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Ejemplos de oraciones con la palabra salto

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra salto en el contexto de una oración.

Término salto: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "salto" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra salto para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Dio un salto atrás.
  • Saltó en esto y dijo.
  • Daba un salto y decía.
  • Carraspique dio un salto.
  • Don Víctor dio un salto.
  • Saltó el soldado, y dijo.
  • Saltó tan presto la tía.
  • El corazón le dio un salto.
  • Levantose Rubín de un salto.
  • Hijo y Madre dieron un salto.
  • Don Víctor saltó en su silla.
  • , hasta que por último saltó.
  • Saltó el labriego, electrizado.
  • Saltó el de las ánimas, y dijo.
  • Una cosa saltó sobre mis hombros.
  • Don Víctor se puso en pie de un salto.
  • Saltó al suelo y se sentó en el banco.
  • Se levantó de un salto y trató de andar.
  • Pues del salto se ha ido al café de Zaragoza.
  • ¡Absurdo! exclamó Ripamilán dando un salto.
  • Se despertó a media noche y saltó de la cama.
  • Martín se apartó dando un salto hacia atrás.
  • Martín saltó del coche y desenvainó la espada.
  • No dijo eso saltó Juanito, suspendiendo la bebida.
  • ¡Ánimas benditas! De un salto salió al gabinete.
  • Saltó espantada de la cama, y llamó a los vecinos.
  • De aquí saltó la conversación a hablar de Jacinta.
  • En cuanto sepa el motivo, se planta aquí de un salto.
  • Quítate de ahí, mujer saltó Fortunata muy nerviosa.
  • Pero no, se mantuvo firme y saltó al bote con agilidad.
  • Con esto, el corregidor dio un salto hacia arriba, y dijo.
  • Si yo me creo capaz de dar un salto de un metro, lo daré.
  • ¿y el andar a salto de mata, ocultándose como un criminal?
  • De repente dio un salto, y levantándose se puso a dar paseos.
  • Del salto se puso Fortunata al otro extremo de la habitación.
  • Se preparó, y al detenerse el tren saltó al andén, desierto.
  • Descendió Urbide del pescante y tras él saltó el demandadero.
  • Asomó la cabeza y viendo que no había vigilancia saltó encima.
  • Y todo porque no se apartaba de un salto para dejar el paso libre.
  • Con rápido impulso saltó hacia aquel punto y recogió un objeto.
  • En un tris estuvo que Maxi diese el salto y cayese sobre la presa.
  • Saltó el marqués incómodo, anonadando a su contrario con una mirada.
  • Y elevando el tono casi hasta lo patético, saltó de repente con esto.
  • Doscientos metros antes detuvo Bautista los caballos y saltó del pescante.
  • Para usar de mis mañas no tenía aparejo, por no tener en qué dalle salto.
  • Si me creo capaz de dar un salto de dos o tres metros, quizá lo dé también.
  • Martín, cegado, saltó como un tigre sobre Carlos y le agarró por el cuello.
  • Y dígame, ¿al fin no saltó por alguna parte ese cariño que usted quería tener?
  • Tan presto saltó el descomulgado pariente de mi amo (digo el estudiantón) y dijo.
  • ¡Santa Bárbara! gritó Quintanar cerrando los ojos y poniéndose en pie de un salto.
  • Nuestro bote dió un salto al ser arrastrado por la goleta y comenzó a hundir la proa en el agua.
  • Del salto se plantó Maxi en la cama, quedándose un instante con los brazos y las piernas en alto.
  • Y diciendo esto, saltó del carro y fuese al otro, según pareció, por darme lugar que la hablase.
  • Estaba recogiendo el servicio, y él saltó contra mí, diciéndome que para arriba y que para abajo.
  • Pasó con prodigioso salto por encima de la familia, galopando furiosamente á través de los campos.
  • El cura de Naya saltó a su vez, sin que ninguna mosca le picase, y prorrumpió en juvenil carcajada.
  • Puedes cogerlo, está descargado dijo Maxi, que de un salto se había dejado caer del furor a la piedad.
  • De un salto puso recta su pesada y musculosa humanidad, y echó á correr sin aguardar más explicaciones.
  • Pero si se cree usted capaz de dar un salto de cincuenta metros, no lo dará usted por mucha fe que tenga.
  • Apoyando las manos en el respaldo, agachó el cuerpo y meneó las caderas como los tigres que van a dar el salto.
  • Avanzaba un poco, retrocedía, daba la impresión de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve.
  • Ana que descansaba, vestida, sobre su pobre lecho, saltó de él a las primeras palabras de aquella conversación.
  • ¡a un lado! Juanito saltó hacia atrás instintivamente, al sentir en su rostro el bufido ardoroso de dos caballos.
  • Cuando estuvo mejor, aún más fuerte, huyó la pereza del colchón y saltó al suelo y rezó sobre la piel de tigre.
  • Obedecía a un empuje superior a su voluntad, cuando se lanzó hacia ella con la rapidez y el salto de un perro de presa.
  • Empezaba á caer la tarde, cuando el herido, despreciando las protestas y ruegos de las dos mujeres, saltó de su camón.
  • Y en cuanto tal hizo, saltó a los brazos de su mujer, llenándole de besos la frente, sin acordarse de que había testigos.
  • Tanto valía entonces esto como dedicarse a bandolero sin protección, por lo que toca a la necesidad de vivir a salto de mata.
  • ¡Ahora iba lo bueno! Y saltando al mismo tiempo los dos, cada uno por lado distinto, encontráronse en lo más alto de su salto.
  • De modo que es tontería oponerse a lo que tengo pensado, porque salto por encima de todo y si me ponen delante una pared la paso.
  • Yo le puse bien derecho enfrente del pilar, y doy un salto y póngome detrás del poste como quien espera tope de toro, y díjele.
  • Saltó al patio, única manera de comunicarse con el convento desde la sacristía, y abalanzándose a Mauricia le sujetó ambos brazos.
  • Pero se estuvo durmiendo toda la mañana del 23, por lo que pudo Jacinta dar otro salto, acompañada de Rafaela, a la calle de Mira el Río.
  • Luego, un hombre rubio, al parecer extranjero, y después saltó una muchacha morena, que ayudó a bajar a una señora gruesa, de pelo blanco.
  • Y hasta en su misma casa introducía reformas radicales, pasando la familia con violento salto de la comodidad mediocre a la ostentación aparatosa.
  • ¡Aurora, Aurora es! exclamó la joven dando un salto en su lecho, y mirando a su marido como miran las personas de honor que han recibido una bofetada.
  • No sabía de qué, Ana, desnuda, viendo a trechos su propia carne de raso entre la holanda, saltó al rincón, empuñó los zorros de ribetes de lana negra.
  • ¡Bravo, Chim! dijo Tommy, y dió unas cuanlas volteretas y un magnífico salto mortal, seguido de Mari Zancos, que había tomado al grumete por su protector.
  • Volvióse rápidamente, y á la difusa luz de las estrellas creyó ver un bulto negro saliendo del camino con silencioso salto y ocultándose detrás de un ribazo.
  • Pero a pesar de esto, una vez trasbordados los heridos, el embarco fue fácil, porque los marineros se precipitaban en ellas deslizándose por una cuerda, o arrojándose de un salto.
  • La víctima no daba acuerdo de sí, y aprovechando aquel momento el bárbaro señorito, que vio pasar su coche, lo detuvo, montose en él de un salto y ¡hala!, partieron los caballos a escape.
  • Púsose Mauricia de un salto en el rincón frontero al corredor donde las madres estaban, y desde allí las miró con insolencia, sacando y estirando la lengua, y haciendo muecas y gestos indecentísimos.
  • Saltó impetuosamente los peldaños, precipitándose en el corredor a tientas, guiado por su instinto de perseguidor de alimañas ágiles, que oye delante de sí el apresurado trotecillo de la hermosa res.
  • Las tiraban del rabo, cogíanlas de las piernas, obligándolas á andar con las patas delanteras, las hacían rodar por los ribazos ó intentaban cabalgarlas colocándose de un salto sobre sus sucios vellones.
  • Pero los muertos no entienden razones, y el espectro, procediendo como un bandido, sonreía ferozmente, y de un salto se subía á la cama, sentándose sobre él, oprimiéndole la herida del hombro con todo su peso.
  • El Magistral, perdiéndose por senderos cubiertos por los árboles, bajaba hacia Vetusta cantando entre dientes, y tiraba al alto el capullo que volvía a caer en su mano, dejando en cada salto una hoja por el aire.
  • ¡Señores gritó Joaquín si en la otra vida no hay cante o es cante adulterado, renuncio al más allá! Y dio un salto sobre la mesa agarrándose a una columna y comenzó un baile flamenco con perfección clásica.
  • Daba vueltas, barría el polvo con la cola, se acercaba al agua, bebía, de un salto llegaba al seto, se escondía un momento entre las ramas bajas de la zarzamora, por pura curiosidad, volvía a aparecer, siempre alegre, pizpireta.
  • De un salto se puso sobre una pipa medio podrida que estaba allá arrinconada, y haciendo escala de unos restos de palos de espaldar clavados entre la piedra, llegó, gracias a unas piernas muy largas, a verse a caballo sobre el muro.
  • Y al cabo de un rato, su mente saltó de improviso con una idea nueva, expresada en medio de los ahogos de la desesperación, como un rayo que atraviesa las nubes y momentáneamente las horada, las ilumina con sus refulgentes dobleces.
  • Figúrese usted refirió el médico que Barbacana tiene a sus órdenes otro facineroso, un paisano de Castrodorna, conocido por el Tuerto, que va y viene a Portugal a salto de mata, porque una noche cosió a puñaladas a su mujer y al amante.
  • Sonrió el cochero, sacudió un latigazo al aire, el caballo extenuado saltó sobre la carretera dos o tres minutos, y como si aquello fuese una falta de formalidad indigna de sus años, que eran muchos, volvió al paso perezoso sin protesta de nadie.
  • La ceguera de la cólera y la penumbra crepuscular no le permitieron distinguir si era hombre ó mujer, pero vio cómo de un salto se metía dentro y cerraba la puerta de golpe, asustado por aquella aparición próxima á echarse la escopeta á la cara.
  • El Magistral había sido pastor en los puertos de Tarsa ¡y era él, el mismo que ahora mandaba a su manera en Vetusta! En este salto de la imaginación estaba la esencia de aquel placer intenso, infantil y material que gozaba De Pas como un pecado de lascivia.
  • Juan Pablo sentía increíbles deleites en ir al café, hablar mal del Gobierno, anticipar nombramientos, darse una vuelta por los ministerios, acechar al protector en las esquinas de Gobernación o a la salida del Congreso, dar el salto del tigre y caerle encima cuando le veía venir.
  • Pero no había más remedio que dar el salto del Norte al Sur de Madrid, pues teniendo Maximiliano que pasar la mayor parte del tiempo en la botica de Samaniego, era una falta de caridad hacerle recorrer dos veces al día los tres cuartos de legua que separan el barrio de Chamberí del de Lavapiés.
  • Cruzó setos, saltó hondonadas y zanjas, no comprendió por dónde ni cómo, pero el caso es que, arañado, ensangrentado, sudoroso, jadeante, se encontró en los Pazos, y maquinalmente volvió al punto de partida, la capilla, donde entró, enteramente olvidado de los cuatro cuartos, primer móvil de sus aventuras todas.
  • Aun apenas lo había acabado de decir cuando se abalanza el pobre ciego como cabrón, y de toda su fuerza arremete, tomando un paso atrás de la corrida para hacer mayor salto, y da con la cabeza en el poste, que sonó tan recio como si diera con una gran calabaza, y cayó luego para atrás, medio muerto y hendida la cabeza.
  • La catástrofe tuvo lugar a la noche siguiente, pues habiéndose permitido Rubín algunas reticencias desfavorables a la reputación de la Virgen María, saltó Pedernero de su asiento, trémulo y descompuesto, en estado de horrible agitación, y lanzó a su contrario anatema tan furibundo que los amigos tuvieron que sujetarles.
  • ¡Y a todas éstas, ni una sonrisa, ni un salto, ni una monada, ni una veloz carrera, ni un poco de olé, ni esconderse de mí para que la buscara, ni fingirse enfadada para reírse después, ni una disputilla, ni siquiera un pescozón con su blanda manecita! ¡Terribles crisis de la existencia! ¡Ella se había convertido en mujer, y yo continuaba siendo niño! No necesito decir que se acabaron los retozos y los juegos.