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Ejemplos de oraciones con la palabra sentar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sentar en el contexto de una oración.

Término sentar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sentar" aquí tienes una selección de 27 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sentar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Déjame sentar que vengo sofocadísima.
  • No es nada de particular le dijo, haciéndola sentar a su lado.
  • Pero Refugio le tiró de los faldones y le hizo sentar a su lado.
  • La mandó sentar a su lado, y aun quiso seguir en su solaz inocente.
  • El director era hombre muy expeditivo, y sin hacerle sentar le dijo.
  • Sentar a Perucho en una silleta baja y ponerle en brazos a la chiquitina.
  • Se levantó, y Fortunata le tiró del vestido para hacerla sentar otra vez.
  • Luego vi a doña María Victoria, ¡qué excelente señora! Hízome sentar a su lado.
  • Le tomó la mano a su mujer, y haciéndola sentar a su lado, le dijo a boca de jarro.
  • Hubiera sido imposible convencer a la vieja de que se podía sentar a la mesa con sus amos.
  • Casi siempre son las faldas las que deciden quién se ha de sentar en los coros de las catedrales.
  • Don Evaristo, la hizo sentar a su lado en el sofá, y con voz clara y firme le habló de esta manera.
  • No solía discutir, prefería sentar su opinión lacónicamente, sin cuidarse de convencer a quien le oía.
  • ¡Jesús! Mira, esta noche le voy a sentar junto a ti, a ver, si después de la cena se atreve a decírtelo.
  • La Delfina se volvió a sentar junto a su marido y miraba entre espantada y compasiva al desgraciado Don José.
  • Pues pensando en su sobrina, vino a sentar ciertas bases que discutió consigo misma, dándolas al fin por indestructibles, a saber.
  • Llegó a sentar como principio general que todos los maridos quieren más a sus mujeres eventuales que a las fijas, aunque hay excepciones.
  • Entró Don Baldomero de la calle cuando ya se iban a sentar a la mesa, y dijo con la mayor naturalidad del mundo que le había caído la lotería.
  • Quedábase muy convencida después de sentar estas arrogantes afirmaciones, y la satisfacción le producía tal contento, que se ponía a cantar en voz baja, arrullando a su hijo.
  • Concurriendo al de Gallo o al de la Concepción Jerónima cuando quería hacerse el invisible, y por fin, sentar sus reales en uno de los más concurridos y bulliciosos de la Puerta del Sol.
  • Los que habían emprendido el viaje para morir en un hospital, vegetar toda la vida como dependientes de corto sueldo o sentar plaza en el ejército de Cuba, ésos no eran tenidos en cuenta.
  • Anduve detrás de mi madre, cogido a su falda, sin dejarla hacer nada, hasta que vino el viejo Irizar, con su traje negro y su sombrero de copa, y me tuve que sentar junto a él en el banco del centro.
  • Cuando Maxi iba, su cuñada le hacía sentar a su lado, y le mimaba y atendía mucho, con sentimientos compasivos y de protección familiar, permitiéndose también tutearle y darle consejos higiénicos.
  • Pero él creyó oportuno mostrarse cariñoso, y la hizo sentar a su lado para pasarle la mano por la cara y hacerle algunas zalamerías de las que se emplean con los niños cuando se les quiere hacer tomar una medicina.
  • Don Víctor salió de la huerta y atravesando prados, pumaradas y tierras de maíz, buscó entre las casuchas vecinas la bajada al río Soto, y por su orilla el lugar más a propósito para sentar sus reales y pescar, en cuanto volviese Anselmo con los trastos necesarios.
  • Rubín e Izquierdo estaban sentados en el sofá de la sala, ambos silenciosos, Fortunata llamó a Ballester y a Platón para contarles lo que había hecho, y en tanto Guillermina se fue a sentar junto a Maximiliano, insinuándose con él por medio de una sonrisa de benignidad.
  • También solía equivocarse al sentar una partida, y cuando firmaba la correspondencia, daba a los rasgos de la tradicional rúbrica de la casa una amplitud de trazo verdaderamente grandiosa, terminando el rasgo final hacia arriba como una invocación de gratitud dirigida al Cielo.