Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "seguía" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra seguía para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Y seguía.
- Seguía oyendo.
- Seguía leyendo.
- Seguía soñando.
- Y la otra seguía.
- Seguía lloviendo.
- Y por aquí seguía.
- Me seguía, distante.
- El piano seguía sonando.
- La puerta seguía cerrada.
- Entonces seguía pensando.
- Barinaga seguía diciendo.
- Pero las seguía casi siempre.
- Margarita seguía en Valencia.
- La mañana seguía cenicienta.
- Seguía por la iglesia adelante.
- Lulú seguía con la tiendecita.
- Nuestro barco seguía navegando.
- Y por aquí seguía la retahíla.
- Fortunata seguía pegando gritos.
- Andrés las seguía con la vista.
- En la cocina seguía la algazara.
- Fortunata seguía dando cabezadas.
- El ruido seguía, dale que tienes.
- El ruido seguía, dale que tienes.
- Ella, en tanto, seguía observando.
- Pero luego seguía andando despacio.
- La cuerda seguía en el mismo sitio.
- El mar seguía cada vez más furioso.
- Pasaba esto mientras seguía leyendo.
- Me preguntó cómo seguía el señorito.
- Mesía, callando, seguía a don Víctor.
- ¡al primo le seguía gustando más Rita!
- Fortunata seguía en el cuarto de la ropa.
- Seguía siendo esbelto, pero no formidable.
- El angelote seguía llorando a moco y baba.
- Para mayor desgracia, la joven seguía hablando.
- Vinculete callaba y seguía recibiendo codillos.
- Fortunato leía las pruebas y seguía sonriendo.
- El cura de Boán le seguía limpiándose el sudor.
- Frayburu seguía en su desolación y en su tristeza.
- El pañuelo seguía en la muralla ondeando al viento.
- Seguía pálida, pero había vuelto a engordar un poco.
- Seguía siendo tan católica y tan clerical como antes.
- Algunas miraban el motor de viento que seguía inmóvil.
- Pero el pobre lugareño seguía diciendo que sí a todo.
- El odio silencioso y reconcentrado le seguía en su camino.
- Juanito seguía contemplando el aspecto desolado del porche.
- Seguía figurándoselo como un escudo bien labrado y fuerte.
- A pesar de todo seguía confesando a menudo con don Fermín.
- Y echó a andar, dialogando con el capellán que le seguía.
- Madrid seguía inmóvil, sin curiosidad, sin deseo de cambio.
- Seguía aquel calor exasperante, aquel aire inflamado y seco.
- ¡qué escándalo!, pensó don Fermín, que seguía inmóvil.
- Seguía encontrando en la oración mental delicias inefables.
- Petra seguía hablando, pero hacía rato que De Pas no la oía.
- Todavía seguía el crepúsculo cuando nos acercamos al pontón.
- Agitábase nerviosa en su asiento, pero callaba y seguía sonriendo.
- La quería mucho, seguía adorándola con un respeto casi religioso.
- El Arcipreste renunciaba a la Regenta, ¿pues qué dignidad seguía?
- ¿Quién duda seguía pensando, que es prudente evitar el escándalo?
- Él daba ejemplo de ateísmo por todas partes, pero nadie le seguía.
- Ya estaba Mesía en la calleja y su amigo seguía apuntando al cielo.
- Seguía molestándole y conocía ya él mismo que le olía mal la boca.
- Seguía cantando y el otro ¡plum!, se chapuzaba otra vez en su lectura.
- Oh sí, estuve loca seguía Anita espantada todavía estuve loca una hora.
- Luisito tenía un gato viejo que le seguía, y que decía que era un brujo.
- Y seguía con mirada de envidia á todos los que marchaban hacia la taberna.
- Petra temblaba, pero seguía dispuesta a mentir si le preguntaba por el ama.
- Cuando su tía entró con el chocolate, Maxi seguía tan disparado como antes.
- El ronquido angustioso del enfermo seguía sonando, cada vez más desgarrador.
- Por lo demás, él seguía considerando que ante todo era un hombre político.
- Doña Manuela se animaba y seguía hablando, No es que ella fuese derrochadora.
- ¿Y aún seguía allí, tieso como un poste, importunándola con sus miraditas?
- Zurbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto.
- Lo de Maxi sería un disparate, ella seguía creyendo que era una burrada atroz.
- ¡Miradla qué facha! Quiere venir con nosotros a Belén.) Y la Curriqui seguía.
- La boca muy abierta y desdentada seguía a su manera los aspavientos de los ojos.
- Después de un recodo de la senda que seguía, Ana vio de repente nuevo panorama.
- Mesía había jurado, y seguía jurando todos los días, una eternidad de amores.
- Mauricia seguía dando besos al aire y diciendo cosas que enternecían a las demás.
- Y en este tono seguía la tía Quica la relación de todas sus desdichas de familia.
- En la clase se hablaba, se fumaba, se leían novelas, nadie seguía la explicación.
- Y seguía velando por los árboles de don Víctor y por su honor tal vez en peligro.
- La madre la seguía sin verla desde la cama, para hacerle toda clase de indicaciones.
- La falla seguía ardiendo, con sus estallidos de leña vieja, que sonaban como tiros.
- Anselmo alumbraba por los pasillos del caserón a su amo a quien seguía el Magistral.
- Era ahijado de Don Baldomero I, y por esto seguía llamando padrino a Don Baldomero II.
- Y seguía filosofando para venir a parar en que Anita era la mejor muchacha de Vetusta.
- Nadie miraba el reloj del comedor, que seguía indiferente marcando el curso del tiempo.
- Hablaban de la guerra carlista, que seguía como una enfermedad crónica sin resolverse.
- Seguía con la mirada disimuladamente las idas y venidas de Petra, que servía a la mesa.
- Seguía por la izquierda el gabinete de Barbarita, luego otro aposento, después la alcoba.
- El afortunado bolsista seguía abominando de la tienda y del mezquino comercio al por menor.
- Andrés seguía apoyado en la pared, cuando sintió que le agarraban del brazo y le decían.
- Más enternecida estaba la Regenta, que seguía en su libro la sencilla y sublime narración.
- Un martirio que añadía a los que la vida le había traído y seguía trayendo sin buscarlos.
- La criatura seguía alborotando, y su madre se quejaba de un desasosiego que no podía explicar.
- Y mientras seguía su curso la conversación, sonaba a cada instante la campanilla de la puerta.
- Con verdadero ahínco, Maximiliano seguía torneando en su cabeza las ideas de la noche anterior.