Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra santo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra santo en el contexto de una oración.

Término santo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "santo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra santo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Santo, no.
  • Es un santo.
  • Es usted un santo.
  • ¿y a santo de qué?
  • Porque eres un santo.
  • Tenía fama de santo.
  • Fortunata, soy un santo.
  • Uno diablo y otro santo.
  • Para algunos era un santo.
  • Murió el miércoles Santo.
  • Una y no más, Santo Tomás.
  • ¡qué ha pasado, Santo Dios!
  • Santo, eso sí, pero montaraz.
  • No dejaba santo que no llamaba.
  • ¡Fiel a mí! ¿a santo de qué?
  • Y ahora que está hecho un santo.
  • Pero aguarde usted, santo varón.
  • Santo Cristo, no quiero pensarlo.
  • Te vas, pues muy santo y muy bueno.
  • ¡qué simplezas dice usted! Santo.
  • El Viernes Santo amaneció plomizo.
  • Su señor marido pide como un santo.
  • Defendemos el santo garbanzo, señora.
  • Señores, o sobro yo o sobra el santo.
  • Y ahí le tienes, un santo silencioso.
  • ¿Querrás saber más que Santo Tomás?
  • Y a mí me parece que el santo es usted.
  • Nada convenía a Paula como un amo santo.
  • ¡Santo Cristo de Burgos, cortinas verdes!
  • Verdaderamente, aquel hombre era un santo.
  • De Pas parecía un santo bajado del cielo.
  • Pues bien, el santo grupo estaba disuelto.
  • Sí, desnudaba a un santo para vestir a otro.
  • Que a mí también se me fue el santo al Cielo.
  • Este era un medio muy santo, pero había otros.
  • Tenemos un Obispo que es un santo, un Magistral.
  • Yo bien sé que lo mejor es que uno sea un santo.
  • ¿Se acuerdan ustedes del paseo de Viernes Santo?
  • Si él no se acuerda ya ni del santo de mi nombre.
  • Si no hubiera más remedio, muy santo y muy bueno.
  • Masculinos el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
  • No vuelvas a acordarte más del santo de su nombre.
  • Toda la Mitología era una locura, según el santo.
  • Este Villasús vivía en la Cuesta de Santo Domingo.
  • ¡Lo mismo que la otra, la señora del Espíritu Santo.
  • En efecto, don Pompeyo duró hasta el miércoles Santo.
  • Todos ardían en el santo entusiasmo de la maledicencia.
  • ¿Y entonces, santo de Dios, a qué tenernos embromados?
  • Todo el santo día estaban riñendo, de pico se entiende.
  • ¡Qué hombre, Santo Dios, qué hombre! No pasó de esto.
  • Porque si esta lo descubría, ¡Santo Cristo de los Guardias.
  • ¡Qué tendrán que ver Santo Tomás ni el padre Suárez con.
  • Es el Cristo que sacamos en la procesión del Santo Entierro.
  • No se dice Jacometrenzo, ni Espiritui Santo, ni indilugencias.
  • ¡Buen día de su santo! Le he dicho la verdad, toda la verdad.
  • ¡Sí, sí, tú que eres santo! replicaba la madre con alaridos.
  • ¡Y te atreves a decirlo! ¿De dónde procede el Espíritu Santo?
  • ¿Y cree usted, santo de Dios, que no se me había ocurrido a mí?
  • ¿Pero de veras no le has rezado un Credo al Santo Apóstol, judío?
  • Vi Estuvo con un humor de mil diablos todo el Jueves y Viernes Santo.
  • Dice que aquí me manda un santo para que me predique y me convierta.
  • Sí, pero mi presbítero es un cura apreciabilísimo, un santo varón.
  • La fiesta del santo popular verificábase con el aparato de costumbre.
  • Y Ana, su dulce amiga, no mentía jamás y menos en el tribunal santo.
  • Aquel santo varón no sabía lo que era un ultraje de aquella especie.
  • Muy santo y muy bueno que al raquitismo se apliquen los reconstituyentes.
  • Sin embargo, el canónigo era un santo, la traición no había sido suya.
  • ¡Cuánto desastre, Santo Dios, causado por las torpezas de un solo hombre!
  • Santo Domingo solo, tomaba una quinta parte del área total de la Encimada.
  • ¡Dios santo! Sí, era la escena misma, tal cual se la había figurado él.
  • Yo le digo a usted que ningún Santo Padre ha podido sostener ese disparate.
  • Quitó la almohada, quedándose con las rótulas apoyadas en el santo suelo.
  • Aquí se despide otra vez, dándome consejos y echándoselas de santo varón.
  • Desde entonces aquella mujer de hierro había dominado al pobre santo de cera.
  • La creí cuerpo santo y la podredumbre de su cuerpo me está envenenando el alma.
  • ¡Y pensar que había quien calumniaba a aquel santo suponiéndole cargado de oro!
  • No había tienda sin tertulia, como no podía haberla sin mostrador y santo tutelar.
  • Fue el Jueves Santo por la mañana cuando Juanito se decidió a emprender el asunto.
  • Tengo yo que llevarte allí, para que conozcas al Santo y lo abraces muy apretadito.
  • Levantando la cortinilla, buscó un momento en el misterioso, santo y venerado hueco.
  • Fueron después a la Cuesta de Santo Domingo, y se detuvieron delante de una casa grande.
  • Después el rosario con su coronilla, un padrenuestro a cada santo de la Corte Celestial.
  • No es santo, ni es bueno, amiga mía, que al ver a un libertino en la celda de una monja.
  • Era que para las señoras de Vetusta, Bermúdez era un sabio, un santo, pero no un hombre.
  • El pobre tío es un santo, pero un santo de libro, y aunque cura, al fin y al cabo hombre.
  • El círculo se llamaba La Libre Hermandad, nombre feo, poco español y con olor nada santo.
  • No sabía de qué hablaban, se le había ido el santo al cielo con los cortes de la sotana.
  • Más valía que no la viera jamás, porque si la veía, de fijo se le iba el santo al Cielo.
  • Mas como no era tiempo de gastarlo en decir gracias, alumbrado por el Spíritu Santo, le dije.
  • Sí, sí, le volvían la espalda a él, el santo, el hombre de genio, el mártir de la piedad.
  • Pues ellos te ponen vestido de santo, o de caballero, o de Padre Eterno, y te sacan el retrato.
  • El rato que pasé, Jesús Santo! ¡Todo se me volvía apartar mis ojos de ella por no cortarme.
  • Creeríase que no habían hecho en su vida otra cosa más que estar picoteando todo el santo día.
  • Por más que diga ese santo varón, tales arrepentimientos me parecen a mí las coplas de Calainos.
  • Al final de esta calle se encontraron con la iglesia del Santo Sepulcro y se pararon a contemplarla.
  • ¡Y qué novia, Santo Dios! No había mas que oir á los parroquianos cuando parloteaban ante su mesa.
  • Señor san Corpus Criste, y Corpus Christi no es santo sino el día de la institución del Sacramento.
  • Como ella, que tenía lleno el corazón de amor para todos y de fe en Dios y en el santo obispo de Hiponax.
  • Hablaba del Niño Jesús, entraba en las casas con Deo gracias, decía lo del Espíritu Santo sea con todos.
  • A la señora de pueblo le llamó la atención la cabeza del santo, que desde que se ve una vez no se olvida.