Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sean

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sean en el contexto de una oración.

Término sean: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sean" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sean para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No sean ustedes tontos.
  • Hay pocos chicos que sean así.
  • Pues que no sean ellos atrevidos.
  • Pues no te diré que estas sean todo.
  • No admito argumentos que no sean racionales.
  • Con tal de que no sean ingleses, los acepto.
  • Francamente, don Julián, según ellas sean.
  • Que sean al treinta por ciento, como la otra vez.
  • Las cosas son como son, no como deseamos que sean.
  • Quien manda manda, y está dispuesto que no sean las cosas así.
  • Sí, quizás sean menos ágiles de pensamiento que los alemanes.
  • Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía.
  • Y si quiere usted verla furiosa, háblele de obras que no sean las del asilo.
  • He vivido siempre libre y ya las cadenas no son para mí, aunque sean de oro.
  • Pero a la mañana siguiente, todas, sean las que fueren, aparecerán muertas.
  • Finalmente, que me dio el guano, o sean ocho mil reales, cogió su pagaré, y a vivir.
  • Un endivido, que se pasó su santísima vida bregando porque los españoles sean libres.
  • Calla, tonta, mi mujer se vuelve loca por todos los niños del universo, sean de quien fueren.
  • Y si me apuras, te diré que conviene que los chicos no sean tan encogidos como los de entonces.
  • Muy bien hiciste en quebrarle la cabeza, que esas cosas, aunque sean verdad, no se han de decir.
  • Coja usted la pluma, y ponga que es mi voluntad que esas acciones sean para doña Guillermina Pacheco.
  • Pero hay mucho tonto, mucho inocente, y el Gobierno debe velar por los tontos para que no sean engañados.
  • Replicó la otra tranquilizándola Dicen que aunque los pecados de una sean tantos como las arenas de la mar.
  • Pues aunque los pecados de una sean más que las arenas, Dios los perdona cuando una se arrepiente de verdad.
  • ¡Lo que verá toda esa gente menuda cuando sean hombres! Ya se sabía que esto era el exordio de su historia.
  • Es una lástima les dijo una vez Garmendia que los vascongados, a pesar de ser tan religiosos, sean tan borrachos.
  • Por grandes que sean sus resentimientos, chica, creo que en cuanto le hablen de volver contigo, se le hace la boca agua.
  • Pues ¿quién ignora que dos amigos, como sean codiciosos, si están juntos, se han de procurar engañar el uno al otro?
  • Y como Fortunata no le debe dinero, ni se lo deberá nunca, porque estoy yo para impedirlo, ha de llegar día en que sean amigas.
  • Y yo siento, al llegar aquí, el tener que dolerme de que las palabras a veces sean demasiado grandes para expresar cosas pequeñas.
  • Luis Vives escribe que los jóvenes deben, ante todo, procurar cautela y recelo en resolver y juzgar las cosas, por pequeñas que sean.
  • Y era de ver cómo aquellas casuchas, apiñadas, se enchufaban, y saltaban unas sobre otras, y se metían los tejados por los ojos, o sean las ventanas.
  • El vicario no tiene sueldo fijo, pero cobra el aprovechamiento de los derechos de su judicatura, y para que sean crecidos y suculentos sabrá ingeniarse sagazmente.
  • No puedo negar que sentí mucho la nueva afrenta, pero holguéme en parte (tanto pueden los vicios en los padres, que consuela de sus desgracias, por grandes que sean, a los hijos).
  • Hasta que ciertas tenacidades de carácter que en la niñez eran un defecto, agradábanle cuando Jacinta fue mujer porque no es bueno que las hembras sean todas miel, y conviene que guarden una reserva de energía para ciertas ocasiones difíciles.
  • Y lo que más es de notar es que nunca nos enamoramos sino de pane lucrando, que veda la orden damas melindrosas, por lindas que sean, y así, siempre andamos en recuesta con una bodegonera por la comida, con la huéspeda por la posada, con la que abre los cuellos por los que trae el hombre.
  • Y yo pensaba que todos los esfuerzos por la generación de un pueblo próspero serán inútiles mientras estos campos no tengan agua, mientras estas tierras paniegas no sean abonadas, mientras no desaparezca el sistema de eriazos y barbechos, mientras las máquinas no realicen pronta y esmeradamente el trabajo de las industrias anexas.
  • ¡Y qué bien sabe hacerlo el muy ladrón! Se confiesa a menudo, entrega cantidades en las sacristías, diciendo que las ha cobrado de más por un error y quiere sean para los pobres, y hasta se murmura si es él ese ramoso sujeto que, con el incógnito de Un cualquiera, envía dinero a la Junta de Instrucción Obrera cuando ésta sufre apuros.