Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sereno" aquí tienes una selección de 70 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sereno para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Estaba muy sereno.
- Sereno, podría estarlo.
- Y me ha dicho el sereno.
- Pero se serenó, diciendo.
- ¿No ves qué sereno estoy?
- El sereno le abrió la puerta.
- El cielo estaba sereno y puro.
- El Casino contestó el sereno.
- El salvaje nunca ha ido sereno.
- Y se le demudó el rostro sereno.
- El sereno volvió a cantar las doce.
- Ya sabes que el sereno se llama Paco.
- El sereno cantó las doce a lo lejos.
- Llamó al sereno que tardó en venir.
- No bastó la intervención del sereno.
- ¿Ve usted lo frío y sereno que estoy?
- Llamaron al sereno, les abrió, entraron.
- Muchísimo se alegraba de verle tan sereno.
- El sereno cantó la hora y siguió adelante.
- Y acostarse tan sereno como todas las noches.
- Cuando se sintió más sereno, tocó un timbre.
- Cuando se me serenó el sentido, estaba abochornada.
- El capitán se mostró tal como era, sereno y tranquilo.
- Dieron varias vueltas y un sereno les saludó y les dijo.
- Al llegar a la esquina de la Cava de San Miguel, vio al sereno.
- El sereno salió, después de entregar la llave al amo de la casa.
- Bautista era delgado, pero fuerte, sereno y muy dueño de sí mismo.
- Nicolás, que estaba más sereno, miró el suyo y dijo que era tarde.
- Maximiliano, ya completamente sereno, movió la cabeza expresando duda.
- Las doce, había dicho el sereno, ¡ya era mañana! es decir, ya era hoy.
- Se compró al sereno y se le dio orden de que evitara el ruido ante todo.
- Dijo el sereno, señalando los balcones de una casa que brillaban iluminados.
- Aquí no alborotemos advirtió el sainetero, porque el sereno no nos abriría.
- El sereno, aquel Pepe, conoció a don Santos y se acercó sin acelerar el paso.
- Don Baldomero estaba muy sereno, y el golpe de suerte no le daba calor ni frío.
- Julio llamó al sereno, que les abrió la puerta, y subieron todos al piso principal.
- El frío de la noche les serenó, y Martín y su cuñado se miraron algo extrañados.
- A sus oídos llegaban confusas y con resonancia metálica las palabras del sereno y de Barinaga.
- ¡Pero si don Víctor no creía en los nervios! ¡Si estaba sereno! Muerto de sueño, pero tranquilo.
- Mejor dicho, lo que vio fue el farol del sereno, que andaba hacia la rinconada de la calle de Cuchilleros.
- Gracias al sereno, que me encontró y me acompañó hasta casa, pude encontrarme al amanecer en mi cuarto.
- Acostumbrado a pasarse los días y las noches al sereno, en espera de la liebre, del conejo o de la perdiz.
- ¡abajo la clerigalla! Esto lo dijo bastante alto para que lo oyese el sereno, que daba vuelta a la esquina.
- Cuando estaba sereno, juraba que no había cosa peor que perseguir a la servidumbre femenina en la propia casa.
- Luego, al ver al niño dormido y sereno, con los labios en flor entreabiertos vió al amor hecho carne que vive.
- No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades ajenas.
- A ver, Plácido, cuéntanos aquel lance tuyo cuando te arrodillaste delante del sereno, creyendo que era el Viático.
- Al subir las escaleras de la casa se serenó, pensando que su tía no sabía nada, y si lo sabía, que lo supiera, ¡ea!
- La mujer del sereno se disponía a encender el farol de su marido y a ponerlo colgado del chuzo en la reja de la cocina.
- Joaquín, el coronel, que estaba sereno, pero quería que muriese el Magistral, y otros dos o tres comensales borrachos.
- ¡Ábrase a la justicia! ¡En nombre de la ley, abajo esa puerta! ¡Señor don Santos, a la cama! dijo el sereno, ya de vuelta.
- Allí se agregó á un corrillo de viejos que discutían sobre cuál de los tres sostenedores de la apuesta se mostraba más sereno.
- Firme como militar, sereno como hombre, sin pronunciar una queja, ni acusar a nadie, con tanta dignidad en la muerte como en la vida.
- No había ya más bambalinas que las del salón regio, que figuraban en sabia perspectiva artesonado de oro y plata, y las de cielo azul y sereno.
- Iban juntos hacia su barrio y a veces el uno dejaba al otro en la puerta de su casa, sin cesar de charlar hasta el momento en que venía el sereno a abrir.
- Esto la disgustó, y tal fue su incomodidad, que no se atrevió a comulgar aquel día, porque no se encontraba con el espíritu absolutamente sereno y limpio.
- Pero no de hacerlo con ánimo sereno, con el hermoso desdén del peligro, con el buen humor heroico que sólo cabe en personas de rica y roja sangre y firmes músculos.
- Y Batiste, sereno, firme, sin arrogancia, reía de la inquietud de su familia, mostrándose cada vez más atrevido según iba transcurriendo el tiempo desde la famosa riña.
- En la esquina de una calleja se despedían con largo apretón de manos, y Guimarán, sereno y satisfecho, se restituía a su hogar tranquilo donde le esperaban su amante esposa y cuatro hijas que le adoraban.
- Algo de lo que sirve a los enfermos y a los ancianos en sus desfallecimientos! Don Santos y el sereno llegaron, después de buen rato, a la puerta de la tienda de Barinaga, que era también entrada de la casa.
- Un día sereno trae espantosa noche, o por el contrario, una luna que hermosea el espacio y serena el espíritu suele preceder a un sol terrible, ante cuya claridad la Naturaleza se descompone con formidable trastorno.
- Abrió el sereno, entraron en un espacioso portal, y Casares y su amigo, Julio, Andrés y el director de El Masón Ilustrado, comenzaron a subir una ancha escalera hasta llegar a las guardillas, alumbrándose con fósforos.
- Frígilis, sereno, por dignidad, pero temiendo una casualidad, la de que Mesía tuviera valor para disparar y, por casualidad también, herir a Víctor, Frígilis apretó la mano a Quintanar al dejarle en su puesto de honor.
- Mas con gran sorpresa de todos, oyó la indicación del modo más sereno y amable, diciendo que él tenía sus creencias, pero que al mismo tiempo gustaba de cumplir toda obligación consagrada por el asentimiento del mayor número.
- La consecuencia, a la que yo iba era ésta, que ante la vida no hay más que dos soluciones prácticas para el hombre sereno, o la abstención y la contemplación indiferente de todo, o la acción limitándose a un círculo pequeño.
- Y el caballero de Cristo estaba con un corazón esforzado y quieto, con semblante sereno, con una boca llena de risa (como si no fuera él sino otro el que padecía), haciendo burla de sus tormentos y pidiendo que se los acrecentasen.
- Entró don Santos en la tienda, que era como el Magistral se la había representado, y dejándose alumbrar por el sereno atravesó el triste almacén donde retumbaban los pasos como bajo una bóveda, y subió la escalera lentamente, respirando con fatiga.
- Batiste se detuvo, lamentando en su interior no llevar consigo ni una mala navaja, ni una hoz, pero sereno, tranquilo, irguiendo su cabeza redonda con la expresión imperiosa tan temida por su familia y cruzando sobre el pecho los forzudos brazos de antiguo mozo de molino.
- Si él hubiera sido señor, alcalde, canónigo, fontanero, guarda del Jardín Botánico, empleado en casillas, sereno, algo grande, en suma, hubiera hecho lo mismo ¡dar cada puntapié! No era más que Bismarck, un delantero, y sabía su oficio, huir de los mainates de Vetusta.
- Él era un señor de muy buena presencia, el pelo entrecano, todo afeitado, colorado, fresco, más joven que muchos hombres de cuarenta, con toda la dentadura completa y sana, ágil y bien dispuesto, sereno y festivo, la mirada dulce, siempre la mirada aquella de perrazo de Terranova.