • De aquí salen todos los crímenes.
  • No siempre salen bien las corazonadas.
  • Los que quieren medrar salen del pueblo.
  • No salen para Valladolid hasta el sábado.
  • ¿No ves cómo al andar le salen pa tras y pa lante?
  • De él salen las grandes ideas y las grandes bellezas.
  • Son muy pocas las que salen para volver a la perdición.
  • ¿Ve usted cómo salen las heces cuando se las quiere sacar?
  • Pues señor, llamo, entro, y me salen tres o cuatro tarascas.
  • Los labradores, por la mañana, salen al campo con sus yuntas.
  • Y ellos salen a la huerta y se sientan en sus piedras blancas.
  • Por cada ojo parece que le salen cuantas estrellas hay en el Cielo.
  • Las cosas bien hechas salen ellas solas, sin que nosotros queramos.
  • Al anochecer salen a la huerta y se sientan sobre unas piedras blancas.
  • Ya salen con que ha de ser bonito, ya con que ha de ser Fulano y si no, no.
  • Los señores salen y entran por las puertas de servicio, a cencerros tapados.
  • , son cosas que se ven a la prueba, y si salen mal, se debe callar y guardarlas.
  • ¡Ya me debía usted avisar antes! Si el chiquillo y la mujer no salen de aquí, yo me volveré loca.
  • Y en el horno cercano comienza el rumor de comadres que entran y salen con sus tableros en la cabeza.
  • Otras salen ya edificadas, bien para casarse, bien para servir en casas de personas respetabilísimas.
  • Allí se va por las mañanas, y no quita los ojos del portal de Santa Cruz, acechando si entran o salen.
  • Los dos, Azorín y el clérigo, salen del pueblo y van caminando por un tortuoso camino plantado de moreras.
  • Entran y salen en las iglesias mujeres con mantillas negras, hombres que remueven en el bolsillo los rosarios.
  • Pero lo más raro de todo es que cuando vemos un burro, lo que menos pensamos es que de él salen los tambores.
  • Sólo en las novelas malas se ven esos hijos de sorpresa que salen cuando hace falta para complicar el argumento.
  • La ropa que cuelgo me representa siempre hombres ahorcados, o difuntos que salen del ataúd con la mortaja puesta.
  • Fue cosa repentina, provocada por no sé qué, por esas misteriosas iniciativas de la memoria que no sabemos de dónde salen.
  • Pues tráete una docena, los llevamos y decimos que esas son las moñas que se les ponen a los toros cuando salen a la plaza, brrrr.
  • Sin embargo, así como de las familias campesinas salen a veces sutiles cortesanos, así también las plantas campestres se truecan en urbanas.
  • Era como una de esas arañas panzudas que están en su agujero, pero que, cuando sienten la tela que se mueve, salen en seguida a devorar la presa.
  • De aquí no salen añadió con torvo acento, y aquí no pierden el tiempo, que todavía nadie se la hizo a Barbacana sin que algún día se la pagase.
  • Pero lo de Juárez el negro salía de sus labios como una confesión forzada o testimonio ante tribunales, de esos que van quemando la boca a medida que salen.
  • Estos bravucones parece que se quieren comer el mundo, y en cuanto salen al mar parece que no tienen bastantes costillas para recibir los porrazos de los ingleses.
  • Al cabo de mil vueltas para arriba y otras tantas para abajo, se juntan, se separan, y de su empalme o bifurcación salen nuevos enlaces, madejas y marañas nuevas.
  • Fue como una concesión a las ideas malas que con tanta presteza surgían de su cerebro, como salen del hormiguero las hormigas, en larga procesión, negras y diligentes.
  • Decía que nada gustaba tanto a las nutrias como un periódico con buenas noticias, y aseguraba que si se dejaba un papel a la orilla del río, estos animales salen a leerlo.
  • Entran, salen, discurren por las calles devotas con mantillas negras, hombres con capas amplias, que se quejan, que sollozan, que hablan de angustias, que piensan en la muerte.
  • Pero lo más interesante de tal imperio está en el vestir de las señoras, origen de energías poderosas, que de la vida privada salen a la pública y determinan hechos grandes.
  • Por todas partes, en las paredes negruzcas, en las escaleras de piedra de algunas casas, en las tapias de los jardines, salen hierbas carnosas y relucientes, con florecillas azules y rojas.
  • Oílas todas, que por esto llaman a los enamorados de monjas solenes enamorados, por lo que tienen de vísperas, y tienen también que nunca salen de vísperas del contento, porque no se les llega el día jamás.
  • Y me consta que Don Nicolás Rubín, último poseedor de la mencionada tienda, era cristiano viejo, y ni siquiera se le pasaba por la cabeza que sus antecesores hubieran sido fariseos con rabo o sayones narigudos de los que salen en los pasos de Semana Santa.
  • Cuando una está encerrada entre tanta cosa de religión, misa va y misa viene, sermón por arriba y sermón por abajo, mirando siempre a la custodia, respirando tufo de monjas, vengan luces y tira de incensario, paice que le salen a una de entre sí todas las cosas malas o buenas que ha pasado en el mundo, como las hormigas salen del agujero cuando se pone el Sol, y la religión lo que hace es refrescarle a una la entendedera y ponerle el corazón más tierno.