Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra seguros

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra seguros en el contexto de una oración.

Término seguros: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "seguros" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra seguros para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No había rincones seguros contra el atrevimiento de los amigos íntimos.
  • Por eso yo te traigo aquí los medios tóxicos, que son callados y seguros.
  • Daba y tomaba letras sobre Londres y representaba a dos Compañías de seguros.
  • 1.º A favorecer en cuanto pudiese los amores, que él daba por seguros, de la Regenta y Mesía.
  • La cordialidad entre nosotros y los de fuera iba estableciéndose, pero aun no estábamos muy seguros.
  • Pongámonos en un punto de vista imparcial, y no hagamos juicios temerarios antes de tener datos seguros.
  • Hay algo de seguros mutuos contra el castigo, razón por la cual se miran los hechos de fuerza como la cosa más natural del mundo.
  • Y, por último, los dedos seguros y expertos del pianista han hecho brotar las notas enérgicas, altivas, con que comienza el conocido concierto de Chopín en mi menor.
  • Del convento ampuloso y plateresco de las Clarisas había hecho el Estado un edificio para toda clase de oficinas, y en cuanto a San Benito era lóbrega prisión de mal seguros delincuentes.
  • Y nunca estaba Jacinta más celosa que cuando su marido se daba aquellos aires de formalidad, porque la experiencia le había enseñado a conocerle, y ya se sabía, cuando el Delfín se mostraba muy decidor de frases sensatas, envolviendo a la familia en el incienso de su argumentación paradójica, picos pardos seguros.
  • Que, a pesar de la gran influencia de la casa y de ejercer su nombre bastante prestigio entre los paisanos, la aristocracia montañesa y los curas, la tentativa importaría un comino si no la hubiese tomado de su cuenta Barbacana y no le ayudase un poderoso cacique subalterno, que antes fluctuaba entre el partido de Barbacana y el de Trampeta, pero en esta ocasión se había decidido, y era el mismo mayordomo de los Pazos, hombre resuelto y sutil como un zorro, que disponía de numerosos votos seguros, pues muchísima gente le debía cuartos que tenía esquilmada la casa de Ulloa a cuyas expensas se enriquecía con disimulo y que este solemne bribón, al arrimo del gran encausador Barbacana, se alzaría con el distrito, si no se llevaba el asunto a rajatabla y sin contemplaciones.