Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra salga

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra salga en el contexto de una oración.

Término salga: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "salga" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra salga para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Salga usted inmediatamente.
  • Salga a ver si le encuentra.
  • Salga usted dijo el teniente.
  • El médico se empeña en que no salga.
  • Salga usted, salga usted, y por mí no tema.
  • Ande usted, salga usted le decía el médico.
  • Cuando éste salga de aquí, no nos veremos más.
  • Aunque salga mal algún negocio, no me arruinaré.
  • Salga usted dijo señalando a la puerta, salga usted.
  • Ya sale el mío de él, y Dios quiera que salga en bien.
  • Únicamente, que salga una temporadita, a ver cómo le prueba.
  • Además, ya he dispuesto que Conchita no salga más a la escalera.
  • ¡Salga usted de aquí, señor insolente, y no me duerma usted en Vetusta!
  • Yo estoy bregando con Maxi para que invente, para que salga por ahí con su poco de panacea.
  • Doña Lupe, hágame el favor de traerle la ropita, porque no está bien que salga a la calle con esa facha.
  • Pues lo que es mañana temprano se dijo volviendo a la alcoba, mañana tempranito, antes de que salga para el obrador, voy y la acogoto.
  • Siempre he sido Juan Claridades, y cuando una idea quiere salir de mí, le abro la puerta para que salga, porque si la dejo dentro, estallo.
  • ¡Qué cuña, si no es para esto, qué cuña, ya no aguanto más! En cuanto salga del despacho del jefe, me levanto la tapa de los sesos, como hay Dios.
  • Se le franquearon todas las puertas, abriéndolas de par en par y resguardándose tras las hojas de ellas, como se abren las puertas del toril para que salga la fiera a la plaza.
  • ¡Y ojalá les salga pronto el novio a ella y la novia a él! XXV EL otro grupo lo formaban en la familia, no Rosita y Ramiro, sino la mujer de éste, Caridad, y aquella su cuñada.
  • Sin embargo, no las tenía todas consigo, porque como se dan casos de que salga fallido lo que el corazón anuncia, pasaba el pobre chico horas de verdadera angustia, y a solas en su casa, se metía en unos cálculos muy hondos para averiguar el estado de los sentimientos de su querida.
  • Y mañana, cuando salga en los periódicos la extensa relación de lo ocurrido, no podréis imaginaros que la fiera en figura humana que mató al rival, a la novia y hasta a la mamá, si es que se decide a bajar, era el joven dulce y simpático que, pálido como un muerto, estaba hecho un poste cerca del cafetín.