Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "separado" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra separado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Cada ciudadano de Alcolea se sentía tan separado del vecino como de un extranjero.
- Separado de los demás vetustenses que habían sido, por un muro que era una deshonra.
- Petra, mientras hablaron el Magistral y Ana, se había separado discretamente dos pasos.
- Aun el mismo Mesía, que al cabo no se ha separado de la Iglesia, es católico, religioso.
- Entonces se han separado de la taquilla y las cuatro, con las cabezas juntas, cuchicheaban.
- Levantó la cabeza y vio que se había separado del pretil, siguiendo por el camino de ronda.
- Visita se había separado en la plaza de la Catedral para ir al asunto de la Libre Hermandad.
- En un solo día ¡cuánta felicidad! Ana y la influencia que se habían separado de él volvían a un tiempo.
- Cuatro, seis álamos esbeltos se han separado del boscaje y se adelantan a mirarse en un ancho y claro arroyo.
- Se la había separado sistemáticamente del trato íntimo de los hombres, como se aparta del fuego una materia inflamable.
- El obispo come un poco separado de la mesa, con ademanes distraídos, como olvidándose a veces de que ha de continuar en la tarea de engullir las viandas.
- Aquella niña en cuanto la habían separado de una vida vulgar, en poder de un padre extraviado y liberalote, y la habían alimentado bien, había recobrado el tipo de la raza.
- Creyó ver que hablaba con un hombre, el cual seguía la misma dirección que ella, aunque algo separado, como van siempre los novios en la huerta, pues la aproximación es para ellos signo de pecado.
- Sólo con recordar la dulzura de San Agustín al reconciliarse en su cátedra con un amigo que asistió a oírle, del cual vivía separado, sentía Ana inefable ternura que le hacía amar al universo entero en aquel obispo.
- El canónigo Döllinger, de quien no sabía más sino que existía y que se había separado de la Iglesia, le seducía por su tenacidad, que le recordaba la de su tierra, Aragón, el reino más noble y testarudo del Universo.
- Ahora recordaba las veces que le había encontrado por la mañana en el camino, y hasta le parecía que Tonet procuraba marchar siempre al mismo paso que ella, aunque algo separado para no llamar la atención de las mordaces hilanderas.
- ¡Bueno se iba a poner Feijoo, al saber que la chulita había hecho mangas y capirotes de la doctrina práctica expuesta con tanto ardor y cariño por el simpático anciano, cuando dispuso la separación! ¡Cuánto mejor no haberse separado de aquel hombre sin igual! ¡Ella le habría soportado en su vejez caduca, y habría sido feliz cuidándole como se cuida a un niño inocente! Al llegar a la Plaza de los Carros, y al ver la calle de Don Pedro, pensó que no tendría valor para contarle a su amigo sus últimas calaveradas.