Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "serio" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra serio para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo muy serio.
- ¿Más serio?
- Más serio, sí.
- Aquello era serio.
- Ronzal se puso serio.
- Pero luego me puse serio.
- Pero respóndeme en serio.
- ¿Era esto un novio serio?
- Después se puso muy serio.
- Allí lo serio era el dinero.
- Él la miraba y se ponía serio.
- Franz Nissen era un hombre muy serio.
- Santa Cruz no podía permanecer serio.
- Dímelas indicó él poniéndose serio.
- Nada más serio que el roble para casos tales.
- Este señaló el corazón con ademán joco serio.
- Pepe, por Dios, mira que esto es serio, muy serio.
- Y cuando se pone serio, no dice más que mentiras.
- Entró y le pareció que todo el mundo estaba serio.
- Un día notó Julián en Nucha algo más serio aún.
- No se trata de eso, hombre, sino de algo más serio.
- Pido mi audiencia, llego, entro, me recibe muy serio.
- Verdad es que ninguno de los dos le tomaba en serio a Lamela.
- Señor de Torquemada me dice muy serio, vengo a pagarle a usted.
- Parece que me tienes miedo le dijo él siempre serio y tranquilo.
- Eso es la lucha por la existencia dijo muy serio Joaquinito Orgaz.
- En la casa, medio en serio, medio en broma, le conocían por don Paco.
- En aquellos momentos los vetustenses tomaban en serio lo de ser todos hermanos.
- ¿Cómo estás hoy tan serio y ayer te reías tanto y me enseñabas tu lengüecita?
- Depende también de las personas con quien uno se junta le dijo su amigo muy serio.
- ¡Las obras, las obras, amiga mía! Esto es serio, necesitamos remedios enérgicos.
- En toda la casa no había en aquel momento más que un personaje completamente serio.
- El que ama la contradicción y la verbosidad, es incapaz de aprender nada que sea serio.
- En la apariencia, don Matías era un hombre respetabilísimo, serio, de ideas profundas.
- Hombre, eso es muy grave, pero muy grave afirmó Juan, poniéndose más serio que un juez.
- Lo toma en serio, y le parece que nadie ha de tener opinión sobre las obras si él no la da.
- Don Juan era un manchego apático y triste, muy serio, muy grave, muy aficionado a los toros.
- Juan Pablo entraba despacio y muy serio, como hombre que va a cumplir una obligación sagrada.
- El marqués, un tanto serio, empezó a inundar de agua fría la frente y los pulsos del niño.
- Dicho esto, la Caña se quedó muy serio, saboreando el efecto que debían causar sus palabras.
- ¡Pues no ha de tener que ver! dijo Moreno Rubio poniéndose serio y guardando su instrumento.
- Viendo que nada conseguía, se puso serio, tan extraordinariamente serio que parecía un hombre.
- Tomamos otra, y se acabó la trampa observó la novia tomando en serio los consejos de su amiga.
- Que era lo único real, lo único serio el quererme, sobre todo yo a ti, y huir si hacía falta.
- , ¡mentira todos! Después de que se hartó, quiso encajar uno descomunal y dijo así muy serio.
- Cuando trato las cosas en serio, ya sabe usted que las bromas me parecen impertinentes, ¿estamos?
- Creía como en un artículo de fe en esa simpleza de que a las mujeres no hay que tomarlas en serio.
- Unas veces es benévola, y son las más, y otras, muy pocas, me pongo serio y escribo cosas atroces.
- Ballester se reía y Maximiliano estaba muy serio, lo que reparó la fundadora, apresurándose a decir.
- Maximiliano se reía de aquella incultura rasa, tomando en serio la tarea de irla corrigiendo poco a poco.
- ¡Esta es la moral positiva! decía el Marquesito muy serio cuando alguien le oponía cualquier argumento.
- Don Gabriel los tenía muy a raya a entrambos, olfateando en Primitivo un riesgo serio para su influencia.
- No sabía a quién dirigirme, y se me ocurrió, medio en serio, medio en broma, ir a consultar a Quenoveva.
- Tomaba en serio su oficio de pescador de gente, y la verdad, nunca se le había presentado un pez como aquel.
- Él había sido su primer amor serio, es decir, el primero que le había hecho cometer imprudencias, como, v.
- El Magistral se había quedado atrás, en poder de doña Petronila Rianzares que le hablaba de un asunto serio.
- Y él tan serio, con las mejillas encendidas por la vergüenza infantil, que tan fácilmente se resuelve en descaro.
- Ramón Limioso, serio y aún melancólico, se limitó a entregar a Barbacana el latiguillo, sin despegar los labios.
- Cogió Fernando la fuente en donde estaba la trucha y se la puso delante, luego acercó el oído muy serio y escuchó.
- Sin embargo, varias veces se había pensado en darle un disgusto serio para que se convirtiera o abandonase el pueblo.
- Decía, medio en broma, medio en serio, que al pasar iba dejando como rastro, un hilo invisible que no debía romperse.
- Entre su madre y él, puede que no gasten doce mil reales al año decía muy serio Ripamilán, el venerable Arcipreste.
- Pero se informaba de la salud de Feliciana, como si fuera una señora, y Olmedo también tomaba esto en serio, diciendo.
- Una vez en mangas de camisa ante su lecho, consideró que era un contratiempo serio la enfermedad de su queridísima Ana.
- El Pater y Quevedo tomaban la cuestión con calma, oponiendo a los ataques de Rubín argumentos evasivos en estilo joco serio.
- Poco a poco se fue apoderando de su ánimo aquella farsa inventada por ella y tomó la niña en serio su papel de reina Midas.
- El único conquistador serio del bando era Don Álvaro y todos le envidiaban tanto como admiraban su fortuna y hermosa estampa.
- Si los pilletes hubieran osado mirar cara a cara a don Fermín, le hubieran visto, al asomar en el campanario, serio, cejijunto.
- Ahora búsquela usted sin h exclamó don Frutos, ya muy serio, queriendo tomar un continente digno en el momento de la victoria.
- Don José de mi alma dijo Santa Cruz fingiéndose, no ya serio sino consternado, ¿qué hace que no pide una satisfacción al duque?
- Hay que decir, en abono del discutidor higienista, que tomaba su profesión por lo serio, y la respetaba tanto como Julián la suya.
- Más que la firma manifestó Moreno muy serio, poniéndose la mano sobre aquel corazón que no valía ya dos cuartos, vale mi palabra.
- Su piedad era sincera, su deseo de salvarse firme, su propósito de ascender de morada en morada, como decía la santa de Ávila, serio.
- Tellagorri lo comprendió así y se puso serio, hizo una confesión rápida, arregló sus cosas y, llamando a Martín, le dijo en vascuence.
- Los socios jóvenes querían mudarse, pero el cambio de domicilio sería la muerte de la sociedad según el elemento serio y de más arraigo.
- Pero demostraba, sin más que moverse, sonreír o mirar, que el prebendado, sin dejar de serio, podía ser hombre de sociedad como cualquiera.
- Maxi le miraba con desdén, y el otro, viendo que sus cuchufletas no hacían el efecto de costumbre, púsose más serio y tomó por otros rumbos.
- A fe de Somoza, que sin don Víctor ataca a mi primo Carraspique en broma, yo empuño la espada, le ataco en serio y las cañas se vuelven lanzas.
- Aficionado a robar, aficionado a beber aficionado a las muchachas, eres tú.) Tellagorri, al oir la canción, fruncía el entrecejo y se ponía serio.
- ¡No veo la tostada! decía Don Frutos, que había aprendido esta frase poco culta y poco inteligible en los artículos de fondo de un periódico serio.
- Pero la Caña tomaba tan en serio estas dos ramas del conocimiento humano, que cuando trabajaba parecía que estaba escribiendo la Crítica de la razón pura.
- El joven observó que su hermano estaba serio con él, pero aquella seriedad indicaba que le reconocía hombre, pues hasta entonces le trató siempre como a un niño.
- Como el señorito permanecía serio, de codos en la mesa, las manos cruzadas bajo la barba, otras palabras del señor de la Lage acudieron a la memoria del capellán.
- Pero al mismo tiempo se entregaba a las delicias de Capua, y por fin, después de muchos amoríos, tuvo un amor serio, una pasión de sabio (o cosa parecida) que ya no es joven.
- Y así era el Marquesito original, vestía a la moda, según la entendía su sastre de Madrid, que le tomaba en serio, que le cuidaba, como a parroquiano inteligente y de mérito.
- (Atención general.) A dos pasos de distancia (se coloca, midiendo dos pasos largos, enfrente de don Frutos que se pone muy serio y erguido) una pistola cargada, y otra no cargada.
- La mejor de las leyes la que las anula todas, y el único gobierno serio el que tiene por misión no gobernar nada, dejando que las energías sociales se manifiesten como les da la gana.
- Alguno se propasase a mayores, lo que se llama mayores, sobre todo, tomándolo en serio y obsequiándote (palabra de la juventud de doña Anuncia), obsequiándote en regla, entonces no te fíes.
- Su vocación religiosa, su pacto serio con Jesús la obligaban de otro modo más fuerte que los lazos demasiado sutiles del deber vagamente admitido por la conciencia, sin pensar en sanción divina.
- él, serio, solemne, llevándose la mano al tercer botón de la guerrera, que es donde suponía estaba el corazón, mirando algunas veces al cielo, todo para dar más fuerza y sinceridad a lo que decía.
- Estaba serio como un hombre que ha sido vilmente engañado, y mi enojo contra ella era tan grande, que en mis soliloquios probaba con fuertes razones que el rápido crecimiento de mi amita era una felonía.
- Don Cayetano, que sabía ponerse serio, llegado el caso, procuró convencer a su amiguita de que su piedad, si era suficiente para una mujer honrada en el mundo, no bastaba para los sacrificios del claustro.
- Pero allá adentro, en regiones de su espíritu en que él entraba rara vez, veía vagamente algo mejor que el ordinario galanteo, algo más serio que los apetitos carnales satisfechos y la vanidad contenta.
- Al llegar a esta parte de la reprimenda que Segismundo le espetaba más en serio que un ladrillo, Rubín se había tranquilizado tanto, que casi estaba dispuesto a oírle con benevolencia y hasta con jovialidad.
- Solía volver a sus novelas de la hora de dormirse la imagen de la Regenta, y entablaba con ella, o con otras damas no menos guapas, diálogos muy sabrosos en que ponía el ingenio femenil en lucha con el serio y varonil ingenio suyo.
- Además, como en materia de confesión los buenos clérigos son muy reservados, Ripamilán, que sabía tratar en serio los asuntos serios, nunca había hablado al Magistral de lo que podía ser la Regenta, juzgada desde el tribunal sagrado.
- Demasiado sabía que un hombre de quien se han recibido tales favores hay que creerle siempre todo lo que dice, y que se contrae con él la obligación tácita de ser de su opinión en cualquier disputa, y de ponerse serio cuando él recomienda la seriedad.
- ¡Mi Antonio, un hombre tan serio, con esa mala piel! ¡Ay, doña Manuela de mi alma, yo creo que me va a dar algo! Y la pobre mujer, no pudiendo resistir más, cubríase con el abanico los lacrimosos ojos, mientras doña Manuela le recomendaba la serenidad.
- Tomaba él en serio este género de vida, y cuando tenía dinero, invitaba a sus amigos a tomar un bacalao en su hotel, dándose unos aires de hombre de mundo y pillín, con cierta imitación mala del desgaire parisiense que conocía por las novelas de Paul de Kock.
- Cuando no tenía que ir a la Sociedad Económica a defender su voto particular como individuo de la comisión informadora de reformas sociales, iba al Fomento de las Ciencias a dar su conferencia sobre la utilidad de elevar a estudio serio el arte de la panificación.